Muere un soldado en un ataque achacado a Boko Haram en el norte de Camerún

Un miembro de las fuerzas armadas perdió la vida durante un asalto armado contra un control militar en la provincia de Extremo Norte, donde organizaciones yihadistas como Estado Islámico en África Occidental han intensificado la violencia en los últimos meses

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Cinco presuntos atacantes murieron en un enfrentamiento con militares cameruneses después de que un puesto de control fuera objeto de un asalto, mientras que al menos un soldado del país perdió la vida. El suceso se produjo en la provincia del Extremo Norte, una región marcada por la inestabilidad y repetidos ataques ligados a organizaciones yihadistas. Según consignó Actu Cameroun, el ataque tuvo como objetivo una posición del Batallón de Intervención Rápida (BIR), cuerpo de élite encargado de la seguridad en áreas especialmente expuestas al accionar de grupos armados.

El medio Actu Cameroun detalló que los agresores, identificados como supuestos miembros del grupo Boko Haram, ejecutaron el asalto en la localidad de Bargaram. El enfrentamiento generó un intercambio de fuego que causó la muerte de cinco de los asaltantes. Aunque no se ha adjudicado formalmente la autoría del ataque, las autoridades y las fuentes consultadas por Actu Cameroun atribuyen la incursión al grupo Boko Haram, activo principalmente en Nigeria, pero con presencia significativa en zonas fronterizas como la provincia camerunesa del Extremo Norte.

La zona de la cuenca del lago Chad, donde se encuentra Bargaram, ha sido escenario de operaciones tanto de Boko Haram como de su escisión, Estado Islámico en África Occidental (ISWA). Ambas organizaciones han intensificado su actividad en el departamento del Extremo Norte durante los meses recientes. La información proporcionada por Actu Cameroun resalta la vulnerabilidad de las posiciones militares en la región, donde los ataques contra fuerzas de seguridad se han vuelto frecuentes.

Las acciones armadas llevadas a cabo por Boko Haram y el ISWA han contribuido al deterioro de la situación humanitaria en el norte de Camerún. Los continuos ataques no solo afectan a las fuerzas de seguridad, sino que tienen repercusiones directas sobre la población local, generando desplazamientos y agravando los problemas de inseguridad. De acuerdo con lo documentado por Actu Cameroun, la presencia de estos grupos en el Extremo Norte dificulta las labores de estabilización y protección de las comunidades por parte del ejército camerunés.

El Batallón de Intervención Rápida, responsable de la defensa en puntos críticos como Bargaram, forma parte de los dispositivos desplegados para contener el avance y las embestidas de los grupos armados en esta zona estratégica. Según publicó Actu Cameroun, desde hace varios años el departamento del Extremo Norte figura entre los principales escenarios de violencia vinculada a organizaciones yihadistas que buscan ampliar sus áreas de influencia en Camerún y los países vecinos.

Las autoridades camerunesas no han emitido comunicados oficiales acerca de la identidad de los atacantes abatidos ni han informado sobre la posible recuperación de armas o equipo tras los combates. Además, hasta el momento no se ha producido una reivindicación formal del ataque por parte de Boko Haram o ISWA, lo que suele ocurrir en otras ocasiones a través de sus canales habituales de comunicación. Según el medio Actu Cameroun, la ausencia de adjudicación no es infrecuente en acciones perpetradas por estos grupos en territorio camerunés.

En esta región del norte de Camerún, las operaciones militares se han enfocado en neutralizar los movimientos de Boko Haram y sus grupos afiliados, que desde hace más de una década permanecen activos entre Camerún, Nigeria, Chad y Níger. Las ofensivas y asaltos a posiciones militares forman parte de las tácticas empleadas por estas organizaciones para erosionar la capacidad de respuesta de las fuerzas de seguridad y garantizar rutas de movimiento en la región fronteriza, según ha documentado Actu Cameroun en reportes anteriores.

El incidente en Bargaram refuerza la tendencia observada en los últimos meses: un aumento en la frecuencia y letalidad de los ataques yihadistas en el norte de Camerún. La escalada de violencia afecta las actividades cotidianas en poblados cercanos y dificulta el acceso de la ayuda humanitaria. Tal como publicó Actu Cameroun, las comunidades locales experimentan interrupciones en la movilidad, cierre de mercados y limitaciones para el desarrollo de actividades agrícolas debido al temor a nuevas incursiones armadas.

Las autoridades mantienen la vigilancia sobre otras localidades en la zona del lago Chad, donde la permeabilidad de las fronteras facilita la circulación de combatientes y armas. Mientras tanto, la actuación de unidades como el Batallón de Intervención Rápida responde a una estrategia de contención que busca impedir el avance de los grupos yihadistas hacia el interior del país. El impacto del conflicto sobre la población civil y el tejido social de la región sigue siendo motivo de preocupación, según múltiples reportes de Actu Cameroun sobre la situación.