EEUU confirma un nuevo militar muerto en la ofensiva contra Irán y eleva a cuatro los fallecidos

El Mando Central estadounidense informó que asciende a cuatro el número de uniformados perdidos tras los enfrentamientos recientes en la región del Golfo, mientras continúan los combates en varios frentes tras el ataque conjunto con Israel

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Según los partes oficiales difundidos tras la ofensiva en Irán, el último balance del Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) ha confirmado la muerte de un cuarto militar estadounidense que se encontraba previamente herido de gravedad. El incremento en el número de bajas se comunicó al continuar las operaciones militares estadounidenses tras el ataque conjunto lanzado junto con Israel el sábado contra posiciones clave en territorio iraní. Así lo consignó el medio original, precisando que la cifra de militares estadounidenses muertos en combate asciende ahora a cuatro.

De acuerdo con la información proporcionada por CENTCOM y recogida por el medio original, el cuarto militar fallecido había sufrido lesiones graves durante los ataques iniciales de Irán y murió posteriormente debido a la gravedad de las heridas. Las autoridades militares estadounidenses han resguardado la identidad de los soldados caídos, señalando que revelarán los nombres una vez transcurridas al menos 24 horas desde que las familias hayan sido debidamente notificadas. El informe detalló además que las principales operaciones de combate persisten en la región y que el esfuerzo de respuesta estadounidense sigue en desarrollo.

El conflicto se intensificó el sábado cuando Estados Unidos e Israel efectuaron un ataque masivo contra Irán. Según detalló la fuente, la ofensiva, que se extendió durante tres días, ha dejado más de 500 personas fallecidas en territorio iraní, incluyendo figuras clave como el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, así como varios ministros y altos mandos del Ejército. Este ataque buscó alcanzar objetivos estratégicos para debilitar la estructura de poder de la República Islámica.

Como respuesta, la Guardia Revolucionaria de Irán comunicó que sus fuerzas ejecutaron ataques con misiles y drones contra diversas bases estadounidenses ubicadas en la región del Golfo Pérsico. El organismo iraní reportó, según el medio original, que 560 militares estadounidenses resultaron muertos o heridos a causa de estas represalias. La información forma parte de una escalada de hostilidades que las fuerzas iraníes atribuyen a la ofensiva liderada por Estados Unidos e Israel.

A pesar de la magnitud de las bajas y la persistencia de las operaciones militares, el CENTCOM ha evitado divulgar mayores detalles acerca del desarrollo operativo o los pormenores específicos de los combates en curso. La estrategia militar estadounidense se concentra actualmente en sostener las acciones de respuesta en distintos frentes, mientras continúa el despliegue de recursos y personal en áreas consideradas de alto riesgo estratégico.

El medio original señaló que las operaciones no solo buscan impactar infraestructura militar iraní, sino también desarticular la cadena de mando y el control logístico del régimen persa. Tras la muerte del ayatolá Alí Jamenei y otros altos cargos, las autoridades estadounidenses han enfatizado la naturaleza selectiva de los ataques y la continuidad de los objetivos establecidos en la campaña militar conjunta.

Por su parte, las fuerzas iraníes han insistido en la magnitud de las pérdidas sufridas por el ejército estadounidense tras su respuesta en el Golfo, elevando el tono del enfrentamiento y presionando sobre las bases presentes en la región. Según consignó el medio que originó la información, la situación permanece tensa, con múltiples frentes activos y operaciones militares que siguen provocando víctimas a ambos lados del conflicto.