Chega presiona a Montenegro para respaldar a Ventura en segunda vuelta tras una campaña repleta de desaires

El partido liderado por André Ventura exige que el jefe de Gobierno aclare su postura ante la próxima ronda electoral, tras semanas de gestos hostiles, mientras aumenta la presión pública sobre los apoyos clave para definir el futuro político del país

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El intercambio de acusaciones y desaires públicos ha marcado la campaña electoral portuguesa, resultando en una creciente presión sobre el primer ministro Luís Montenegro para que haga pública su postura respecto a la segunda vuelta presidencial. El partido Chega, liderado por André Ventura, ha exigido transparencia y ha confrontado abiertamente al jefe de Gobierno, una tensión que se manifestó durante la reanudación de la Asamblea Nacional tras la pausa motivada por las elecciones del pasado domingo. Según informó Europa Press, la bancada de Chega, a través de su portavoz Pedro Pinto, reclamó a Montenegro que clarifique si optará por respaldar al socialismo o se alineará con quienes, como ellos, buscan combatirlo, subrayando la importancia de “no permanecer neutrales” en este proceso decisivo para el futuro político del país.

De acuerdo con la información publicada por Europa Press, la exigencia de Chega se produce tras una campaña en la que Ventura mostró reiteradamente su desencanto y distancia hacia Montenegro. Durante un debate parlamentario, Pinto desafió al jefe de Gobierno a pronunciarse “en esta oportunidad única” y a definir públicamente si concede su respaldo a la candidatura de Ventura o, por el contrario, al ganador de la primera ronda, el socialista António José Seguro, quien obtuvo el 31% de los votos. Montenegro, por su parte, respondió recordando que tanto Chega como el Partido Socialista habían coincidido en movimientos parlamentarios previos que derivaron en la caída de su Gobierno en 2024, y se limitó a reafirmar que respetaría el resultado electoral, como ya hizo cuando su partido fue elegido para liderar el Ejecutivo.

El medio Europa Press detalló que la confrontación parlamentaria intensificó el debate sobre la responsabilidad de los partidos en la definición del próximo presidente de Portugal. El líder de la bancada socialdemócrata, Hugo Soares, intervino para señalar que, pese a la campaña de desmarque y a críticas públicas dirigidas a Montenegro desde el entorno de Chega, ahora el partido de Ventura solicitaba su apoyo con insistencia. Soares enumeró episodios en los que Ventura desautorizó e incluso menospreció al primer ministro durante la campaña electoral, citando un incidente en el que Ventura llegó a “mandar a la mierda” a Montenegro. “¿Esto es lo que André Ventura le dijo al país sobre el primer ministro y ahora le piden que apoye la candidatura de André Ventura?”, planteó Soares durante el debate, según recogió Europa Press.

Tras la primera vuelta de las presidenciales, la decisión del primer ministro de no pedir el voto para ninguno de los dos candidatos finalistas, comunicada en la noche electoral, profundizó la incertidumbre sobre la postura oficial del Ejecutivo. La ironía de Soares apuntó a la aparente contradicción en la actitud de Chega, destacando que “parece que ya no hay miedo de que Montenegro entre en campaña, al final hasta sería conveniente el apoyo del primer ministro”.

Según consignó Europa Press, la presión para que Montenegro defina su apoyo surge en un contexto de fragmentación dentro de la derecha portuguesa. Ventura, en declaraciones recientes reproducidas por el mismo medio, criticó los apoyos recibidos por Seguro desde el espectro conservador, expresando su desconcierto ante la procedencia y la identidad de esas figuras políticas que ahora se manifiestan a favor del candidato socialista. “Me quedo estupefacto con los apoyos que llegan ahora todos los días de gente que no se sabe quienes son”, afirmó el dirigente de Chega. Estas palabras reflejan el clima de incertidumbre sobre las lealtades y alianzas que podrían resultar decisivas de cara a la inédita segunda vuelta prevista para el 8 de febrero, la primera de este tipo en Portugal desde 1986.

Europa Press explicó que la primera ronda electoral resultó una de las más abiertas de las últimas cuatro décadas en Portugal. António José Seguro superó a Ventura por una diferencia de ocho puntos porcentuales, obteniendo el 31% de los votos frente al 23% conseguido por el líder ultraderechista. El resultado ha colocado a ambos candidatos en una posición de privilegio para disputar la presidencia en una segunda vuelta histórica, mientras continúan las negociaciones y el debate sobre los apoyos políticos que podrían definir el desenlace final.

La coyuntura política actual muestra una profunda división en las filas conservadoras y en el panorama de alianzas parlamentarias. El papel de Montenegro se percibe como determinante, ante las demandas de Chega para que adopte una postura clara, y el creciente cuestionamiento sobre los equilibrios internos del arco parlamentario. Según lo reportado por Europa Press, el desenlace de estas presiones y decisiones influirá directamente en el futuro institucional y político del país, en un clima de alta expectación ciudadana y con la fecha de la segunda vuelta marcando el inicio de una nueva etapa en la competencia presidencial portuguesa.