San Salvador, 19 ene (EFE).- El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, aseguró este lunes que en la denominada "guerra" contra las pandillas, a través de un régimen de excepción implementado desde marzo de 2022, "no murió ningún civil" y señaló que "Dios guío" ese plan de seguridad.
Bukele participó en un evento denominado Desayuno Nacional de Oración por El Salvador, organizado por la Próspera Foundation, una entidad integrada por senadores y congresistas de los Estados Unidos, en el que también participaron autoridades de los tres órganos del Estado, representantes diplomáticos y religiosos.
Según informó la Presidencia, este primer evento "significó un espacio diseñado para que líderes de todas las áreas de influencia se reúnan para orar por la nación, promover la unidad y reforzar alianzas basadas en la fe, los valores y la esperanza compartida de un futuro mejor".
"Este desayuno nacional de la oración, que es el primero aquí (en El Salvador), nos da un gran ejemplo de cómo las diferencias políticas se pueden hacer a un lado por algo que es mucho más importante, que es la relación de todos nosotros con nuestro creador", declaró el mandatario salvadoreño en su intervención.
Bukele habló sobre la actual situación de El Salvador en materia de seguridad, destacó la implementación del régimen de excepción para combatir a las pandillas, e insistió en que este país centroamericano "hoy por hoy" es "el más seguro del hemisferio occidental".
También, catalogó a las pandillas como "una dictadura que gobernó a El Salvador", y que "estos grupos no solo asesinaron a más salvadoreños de los que murieron en la guerra (civil), sino que además tenían secuestrado" al país.
"Ellos eran el verdadero gobierno de este país. Ponían toques de queda, controlaban quién podía ir de un lugar a otro lugar, ponían impuestos y el que no pagaba era asesinado", dijo Bukele en la actividad, que tuvo lugar en el Palacio Nacional, en la capital salvadoreña.
"Nuestra guerra contra las pandillas no tuvo una tan sola baja civil. Al día de hoy, nuestra guerra contra las pandillas no ha tenido una tan sola baja", insistió.
El polémico régimen de excepción, señalado de violentar derechos humanos, se convirtió en la principal apuesta del Gobierno contra las pandillas y le supuso al presidente Bukele, quien mantiene alta aprobación entre los salvadoreños, su reelección inmediata para un segundo mandato.
En el contexto de esta medida, en vigencia desde marzo de 2022, han sido capturados 90.844 supuestos pandilleros, según las autoridades de Seguridad.
La medida fue prorrogada en 46 ocasiones a pesar de que el Gobierno salvadoreño afirma que ha desarticulado operativamente a las pandillas.
"No sé cómo explicarlos, más que fue la mano de Dios (…) es una prueba fehaciente que Dios obra cuando se le pide con fe y no hay forma que nadie lo niegue", dijo Bukele.
Y agregó que "la prueba que Dios guío nuestro plan es que funcionó y es que no murió ningún civil y es que pasamos de ser el país más peligroso del mundo al país más seguro de todo este hemisferio". EFE
(foto)(video)