Milicias proiraníes de Irak denuncian dos muertos en un bombardeo contra sus posiciones al suroeste de Bagdad

Una coalición armada vinculada a Teherán afirmó que un ataque aéreo provocó víctimas fatales y heridos en las inmediaciones de la capital iraquí, mientras autoridades analizan el incidente tras el inicio de una ofensiva internacional contra Irán

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Una serie de medidas de investigación y vigilancia desplegadas por las autoridades iraquíes buscan esclarecer los hechos en torno al ataque aéreo registrado al suroeste de Bagdad, donde una coalición de milicias vinculadas a Irán reportó víctimas mortales y lesionados. Según informó la agencia oficial de noticias iraquí INA, el episodio dejó al menos dos personas muertas y otras tres heridas, conforme a la denuncia presentada por las Fuerzas de Movilización Popular (FMP), la principal agrupación de milicias proiraníes en el país. La noticia se produce poco tiempo después de la declaración de una amplia ofensiva militar lanzada por Estados Unidos e Israel, cuyo objetivo declarado es derrocar a las autoridades en Teherán.

De acuerdo con la información publicada por INA, el bombardeo se registró hacia las 11:50 de la mañana de este sábado en la zona de Jurf al Nasr, situada al norte de la provincia de Babilonia, en las inmediaciones de la capital iraquí. El ataque tuvo lugar pocas horas después del anuncio oficial estadounidense sobre el inicio de una intervención militar conjunta con Israel, que posiciona a los "grupos aliados de Irán" como principales blancos de operaciones. INA detalló que las fuerzas de seguridad han puesto en marcha diferentes procedimientos para analizar las circunstancias del incidente y determinar la magnitud de los daños, además de mantener una estrecha vigilancia sobre las áreas afectadas.

Tal como publicó la agencia iraquí, el comunicado de las Fuerzas de Movilización Popular exigió respuestas tras la agresión aérea, que sucedió en el contexto de una escalada de tensión derivada de la ofensiva militar internacional impulsada desde Washington y Tel Aviv. El despliegue de la operación sigue al discurso del presidente estadounidense Donald Trump, quien responsabilizó directamente a las agrupaciones armadas vinculadas a Teherán por ataques anteriores contra posiciones estadounidenses en la región. El mandatario mencionó las FMP como parte fundamental de su estrategia, acusándolas de protagonizar acciones hostiles en Irak y sus alrededores.

Las FMP forman parte estructural del sistema de seguridad nacional en Irak, según reportó la prensa local y reiteró la INA. Estos grupos armados, surgidos inicialmente para combatir al Estado Islámico, mantienen vínculos estrechos con autoridades iraníes y han recibido reiteradas acusaciones por parte de Estados Unidos e Israel sobre su presunta responsabilidad en incidentes armados dirigidos contra personal extranjero desplegado en territorio iraquí. Tras el ataque denunciado, los líderes de las FMP reclamaron investigaciones oficiales y pusieron de manifiesto la necesidad de elevar la protección de sus efectivos ante el recrudecimiento de operaciones militares internacionales.

En el discurso que precedió al inicio de las acciones militares, el presidente Donald Trump puso en el centro de la discusión internacional a estas milicias al reiterar las acusaciones de su participación en ofensivas previas que afectaron a contingentes estadounidenses. Según consignó INA, Trump identificó a las FMP y otras organizaciones armadas como elementos de desestabilización en la región, justificando de este modo el inicio de la operación conjuntamente desarrollada con el Estado de Israel bajo el argumento de neutralizar amenazas ligadas a Irán.

El seguimiento de las investigaciones recae sobre diversas autoridades iraquíes, que han comenzado a recopilar detalles técnicos y testimonios relativos al ataque en Jurf al Nasr, buscando esclarecer tanto la autoría como el procedimiento que condujo al bombardeo. Según publicó INA, las labores incluyen evaluación de daños materiales y consulta con personal presente en la zona al momento del incidente. Los mandos de las FMP expresaron que permanecerán atentos al resultado de estas indagatorias, al tiempo que subrayaron la complejidad de operar en un escenario donde la presencia de fuerzas internacionales se encuentra en aumento y la dinámica militar regional evidencia una fuerte polarización.

El contexto regional se caracteriza por una creciente tensión entre Estados Unidos, Israel, Irán y diversas milicias aliadas repartidas por el territorio iraquí y de Oriente Medio. De acuerdo con la cobertura realizada por INA, el episodio de Jurf al Nasr se inserta en una serie de acciones militares que han puesto en alerta a la comunidad internacional y amenazan con incrementar los riesgos de escalada bélica en el área. Los cuerpos de seguridad y los representantes de las FMP han advertido sobre el impacto que tienen este tipo de ataques tanto en la estabilidad interna como en las alianzas políticas y militares que sostienen el equilibrio en Irak.

Mientras tanto, las fuerzas internacionales mantienen activo su despliegue y aumentan los dispositivos de seguridad ante potenciales represalias o nuevos enfrentamientos, lo que incrementa el estado de alerta en diversas zonas de Bagdad y de la gobernación de Babilonia. Los voceros de las milicias proiraníes insisten en la necesidad de fortalecer la cooperación regional y demandan una mayor transparencia en los procedimientos de investigación, como informó la agencia INA. Las reacciones al ataque reflejan la complejidad de las relaciones diplomáticas y militares que actualmente configuran la realidad de Irak y su entorno inmediato, en un escenario donde la presión sobre los actores vinculados a Teherán crece a la par de nuevas acciones armadas.