ALCER destaca como "hito histórico" la inclusión de la enfermedad renal crónica en el acceso a la jubilación anticipada

El informe definitivo del Ministerio de Inclusión abre la puerta al retiro temprano para quienes padecen enfermedad renal crónica, después de una larga espera y numerosas demandas por parte de organizaciones que defienden los derechos de los pacientes

Guardar

El informe definitivo emitido por la Comisión Técnica del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones reconoce oficialmente el deterioro progresivo y el sobreesfuerzo físico que afrontan las personas con enfermedad renal crónica, lo que establece un precedente para su acceso a la jubilación anticipada. Según detalló el medio Europa Press, esta decisión responde a años de demandas de organizaciones como la Federación Nacional de Asociaciones para la lucha contra las enfermedades del riñón (ALCER), que valoró la decisión como un "hito histórico" para los pacientes afectados.

De acuerdo con Europa Press, el informe favorable del Ministerio respalda la ampliación del acceso a la jubilación anticipada para aquellas personas con un grado de discapacidad del 45 por ciento o más, incluyendo ahora a pacientes con enfermedad renal crónica (ERC) en estadio G5. Además de esta patología, el documento abarca la espina bífida, la enfermedad de Párkinson, la distrofia miotónica tipo 1 (Steinert), la enfermedad de Huntington, la esclerosis sistémica y la amiloidosis por transtiretina variante.

El presidente de ALCER, Daniel Gallego, subrayó que por fin se reconoce oficialmente el impacto de una dolencia progresiva, incapacitante y sin cura. "Por fin se reconoce de manera oficial el impacto real de una enfermedad progresiva, incapacitante y sin cura, que acorta la esperanza de vida y condiciona gravemente la calidad de vida de quienes la padecen", afirmó Gallego, según citó Europa Press. Este reconocimiento había sido largamente solicitado por asociaciones de pacientes, que a través de plataformas como la Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica (COCEMFE), aportaron evidencias científicas para justificar la necesidad de facilitar el acceso a la jubilación anticipada en estos casos.

El medio Europa Press explicó que, aunque el informe representa un importante avance, todavía faltan etapas para la implementación definitiva del derecho. Después de la emisión del informe, la Dirección General de Ordenación de la Seguridad Social debe elaborar una resolución administrativa. Si la resolución es favorable, se procederá a modificar el anexo del Real Decreto 1851/2009 mediante su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

Según publicó Europa Press, los requisitos para acceder a esta modalidad de jubilación anticipada establecen que pueden solicitarla los pacientes con una edad mínima de 56 años y un historial de cotización de al menos 15 años. En ese periodo, no se exige mantener de forma constante la discapacidad igual o superior al 45 por ciento, pero sí es necesario estar afectado por la correspondiente enfermedad que finalmente determine dicho grado. Además, de los 15 años de cotización exigidos, al menos cinco años tienen que haberse desarrollado con la discapacidad reconocida oficialmente, y que esté causada por una de las patologías mencionadas en el anexo del Real Decreto.

ALCER, conforme reportó Europa Press, lleva años destacando la dificultad que experimentan las personas con enfermedad renal crónica para mantener trayectorias laborales prolongadas, debido al impacto físico y al desgaste asociado a la evolución de la patología. Los pacientes con enfermedad renal crónica estadio G5 suelen enfrentarse a tratamientos continuos, como la diálisis, que afectan de manera importante a su energía y funcionalidad diaria, lo que dificulta el cumplimiento de una jornada laboral completa.

El proceso legislativo aún debe superar los pasos reglamentarios antes de que la medida pueda considerarse efectiva y ser aplicada. La eventual inclusión de la enfermedad renal crónica en las condiciones para la jubilación anticipada bajo el marco legal actual puede modificar sustancialmente la calidad de vida de quienes, hasta ahora, se han visto obligados a mantenerse en el mercado laboral a pesar de significativos niveles de discapacidad.

ALCER, en colaboración con COCEMFE, reunió y presentó datos científicos que evidencian el efecto de la enfermedad renal crónica en la salud física y la capacidad laboral, lo que influyó en la decisión favorable por parte de la Comisión Técnica, según información brindada por Europa Press. La federación y otras entidades del movimiento asociativo han mantenido un trabajo continuo para concienciar a las autoridades sobre la importancia de reconocer la especificidad de estas enfermedades dentro del ámbito de la Seguridad Social y la legislación laboral.

El reconocimiento por parte del Ministerio de Inclusión de la necesidad de incluir la enfermedad renal crónica en las condiciones de jubilación anticipada responde al principio de equidad en el acceso a derechos laborales, particularmente para grupos de trabajadores que, por una discapacidad significativa, afrontan obstáculos adicionales en la prolongación de sus carreras. La expectativa de los colectivos implicados es que, una vez publicados los cambios en el BOE, el acceso a la jubilación anticipada para estas enfermedades pase a ser una realidad concreta.

Europa Press señaló que este proceso representa la culminación de un largo trayecto de reivindicaciones por parte de los pacientes y sus representantes, que consideran fundamental la adaptación del sistema de Seguridad Social a las características específicas de quienes conviven con enfermedades degenerativas y crónicas. Los próximos pasos dependerán de la emisión de la resolución administrativa y la posterior reforma normativa requerida para que el nuevo derecho adquiera plena vigencia.