Mueren cuatro miembros de la familia de Jamenei en Irán, incluidos su hija y su nieto

Una ofensiva de Estados Unidos e Israel en Teherán desencadenó una tragedia familiar para el líder religioso iraní, según Fars, mientras fuentes oficiales relatan que la cifra de allegados muertos ya asciende a cuatro en distintos ataques

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Entre las víctimas de una serie de ataques que han tenido lugar en Irán se encuentra la hija, el nieto y el yerno del líder supremo, Alí Jamenei, según ha informado la agencia semioficial de noticias Fars. La cifra de familiares directos fallecidos asciende a cuatro, después de que una de las nueras de Jamenei perdiera la vida en un ataque anterior de la misma ofensiva. Estos hechos se producen como parte de la operación conjunta, calificadas como “Furia Épica”, coordinada entre Estados Unidos e Israel, que comenzó este sábado y ha tenido como principal objetivo las estructuras militares y nucleares de Teherán, reportó Fars.

De acuerdo con la información difundida por Fars y confirmada por fuentes de la oficina de Jamenei consultadas por el mismo medio, los ataques impactaron varias localizaciones consideradas estratégicas y resultaron letales para allegados directos del líder religioso. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este sábado por la tarde que el propio Jamenei falleció durante la serie de bombardeos dirigidos al centro del poder iraní, en una operación que —según declaraciones del mandatario recogidas por Fars— buscaba forzar un cambio de régimen en el país. Trump destacó que ni Jamenei ni otros altos líderes asesinados durante la ofensiva lograron evadir “los sofisticados sistemas de inteligencia y rastreo” desplegados en colaboración con Israel.

Según publicó la agencia Fars, la incursión militar se inició a la 1:15 de la madrugada en la costa este estadounidense, hora que corresponde a las 9:45 en Teherán y las 7:15 en la España peninsular. El presidente Trump confirmó haber dado la orden directa de iniciar la operación, en la que participaron fuerzas estadounidenses y el ejército israelí, con cientos de bombardeos dirigidos contra lo que Washington consideró “ubicaciones que suponían una amenaza inminente”, principalmente infraestructuras del sector militar y nuclear de Irán.

El objetivo declarado por el gobierno de Estados Unidos, consignó Fars, ha sido el desmantelamiento del aparato de seguridad del régimen iraní. Las autoridades estadounidenses expusieron que los ataques buscaban debilitar las capacidades defensivas de la República Islámica e interrumpir las posibles amenazas que, de acuerdo a su inteligencia, se estarían gestando en dichas infraestructuras.

Tal como publicó Fars, la ofensiva ha desencadenado una respuesta por parte de las autoridades iraníes, quienes denunciaron lo ocurrido como una “agresión militar criminal” en abierto incumplimiento de los principios establecidos en la Carta de Naciones Unidas. A modo de represalia, Irán ha lanzado ataques sobre bases militares estadounidenses ubicadas en varios países de la región del Golfo, entre ellos Arabia Saudí, Bahrein, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Qatar, informó el medio iraní.

Previo al inicio de los enfrentamientos militares, Teherán se encontraba gestionando negociaciones con Washington respecto a su programa nuclear, señaló Fars. La escalada bélica ha interrumpido abruptamente los contactos diplomáticos, marcando un punto de inflexión en la relación bilateral.

Las fuentes oficiales consultadas por la agencia semioficial iraní confirmaron que, además de la hija fallecida en el ataque principal, otro miembro de la familia directa del líder supremo, su nieto, yerno y una nuera, también murieron en ataques asociados a la operación “Furia Épica”. El recuento, según precisó la oficina de Jamenei a Fars, se realiza en el contexto de múltiples ofensivas durante la jornada que estuvieron dirigidas especialmente a figuras y estructuras de poder cercanas al núcleo del régimen.

Donald Trump, informó Fars, comunicó públicamente que la muerte del líder supremo y de sus allegados “marcan el final de una era” y sostuvo que la acción militar buscó debilitar definitivamente a quienes, según la interpretación oficial estadounidense, encarnaban una amenaza para la estabilidad regional y global. El gobierno iraní, por su parte, ha calificado esta narración de “ilegítima” y ha insistido en que se trata de una violación inaceptable de la soberanía nacional, exponiendo la acción militar ante foros internacionales.

El medio Fars detalló que las operaciones se desarrollaron en un clima de máxima tensión tanto en la capital iraní como en el conjunto de la región. Las autoridades iraníes declararon el estado de emergencia y movilizaron recursos para dar respuesta a los daños materiales y las bajas humanas causadas por la ofensiva. Los bombardeos, que comenzaron en las primeras horas del sábado según el horario local, generaron desplazamientos y cortes de energía en varias zonas de Teherán y ciudades aledañas, consignó también la agencia local.

Fuentes diplomáticas citadas por Fars señalaron que el alcance de los ataques y la implicación directa de Estados Unidos e Israel han elevado el nivel de alerta en todo el Oriente Medio. El gobierno iraní acusó a ambos países de haber puesto en peligro la seguridad regional mediante una acción que consideran “orquestada” con la finalidad de interrumpir el proceso político interno y externo de Irán.

La agencia Fars recogió que parte de la comunidad internacional ha pedido moderación tras los acontecimientos, mientras que la población iraní expresó su rechazo a las acciones militares a través de diversos canales oficiales y no oficiales. A la vez, continúa la investigación sobre el saldo final de víctimas y daños, ya que siguen llegando reportes sobre la extensión de los ataques y la situación en distintas provincias iraníes, según indicó el medio de noticias.