Kiko Rivera desvela el lugar, muy especial para Isabel Pantoja, que ha querido enseñar a Lola García

Kiko Rivera llevó a Lola García a la emblemática ermita de la Virgen del Rocío, sitio profundamente vinculado a su familia materna, y compartió en redes su emoción por visitar junto a su pareja este espacio cargado de valor sentimental

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El domingo se convirtió en una fecha relevante para Kiko Rivera al decidir mostrar a su actual pareja, Lola García, uno de los lugares de mayor significado para la familia Pantoja: la ermita de la Virgen del Rocío en Almonte. Según informó el medio que suministró la información, Rivera relató en sus redes sociales la emoción que sintió al compartir con Lola este espacio profundamente relacionado con la tradición y la vida de su madre, Isabel Pantoja, con quien mantiene una relación distante. La visita resultó también simbólica, pues confirmó cómo el DJ busca integrar a su nueva pareja en aspectos personales y familiares que han marcado su vida.

De acuerdo con los datos publicados, la elección de la ermita no fue casual. La Virgen del Rocío tiene un lazo especial con Isabel Pantoja, quien considera este lugar no solo emblemático, sino esencial en la historia y costumbres de los Pantoja. El artista, a través de un video difundido en plataformas digitales, manifestó su devoción por la imagen de la 'Blanca Paloma' y el valor que representa para su núcleo familiar. En esa grabación, Rivera describió la jornada como “un domingo sencillo pero de lo más entretenido”, enfatizando la satisfacción experimentada durante la primera visita de Lola García a este santuario junto a él.

Durante ese fin de semana, Kiko Rivera atravesó distintos escenarios públicos y personales, algunos de ellos bajo la atención de seguidores y medios. El medio detalló que, previamente, el DJ había protagonizado un comentario en redes sociales que generó interés y controversia, al comparar a su anterior pareja, Irene Rosales, con su novia actual utilizando la frase “cambié un Twingo por un Ferrari”. La declaración encendió reacciones, entre ellas la de Irene Rosales, quien respondió de forma irónica al señalar: “mi Guillermo está muy contento con su Twingo”, haciendo referencia a su nueva relación con Guillermo.

En cuanto al Día de San Valentín, se produjo un hecho llamativo cuando Kiko e Irene coincidieron fortuitamente en un bar. La reunión permitió que ambos limaran asperezas, ya que su distanciamiento se había hecho más visible tras la entrada de Lola en la vida de Rivera, según publicó la fuente. Este reencuentro se efectuó en un ambiente relajado: Kiko compartió la mesa con Lola y sus hijas, Ana y Carlota, quienes mostraron gran complicidad con García, mientras Irene y Guillermo permanecieron en otra mesa, a una distancia considerada prudente. Durante la velada, las hijas de Irene y Kiko evidenciaron su afecto con la nueva pareja de su padre al compartir anécdotas y conversaciones, lo que ayudó a suavizar el clima familiar frente a la nueva realidad sentimental.

Tal como consignó el medio, los días que Kiko y Lola pasan juntos resultan escasos, debido a que García reside y trabaja en Madrid, situación que motiva al DJ a aprovechar al máximo cada oportunidad para fortalecer su relación. En este contexto, la reciente visita a la aldea del Rocío cobró un significado añadido, al inscribirse no solo como un gesto romántico, sino también como un acto de reconocimiento hacia los valores y tradiciones familiares que Rivera desea compartir con su actual pareja.

El entorno familiar de Kiko Rivera ha atravesado cambios notorios en los últimos tiempos, especialmente desde su ruptura con Irene Rosales y la posterior llegada de Lola García. La convivencia entre la nueva pareja y las hijas del DJ muestra un proceso de adaptación positiva, mientras persiste la distancia entre Rivera y su madre, quien representa una figura clave para la historia de la ermita visitada. La elección de este destino como escenario para el encuentro refuerza la intención de mantener viva la conexión con las raíces familiares pese a las circunstancias personales.

Así, según reportó el medio original, Rivera busca equilibrar su vida sentimental con un respeto por las tradiciones que han definido a los Pantoja, compartiendo con su pareja la fuerte carga emocional de lugares emblemáticos. Las recientes actividades del DJ, difundidas en redes y seguidas de cerca por los medios, ponen de relieve tanto la exposición pública de su vida privada como su empeño en mantener los lazos con aquellos elementos que considera esenciales para su identidad familiar.