El Ejército de Israel bombardea el oeste de Irán y pide a los civiles que evacuen zonas cercanas a bases

Tras varios ataques coordinados junto a fuerzas estadounidenses en territorio iraní, las autoridades israelíes exigen a la población que reside junto a plantas y estructuras asociadas a la defensa abandonar áreas estratégicas por “riesgo inminente” para su integridad física

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El mensaje difundido en farsi en las redes sociales oficiales del Ejército israelí instó a quienes residen o se encuentran cerca de “fábricas militares e infraestructuras militares” en Irán a abandonar estos lugares de inmediato, recalcando el riesgo que supone su permanencia en dichas instalaciones. Según consignó el medio, la advertencia subrayó que permanecer en las proximidades de estos objetivos implica un peligro para la vida e integridad de la ciudadanía, debido a los bombardeos en curso.

De acuerdo con los reportes publicados por el medio, la Fuerza Aérea de Israel ejecutó este sábado una serie de ataques de gran escala contra varios puntos estratégicos en el oeste de Irán, en coordinación con fuerzas estadounidenses. El mensaje de las autoridades militares advirtió explícitamente a la población civil sobre un “riesgo inminente” para la seguridad y salud de quienes habitan en las inmediaciones de bases, estructuras y plantas asociadas con la defensa, solicitando que evacuasen y permaneciesen alejados de estas zonas hasta nuevo aviso.

Según informó el mismo medio, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, confirmó en las horas previas el lanzamiento de una operación militar conjunta con Estados Unidos, haciendo énfasis en la intención de “eliminar la amenaza existencial” que representa Irán, con comentarios directos sobre el régimen instaurado en Teherán en 1979 y apuntando hacia posibles cambios políticos en el país asiático.

La ofensiva coordinada, según detalló la fuente, se da en un escenario marcado por tensiones sostenidas y, al mismo tiempo, negociaciones indirectas entre Washington y Teherán destinadas a lograr un nuevo acuerdo relacionado con el programa nuclear iraní.

En declaraciones recogidas por los medios, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mencionó que el propósito central de la operación militar es demoler las estructuras de poder instaladas en Irán tras la revolución de 1979, marcando una escalada en el conflicto y subrayando las aspiraciones de cambio sobre la República Islámica. Trump enfatizó que la acción constituye una ofensiva sorpresa y que se lleva a cabo a pesar del delicado entorno diplomático vigente.

El llamado a la evacuación de civiles realizado por Israel, según publicó la fuente, se enmarca dentro de los procedimientos de advertencia usuales en operaciones de este tipo y busca limitar el impacto potencial sobre la población, especialmente en zonas donde se localizan armas, instalaciones militares y fábricas vinculadas a la producción de material bélico, consideradas objetivos prioritarios por las fuerzas atacantes.

El medio también reseñó que la ofensiva aérea en el oeste de Irán involucró un importante despliegue de recursos, con vuelos operativos masivos enfocados en destruir objetivos calificados como estratégicos para la defensa iraní. Las autoridades reiteraron en sus comunicados dirigidos a la población la urgencia de abandonar cualquier área susceptible de ser alcanzada por los bombardeos, subrayando que la seguridad de los civiles dependía de su reacción rápida ante las alertas.

Durante el transcurso de las operaciones, se mantuvo la presión sobre Teherán tanto desde el plano militar como diplomático, con responsables oficiales estadounidenses y israelíes insistiendo en la necesidad de eliminar factores y estructuras que perciben como amenazas persistentes en el contexto regional. El medio señaló que el inicio y desarrollo de la ofensiva han coincidido con un momento crucial de las negociaciones nucleares, ampliando así la complejidad del escenario y el margen de maniobra de las partes involucradas.

Israel y Estados Unidos justificaron las acciones por la consideración de que la infraestructura militar y las fábricas de armamento iraníes constituyen un riesgo inmediato y sostuvieron la decisión de intensificar los ataques hasta alcanzar los objetivos planteados para la presente fase de la intervención, detalló la fuente. Las fuerzas militares reiteraron su intención de comunicar cualquier novedad relevante a la población sobre la seguridad en las áreas afectadas, solicitando mantenerse alejados hasta comunicados posteriores.