El campo catalán elige a sus representantes en un momento crítico por PPA y Mercosur

Cinco asociaciones buscan renovar la voz del agro catalán en las elecciones de este viernes, marcadas por tensiones internacionales, retos sanitarios y demandas de un nuevo modelo generacional en medio de críticas al sistema y baja participación previa

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Ramon Minguet, portavoz de la Assemblea Pagesa, ha denunciado que el sistema de representación agraria en Cataluña equipara de manera injusta a pequeños agricultores con grandes corporaciones, lo que, según su valoración, dificulta el relevo generacional debido al acaparamiento de tierras y pone en peligro la supervivencia de las explotaciones familiares. De acuerdo con Europa Press, este viernes 27 de febrero el sector agrícola catalán celebrará elecciones para elegir a sus representantes en un contexto marcado por la extensión de la peste porcina africana (PPA), las discusiones en torno al acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, y la necesidad de impulsar un cambio generacional en el campo, factores que se suman a las críticas sobre el propio sistema de representatividad y a la baja participación en anteriores comicios.

Cinco organizaciones presentarán candidaturas en estos comicios: Unió de Pagesos (UP), Joves Agricultors i Ramaders de Catalunya (Jarc), Associació Agrària de Joves Agricultors (Asaja), Unió de Petits Agricultors i Ramaders (UPA Catalunya) y Assemblea Pagesa, según detalló Europa Press. Una característica de esta convocatoria será el regreso a la modalidad presencial, con 430 mesas electorales distribuidas en el territorio, después de que en las elecciones anteriores de 2021, celebradas únicamente en formato electrónico por la pandemia, acudiera el 35,82% del censo. El objetivo actual es elevar la participación hasta alcanzar la mitad de los 21.374 electores con derecho a voto.

El medio Europa Press reportó que, en la actualidad, la Taula Agrària –el órgano consultivo que reúne a representantes agrarios y al Govern– cuenta con 6 miembros de Unió de Pagesos y 4 de Jarc, tras los resultados de la última elección en los que UP obtuvo el 55,04% de los votos, seguida por Jarc (30,15%), Asaja (11,12%) y UPA (2,57%). En esta ocasión, Revolta Pagesa ha decidido no concurrir, apostando en cambio por el voto nulo y reivindicando una reforma del sistema para que puedan integrarse más organizaciones agrarias.

Unió de Pagesos, de acuerdo con declaraciones de su coordinadora nacional Raquel Serrat citadas por Europa Press, plantea como prioridades la defensa de precios adecuados y costes asumibles para los productores, un mayor control sobre la fauna silvestre y la denuncia de las posibles consecuencias que el acuerdo UE-Mercosur podría tener para los campesinos catalanes. La dirigente explicó que la entidad insistirá en llevar propuestas legislativas al Parlament, como la ley de gestión de fauna cinegética, cuya tramitación se interrumpió la pasada legislatura. Serrat expresó su sorpresa por la ausencia de Revolta Pagesa y consideró que la apuesta por el voto nulo afecta negativamente a la reivindicación agraria.

En el caso de Jarc, su presidente Joan Carles Massot apuntó la necesidad de establecer un modelo basado en la “agricultura profesional” y el impulso del relevo generacional en la gestión de explotaciones rurales. Según consignó Europa Press, Massot propuso reducir a cero la fiscalidad para los jóvenes que se incorporen al sector y crear una política de libre amortización similar a la vigente en el País Vasco. Sobre la política comercial, Massot mostró escepticismo respecto a la efectividad de las salvaguardias prometidas en acuerdos como el de Mercosur, advirtiendo que experiencias previas como el acuerdo con Marruecos no se tradujeron en mejoras reales, e indicó que futuras negociaciones con socios como India o Australia añadirán presión competitiva frente a actores como China y Estados Unidos.

Por su parte, el presidente de Asaja Catalunya, Pere Roqué, evocó la protesta del 6 de febrero de 2024 cuando tractores bloquearon grandes ciudades españolas para resaltar la importancia del sector, afirmando: “Sin nosotros no hay comida en la mesa”, según publicó Europa Press. Roqué criticó con firmeza el acuerdo de Mercosur debido a la falta de equivalencia en las normativas, señalando que en Brasil se utilizan hormonas de crecimiento prohibidas en la Unión Europea desde hace tres décadas. Advirtió, además, que el recorte del 20% en los fondos europeos asignados a España para los programas de la Política Agraria Común podría suponer el cierre de muchas explotaciones en Cataluña, en un contexto en el que, según su valoración, Europa desatiende a sus agricultores en la negociación de acuerdos como el establecido con Mercosur.

El secretario general de UPA Catalunya, Joan Montesó, incidió en la importancia de mantener la “agricultura familiar” y el enraizamiento del sector en el territorio, apostando por productos de proximidad y calidad. Europa Press informó que Montesó destacó el desafío sanitario que plantea la peste porcina africana, señalando que la situación coloca a la industria porcina en una posición comprometida, agravada por la sobrepoblación de determinadas especies. En cuanto al comercio exterior, Montesó reclamó que toda importación derivada de los acuerdos comerciales cumpla con los mismos estándares exigidos a los productores europeos, asegurando que el pacto con Mercosur puede ser una oportunidad para algunos exportadores, aunque también perjudica a varios sectores, ya que muchos productos no cumplirían esos requisitos.

En la intervención de Ramon Minguet, según recogió Europa Press, la Assemblea Pagesa volvió a expresar su rechazo al modelo actual, al que califica como “pervertido”, al igualar a pequeños y grandes productores, y responsabiliza al acaparamiento de tierras del freno al relevo generacional. Minguet planteó que el campesinado trasciende la economía, reivindicando su papel en la vida local y la sostenibilidad ambiental. Además, advirtió que si la organización logra representatividad en la Taula Agrària, podría optar por ausentarse como forma de protesta ante lo que consideran una destrucción del sector agrícola desde las instituciones. También reiteró su objeción al acuerdo comercial con Mercosur, indicando que estos tratados enfrentan a pequeños productores de ambas regiones mientras que los beneficios quedan en manos de las grandes empresas.

Las elecciones del viernes se celebrarán en un momento en el que el campo catalán sigue afrontando el avance de la peste porcina africana fuera de las áreas inicialmente afectadas, el impacto potencial del acuerdo UE-Mercosur y el reto de facilitar el acceso de las nuevas generaciones, según detalló Europa Press. Las cinco organizaciones que concurren coinciden en que, pese a la diversidad de propuestas, se requiere un cambio de modelo que permita mayor transparencia y efectividad en la representación de los intereses rurales. Estas demandas toman fuerza ante la baja participación registrada en comicios previos y el debate sobre la legitimidad del sistema, que algunos colectivos consideran alejado de la realidad de buena parte del sector agrario catalán.