Uruguay se convierte en el primer país del Mercosur en ratificar el acuerdo comercial con la UE

En un hecho histórico, la nación sudamericana logró el respaldo parlamentario al tratado que busca crear la mayor zona de libre comercio del planeta, incluyendo la eliminación gradual de aranceles entre ambos bloques económicos, tras décadas de negociación multilateral

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El Parlamento uruguayo respaldó el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea con una abrumadora mayoría, posicionando a Uruguay como el primer integrante del bloque sudamericano en completar la ratificación del tratado. Según consignó el medio de comunicación, la votación en la Cámara de Representantes resultó en el apoyo de 91 de los 93 diputados, tras la previa aprobación del texto en la Cámara de Senadores. Con este nuevo paso, Uruguay se adelanta a sus socios del bloque en el proceso de ratificación de un pacto que busca instaurar la zona de libre comercio más extensa a nivel global.

De acuerdo con la información publicada, el acuerdo comercial requiere la ratificación de los otros tres países del Mercosur: Argentina, Brasil y Paraguay. Argentina mantenía en paralelo el debate legislativo en su Senado el mismo jueves en que Uruguay completó el proceso, mientras que fuentes oficiales señalaron que Paraguay prevé abordar la aprobación en el transcurso de la próxima semana. En Brasil, la Cámara de Diputados ha aprobado el texto, quedando pendiente el pronunciamiento del Senado.

Según detalló la fuente, la entrada en vigor del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea depende igualmente del aval de los 27 países que conforman la UE, responsabilidad que corresponde a sus respectivos poderes legislativos o ejecutivos de cada Estado miembro. El Parlamento Europeo ya ha emitido su aprobación, centrando la atención en las medidas de salvaguarda propuestas para proteger a los productores agrícolas europeos ante la competencia extranjera.

El objetivo principal del tratado, negociado durante más de un cuarto de siglo, reside en la creación de un espacio económico sin precedentes, con un mercado conjunto de aproximadamente 700 millones de personas. La estructura del acuerdo prevé la supresión gradual de la mayoría de los aranceles existentes: el 91% de los gravámenes que el Mercosur impone actualmente sobre productos europeos desaparecerán, así como el 92% de las tasas que la UE aplica sobre importaciones procedentes del bloque sudamericano.

Tal como publicó el medio, la aprobación uruguaya refuerza el impulso político del pacto que busca reconfigurar los flujos comerciales, ampliando las oportunidades de intercambio entre ambas regiones. Los debates legislativos en los países restantes del Mercosur y en los Estados miembros de la Unión Europea definirán el ritmo de avance hacia la implementación efectiva del tratado.

El acuerdo destaca por su ambición de eliminar las principales barreras comerciales a través de una reducción escalonada de aranceles, lo que supondrá un cambio significativo en la dinámica de importaciones y exportaciones de bienes y servicios. Según reportó el medio, además de los efectos esperados en el comercio agrícola, la apertura del mercado afectará sectores industriales y de servicios, generando nuevos escenarios para empresas de ambos lados del Atlántico.

La negociación del acuerdo, iniciada hace más de 25 años, enfrentó diversos obstáculos, en particular en lo referente a los intereses de los agricultores europeos y la preocupación por la protección de la producción local en ambos bloques. El medio enfatizó que las medidas de salvaguarda y los mecanismos de adaptación incluidos en el texto buscan responder a estos desafíos, estableciendo procedimientos de revisión periódica y posible ajuste en función de las condiciones del mercado.

El tratado contempla también capítulos sobre cooperación, estándares ambientales y sociales, así como disposiciones específicas sobre protección a la inversión y resolución de controversias. Según reportó la fuente, la necesidad de aprobación en instancias nacionales y supranacionales obedece a la magnitud y profundidad de los compromisos asumidos, que modifican marcos regulatorios y comerciales preexistentes.

En el contexto regional, la ratificación uruguaya representa un paso estratégico en la agenda exterior del país. El medio informó que esta decisión deriva de la apuesta gubernamental por el multilateralismo y la inserción internacional, en un momento en que las economías sudamericanas buscan diversificar mercados y atraer inversión extranjera.

La dimensión política del acuerdo también se refleja en la coordinación y disputas internas dentro del Mercosur respecto a las condiciones de acceso y los tiempos de implementación. El medio precisó que la culminación del proceso en cada país socio dependerá de los respectivos calendarios legislativos y del consenso político en torno a los beneficios y riesgos percibidos de la liberalización comercial.

La aprobación en Uruguay añade presión sobre los otros miembros del bloque para acelerar sus propios procedimientos, siendo Argentina y Brasil las principales economías del Mercosur con impacto directo en los volúmenes de comercio hacia la Unión Europea. El desenlace de los debates parlamentarios en estas naciones definirá el calendario para la puesta en marcha de la zona de libre comercio prevista por el acuerdo.

En cuanto a la repercusión europea, la ratificación por parte de los países miembros de la UE requerirá evaluaciones adicionales sobre el alineamiento del acuerdo con los compromisos ambientales y sociales del bloque, así como la implementación de salvaguardas agrícolas y laborales. El medio concluyó que la complejidad del proceso refleja tanto las oportunidades como los desafíos inherentes a una integración birregional de esta magnitud.