Trump contacta con los líderes de Arabia Saudí, Qatar, Emiratos Árabes y el jefe de la OTAN tras el ataque a Irán

Tras la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Teherán, Donald Trump dialogó con varios mandatarios y el secretario general de la OTAN para tratar la situación, mientras Irán informó cientos de víctimas tras la operación militar

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Las autoridades iraníes han declarado que los recientes ataques militares han causado más de 200 fallecidos y cerca de 750 personas heridas en 24 provincias del país, según cifras recopiladas por la Media Luna Roja iraní. Esta información se conoció después de que Irán reaccionara a la ofensiva sorpresa ejecutada por Estados Unidos e Israel, la cual tuvo como objetivo la capital, Teherán, y otras infraestructuras estratégicas, reportó el medio original.

El centro de mando y control de la Guardia Revolucionaria, sistemas de defensa antiaérea, lanzadores de misiles y drones, y aeródromos militares figuran entre los blancos atacados, de acuerdo con el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM). El operativo militar, iniciado a la 1:15 de la costa este estadounidense (9:45 en Teherán y 7:15 en la España peninsular) bajo la orden directa del presidente estadounidense Donald Trump, recibió el nombre de “Furia Épica”. Según el CENTCOM, el propósito de la operación consistió en desmantelar el sistema de seguridad del gobierno iraní, dando especial prioridad a las instalaciones consideradas como una amenaza inmediata.

Según publicó la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, Trump se comunicó tras la ofensiva con los jefes de Estado de Arabia Saudí, Qatar y Emiratos Árabes Unidos, además del secretario general de la OTAN, Mark Rutte. Estas conversaciones se desarrollaron en medio de la incertidumbre regional generada por la operación y ante la respuesta iraní, que se tradujo en ataques contra intereses militares ubicados en países del Golfo, según informó el medio original.

Las autoridades estadounidenses declararon que no se registraron bajas en sus filas durante la operación militar. Mientras tanto, Israel informó sobre su participación empleando más de 200 aviones de combate que atacaron más de 500 objetivos dentro del territorio iraní. Según detalló la fuente original, estos ataques tuvieron como meta neutralizar capacidades bélicas y de comando del gobierno iraní, en el marco de una estrategia coordinada con las fuerzas estadounidenses.

De acuerdo con lo consignado, la operación lanzada por Washington e Israel tenía como objetivo explícito forzar un cambio de régimen en Irán. El anuncio público de esta meta ha elevado la tensión diplomática y militar en la región, particularmente ante la magnitud de la acción y el alcance de los bombardeos reportados.

La respuesta iraní incluyó la ejecución de ataques hacia instalaciones militares en la región del Golfo, afectando a varios países considerados aliados de los Estados Unidos. Según consignó el medio original, la situación mantiene en alerta a los gobiernos regionales, y ha motivado la intervención diplomática tanto de líderes árabes como de organismos multilaterales como la OTAN.

Durante la operación “Furia Épica”, Estados Unidos optó por centrarse en bases y sitios estratégicos considerados como núcleos del poder militar iraní. Según el CENTCOM, la selección de estos objetivos obedeció a la prioridad de neutralizar amenazas que comprometieran la seguridad de fuerzas estadounidenses y aliadas en Medio Oriente.

El medio detalló, además, que la amplia escala de daños humanos y materiales en Irán ha sido confirmada por organismos de emergencia locales, quienes advirtieron sobre el impacto de los ataques en la población civil de varias provincias. Las autoridades iraníes desplegaron equipos de rescate y auxilio en las zonas impactadas, según la Media Luna Roja.

Las acciones de Washington recibieron el respaldo de Israel, cuya Fuerza Aérea movilizó una importante cantidad de aeronaves en un ataque coordinado con los estadounidenses. El alcance de la incursión, que incluyó múltiples blancos militares dentro de territorio iraní, representó una de las mayores operaciones aéreas conjuntas en la región según reportó la fuente original.

Las repercusiones regionales del conflicto han despertado pronunciamientos de líderes de países del Golfo, quienes recibieron contactos telefónicos de Trump tras el inicio de los ataques. Según declaró la portavoz de la Casa Blanca, las conversaciones se orientaron a coordinar medidas de seguridad y a preservar la estabilidad en la región ante la posibilidad de nuevos enfrentamientos.

La OTAN, a través de su secretario general Mark Rutte, también sostuvo diálogo con la Casa Blanca. Según la fuente original, la organización se mantiene monitoreando la situación ante el riesgo de una escalada que pueda comprometer la seguridad de sus Estados miembros y aliados.

La operación militar internacional y sus consecuencias inmediatas mantienen a la comunidad internacional siguiendo de cerca los desarrollos, dadas las implicancias para la seguridad global y la estabilidad en Medio Oriente, tal como reportó el medio de origen.