Una ola de frío extremo obliga a declarar el estado de emergencia en al menos 17 estados de EEUU

Estados Unidos enfrenta una de las tormentas más severas de los últimos años, con temperaturas históricamente bajas, intensas nevadas y miles de vuelos cancelados, mientras las autoridades recomiendan máxima precaución y preparativos ante posibles cortes de energía y transporte

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La Agencia Federal para la Gestión de Emergencias (FEMA) recomendó a la población de Estados Unidos abastecerse de alimentos no perecederos, agua potable y suministros básicos para hacer frente a la posibilidad de interrupciones prolongadas de servicios esenciales. La agencia alertó sobre las dificultades que podrían presentarse en las comunicaciones y el transporte público, además del impacto en otras infraestructuras, en medio de una de las tormentas invernales más severas registradas en los últimos años. De acuerdo con ABC News, las cancelaciones de vuelos ya suman 8.300 trayectos suspendidos durante el fin de semana, con 4.600 solo el domingo, y el aeropuerto de Dallas, Texas, resultó el más afectado por la crisis climática.

Tal como informó ABC News, al menos 17 estados declararon el estado de emergencia ante la ola de frío que descendió las temperaturas a valores inferiores a -20 ℃, acompañada por importantes precipitaciones de nieve. El frente invernal tiene alcance nacional, pues las autoridades pronostican efectos directos sobre más de 200 millones de personas en 34 estados, lo que representa una parte significativa de la población del país. Las autoridades federales y estatales coordinaron la provisión de recursos y la preparación de equipos ante el agravamiento de los fenómenos meteorológicos previstos para los próximos días.

La secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, declaró que la tormenta puede desencadenar "nieve intensa, lluvia congelada peligrosa y temperaturas gélidas potencialmente mortales", lo cual motivó la activación del Centro Nacional de Coordinación de Respuesta, encargado del monitoreo y la supervisión continua de la situación en todo el territorio. Entre las medidas de emergencia, el gobierno federal dispuso el despliegue de 30 generadores, la distribución de 250.000 comidas y 400.000 litros de agua, así como la entrega de mantas, alimentos especiales para bebés y la organización de varios equipos de asistencia y rescate en estado de alerta, según detalló el medio estadounidense ABC News.

El presidente Donald Trump se refirió públicamente a la emergencia en las redes sociales, afirmando: "Me han informado sobre la ola de frío récord y la histórica tormenta invernal que azotarán gran parte de Estados Unidos este fin de semana. La administración Trump está coordinando con las autoridades estatales y locales. FEMA está totalmente preparada para responder. ¡Manténganse seguros y abrigados!", según reportó ABC News. El mensaje del mandatario subrayó la gravedad de la coyuntura y la disposición oficial para reaccionar ante los distintos desafíos presentados por la tormenta.

El Centro de Predicción del Clima del Servicio Nacional de Meteorología estadounidense señaló que en algunos puntos las temperaturas mínimas pueden descender hasta los -45 ℃. El pronóstico establece que la ola de frío extremo, con riesgos elevados para la salud pública y el funcionamiento de servicios básicos, persistirá durante al menos toda la semana siguiente, afectando particularmente a las próximas jornadas. Las autoridades federales insistieron en la necesidad de que la población extreme precauciones frente al peligro de hipotermia y congelación, sobre todo en aquellas regiones donde la exposición al aire libre pueda convertirse en una amenaza inmediata.

"Prepárese para un frío potencialmente mortal. Estas temperaturas frías representan un riesgo mortal de hipotermia y congelación en la piel expuesta", advirtió un comunicado del Servicio Nacional de Meteorología, difundido por ABC News. El mismo mensaje instó a limitar las salidas y a fortalecer la protección personal, especialmente en los grupos más vulnerables.

A raíz del deterioro meteorológico, la FEMA sostuvo en un comunicado: "Tenga lo necesario para mantenerse seguro. Las carreteras pueden estar intransitables durante días. Asegúrese de tener agua y alimentos no perecederos para varios días para cada miembro de su familia y sus mascotas. Tenga suficiente ropa abrigada y mantas para todos los miembros de su hogar", instrucciones recogidas por ABC News. El riesgo de que los caminos permanezcan bloqueados por varios días, junto con eventuales interrupciones eléctricas, movilizó a las autoridades a preparar y distribuir recursos en las zonas con pronóstico más adverso.

El despliegue de equipos de rescate y de personal de asistencia incluyó la preparación para responder ante potenciales incidentes derivados de la acumulación de nieve y hielo, así como la colaboración entre los distintos niveles de gobierno, remarcó ABC News. Además de los recursos materiales enviados, la coordinación intergubernamental busca atender emergencias médicas, rescates en carretera y la protección de personas sin hogar.

El impacto del fenómeno ya se reflejó en el tráfico aéreo, con las cancelaciones masivas reportadas por ABC News, lo que afecta la movilidad interna y las operaciones de conexión internacional a través de varios aeropuertos principales. La situación de Dallas, donde el recinto aeroportuario suspendió la mayoría de las operaciones, ilustra la magnitud del colapso en el transporte.

Las previsiones del Centro de Predicción del Clima y la información compartida por la Agencia Federal de Gestión de Emergencias muestran cómo la coordinación entre los diferentes organismos federales, estatales y locales es crucial para enfrentar este episodio meteorológico. El reporte de ABC News también puntualizó la recomendación de las autoridades a la población de seguir las noticias y acatar las instrucciones oficiales mientras dure la ola de frío y las peligrosas condiciones invernales.