MotorLand Aragón entrega la recaudación de La Invernal a la Fundación Sarabastall para una escuela en Pakistán

Cerca de 50 menores podrán continuar sus estudios en un entorno seguro tras la donación conseguida en la carrera solidaria, que permitirá reconstruir un centro educativo en Ghorse, región de montaña afectada por inundaciones el verano pasado

Guardar

En Ghorse, una remota aldea de montaña situada en el norte de Pakistán, la rutina escolar de cerca de 50 menores transcurre desde hace meses en tiendas de campaña instaladas tras las inundaciones que arrasaron su centro educativo el pasado verano. La destrucción de la escuela obligó a estudiantes y docentes a adaptarse a condiciones temporales sin seguridad ni recursos adecuados. Dentro de este contexto, la última edición de La Invernal, la carrera solidaria organizada por MotorLand Aragón, cobra especial relevancia por la ayuda que permitirá el acceso a una educación digna y segura en este enclave afectado por desastres naturales.

De acuerdo con la información publicada por MotorLand Aragón, la recaudación íntegra obtenida durante la XV edición de La Invernal, celebrada el 17 y 18 de enero en el circuito deportivo de Alcañiz, se destinará a la reconstrucción de la escuela en Ghorse. El acto de entrega del donativo se realizó en el Ayuntamiento de Caspe, con la presencia de representantes de la organización, autoridades locales y regionales, así como responsables de la Fundación Sarabastall, entidad sin ánimo de lucro con sede en Caspe que durante 25 años ha impulsado proyectos de cooperación internacional. En la ceremonia participaron, entre otros, Manuel Blasco, consejero de Medio Ambiente y Turismo del Gobierno de Aragón y presidente de MotorLand Aragón; Jorge Panadés, director gerente del circuito; Ana María Jarque, alcaldesa de Caspe; Miguel Ángel Estevan, alcalde de Alcañiz y Encarna Romero, concejal delegada de participación ciudadana y servicio social de Caspe.

Según detalló MotorLand Aragón, La Invernal plantea desde sus orígenes una experiencia solidaria en torno al deporte familiar, consolidándose como una de las primeras carreras de estas características en el año dentro de la comunidad. Durante la jornada, los participantes optan entre varias disciplinas como atletismo, ciclismo, patinaje y BTT, todas ellas desarrolladas sobre la singular pista del circuito de velocidad. El propósito es que la solidaridad asociada al evento trascienda el plano deportivo para traducirse en un respaldo tangible a colectivos en situaciones vulnerables, como la infancia de Ghorse.

La presidenta de la Fundación Sarabastall, María Pilar Lasheras, expresó su agradecimiento tras la recepción del donativo, señalando que “que los niños y niñas de Ghorse puedan estudiar con dignidad es el objetivo que nos ha movilizado desde el primer día. Este apoyo nos acerca un poco más a hacerlo realidad y por eso estamos muy agradecidos”, palabras citadas en la comunicación de MotorLand Aragón.

Tal como recogió MotorLand Aragón, la colaboración con la Fundación Sarabastall hará posible que la nueva escuela de Ghorse disponga de instalaciones adaptadas y recursos educativos actualizados. Además de favorecer la continuidad académica de los menores, la iniciativa pretende evitar el abandono escolar que, según la Fundación, afecta especialmente en regiones donde las infraestructuras deterioradas y las catástrofes naturales limitan el acceso continuado a la educación.

La implicación de la Fundación Sarabastall en Ghorse se remonta a 2001, cuando un porteador local trasladó una petición de ayuda al equipo del reconocido programa Al Filo de lo Imposible. Según informó MotorLand Aragón, esta primera llamada impulsó el desarrollo de un proyecto humanitario integral centrado desde entonces en la educación, la atención sanitaria y el apoyo comunitario. Las labores de la Fundación en la zona han permitido que la totalidad de los menores de la aldea finalicen su educación primaria y que, actualmente, 77 jóvenes estén accediendo a becas educativas. En total, durante estos 25 años, la organización ha concedido casi 700 becas, además de ofrecer servicios sanitarios periódicos, formar agentes locales de salud e impulsar acciones específicas de apoyo a las mujeres en un contexto social descrito como complejo por la propia Fundación.

Por su parte, MotorLand Aragón explicó que la coyuntura vivida el verano pasado en Ghorse supuso una urgencia extra tras las inundaciones que devastaron la escuela, dejando a los menores en situación de vulnerabilidad y obligando a los responsables educativos a improvisar una solución provisional en tiendas de campaña. La reconstrucción del centro escolar gracias a la recaudación solidaria de La Invernal constituirá no solo la reposición de una infraestructura, sino la recuperación de un espacio fundamental para el desarrollo y la protección de la infancia en la región.

La cooperación entre entidades locales aragonesas y la Fundación Sarabastall refuerza, según publicó MotorLand Aragón, el papel del deporte como motor social capaz de proyectar sus beneficios más allá del entorno inmediato, generando un impacto concreto en zonas remotas que afrontan carencias estructurales agravadas por catástrofes naturales. La Fundación Sarabastall, con 25 años de labor en la región, coordina actuaciones en diferentes niveles para ofrecer formación educativa, atención médica y recursos adaptados a la realidad de Ghorse, contribuyendo a afrontar las dificultades derivadas de la ubicación geográfica de la aldea, su aislamiento y los riesgos ambientales a los que se enfrenta la población local.

El compromiso manifestado por MotorLand Aragón en la última edición de La Invernal se dirige íntegramente a la reconstrucción de la escuela, en respuesta directa a la destrucción ocasionada por las inundaciones y a la situación de vulnerabilidad de los menores. Las autoridades presentes en el acto de entrega de la recaudación pusieron en valor la dimensión solidaria lograda tras quince ediciones de La Invernal y su consolidación como referente en el calendario de carreras solidarias en Aragón.

La colaboración con la Fundación Sarabastall abre la posibilidad de que los jóvenes de Ghorse accedan a su derecho a la educación bajo condiciones seguras y dignas, facilitando recursos pedagógicos y materiales, así como la restauración de una infraestructura fundamental para la comunidad. La implicación de participantes, patrocinadores y ciudadanía en La Invernal demuestra, según MotorLand Aragón, la capacidad de las iniciativas deportivas para movilizar apoyo social en beneficio de proyectos humanitarios a escala internacional.