EEUU y seis países árabes, incluida Arabia Saudí, condenan como "injustificados" los ataques de represalia iraníes

Dirigentes de siete países han expresado en un pronunciamiento oficial que consideran peligrosa la ofensiva de Teherán, señalando amenazas a civiles, daños en infraestructuras y una escalada que, aseguran, pone en riesgo la estabilidad regional

Guardar

Los gobiernos firmantes han destacado que la cooperación en defensa aérea y antimisiles logró impedir mayores daños y víctimas, lo que consideran como un resultado clave en el contexto de los enfrentamientos recientes en Oriente Próximo. Esta valoración da paso a una declaración conjunta emitida durante la madrugada del lunes, en la que Estados Unidos, Jordania, Baréin, Kuwait, Qatar, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos expresan su rechazo a los ataques de represalia realizados por Irán. Según reportó el medio original, el pronunciamiento califica las acciones militares de Teherán como “injustificadas” y subraya que constituyen una violación de la soberanía de diversos países de la región.

De acuerdo con la información difundida por la fuente, el comunicado conjunto denuncia el lanzamiento de misiles y drones iraníes contra una serie de países, entre ellos Baréin, Irak —incluida la región autónoma del Kurdistán iraquí—, Jordania, Kuwait, Omán, Qatar, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos. El texto señala que los ataques amenazaron a la población civil, causaron daños en infraestructuras no militares y se dirigieron contra territorios soberanos ajenos a las hostilidades directas.

El documento advierte que la ofensiva iraní implica una “escalada peligrosa” que, según los firmantes, incrementa el riesgo de un conflicto más amplio y pone en jaque la estabilidad de Oriente Próximo. Según detalla la fuente, los representantes de los siete gobiernos insisten en que “atacar a civiles y a países que no participan en hostilidades constituye un comportamiento imprudente y desestabilizador”, al tiempo que expresan su preocupación por la seguridad en la región.

El medio señala que los gobiernos implicados en el comunicado —seis árabes y Estados Unidos— reiteran su derecho a la defensa legítima, comprometiéndose a proteger tanto a la ciudadanía como la soberanía y la integridad territorial de sus respectivos estados. Los firmantes manifiestan que “nos mantenemos unidos en la defensa de nuestros ciudadanos, nuestra soberanía y nuestro territorio, y reafirmamos nuestro derecho a la legítima defensa ante estos ataques”.

A lo largo del documento, los países firmantes destacan el “compromiso con la seguridad regional” y valoran de manera positiva la cooperación militar en áreas como la defensa contra misiles y ataques aéreos. Según destaca la publicación, esa coordinación fue decisiva para evitar “una pérdida de vidas y una destrucción mucho mayores” durante la ofensiva proveniente de Irán.

El comunicado, de acuerdo con el informe original, surge en respuesta a los ataques realizados el fin de semana por Estados Unidos e Israel, que dieron lugar a la réplica iraní. El texto lamenta que la respuesta de Teherán haya afectado el territorio de múltiples países, incluidos varios miembros del Consejo de Cooperación del Golfo. En este último caso, sólo Omán no participó en la condena oficial.

Según lo consignado por la fuente, entre los objetivos iraníes figuraron bases estadounidenses localizadas en Kuwait y Baréin, además de una instalación de radar antimisiles israelí ubicada en Emiratos Árabes Unidos. Las repercusiones de estos ataques, según evalúan los gobiernos firmantes, alteraron la situación de seguridad y el equilibrio regional en Oriente Próximo.

En el comunicado, los ejecutivos involucrados subrayan la importancia de preservar la estabilidad y evitar una mayor escalada del conflicto, enfatizando la necesidad de respeto a la soberanía nacional. Los países árabes integrantes y Estados Unidos sostienen su crítica acerca de la “imprudencia” de la respuesta iraní, argumentando que ningún elemento justifica poner en riesgo a personas ajenas a los enfrentamientos armados. Han señalado, además, la disposición para desarrollar esfuerzos conjuntos que refuercen los mecanismos de defensa y contención ante posibles ataques futuros.

El medio indica que los firmantes, en el cierre del comunicado, reiteran su voluntad de actuar de modo coordinado “en defensa de nuestros ciudadanos y nuestra seguridad”. Esta declaración reafirma la postura de estos países respecto a la legitimidad de sus acciones defensivas y el rechazo a toda escalada que implique amplios daños a infraestructuras y civiles en la región.