EEUU reitera ante el Consejo de Seguridad que Trump baraja "todas las opciones" en Irán

Washington insiste que la administración de Donald Trump evalúa medidas ante la sangrienta represión en Irán, destaca el respaldo de Estados Unidos a la población iraní y advierte sobre la posibilidad de un despliegue militar si continúa la violencia

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Durante su intervención ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, el embajador estadounidense Mike Waltz instó a los representantes de los quince países miembros a cuestionar el impacto de las acciones del régimen iraní fuera de sus fronteras, mencionando la violencia y el sufrimiento en regiones como Israel, Gaza, Siria, Líbano, Yemen, Irak e incluso Venezuela. Este señalamiento sirvió de marco para recordar la postura de la Casa Blanca, que sostiene la posibilidad de desplegar diversas medidas ante la actual situación en Irán, donde la represión de manifestantes ha provocado la muerte de más de 3.400 personas. Según publicó el medio que cubre la sesión, Waltz transmitió la determinación del presidente estadounidense, Donald Trump, de “mantener todas las opciones sobre la mesa” para frenar la violencia en el país asiático, e hizo hincapié en el respaldo de Estados Unidos a los ciudadanos iraníes.

El medio informó que Waltz describió a Trump como “un hombre de acción”, enfatizando que el mandatario ha evitado discursos prolongados ante la ONU y prioriza decisiones tangibles. Ante los embajadores presentes, Waltz aseguró: “El presidente Trump es un hombre de acción, no un hombre de palabrería interminable como vemos en Naciones Unidas. Ha dejado claro que todas las opciones están sobre la mesa para detener la masacre, y nadie debería saberlo mejor que los líderes del régimen iraní”. Estas declaraciones se produjeron en medio de crecientes advertencias provenientes de Washington sobre una posible intervención militar si continúan los disturbios y el uso de la fuerza estatal contra la población.

El embajador estadounidense ante la ONU sostuvo que el apoyo de su país a los iraníes constituye una “responsabilidad compartida”, y remarcó que la gravedad de la represión en Irán afecta la paz y seguridad internacionales. Según detalló el medio, Waltz rechazó la posición de las autoridades iraníes, que consideran la crisis como un asunto interno y acusan a actores extranjeros de manipular la situación. El diplomático calificó esta perspectiva como “absolutamente errónea y falsa” y acusó a Teherán de priorizar la financiación de grupos armados y el desarrollo de programas nucleares y de misiles sobre las necesidades básicas de su pueblo.

Durante la sesión, Waltz subrayó la magnitud de las violaciones a los derechos humanos, recordando que “cuántas personas están muertas, cuántas personas están heridas, mutiladas y maltratadas en Oriente Próximo, en Israel, en Gaza, en Siria, en Líbano, en Yemen, en Irak, incluso en Venezuela, debido al apoyo del régimen al terrorismo como el mayor estado patrocinador”, según información consignada por el medio.

El representante de Estados Unidos en el organismo multilateral responsabilizó al gobierno iraní por la crisis económica y la represión de las libertades de su población. El medio citó las palabras de Waltz al afirmar que la idea de que las protestas constituyen un complot extranjero para “preparar el terreno para una acción militar” carece de fundamento y es parte de la narrativa oficial iraní para legitimar la gestión represiva.

El diplomático también mencionó que, pese a la afirmación de Teherán respecto a su disposición al diálogo, las acciones ejecutadas desmienten esa apertura y, a su juicio, reflejan un intento del régimen por encubrir su debilidad ante el creciente descontento popular. Waltz manifestó: “Irán dice estar dispuesto al diálogo, pero sus acciones demuestran lo contrario. Todo el mundo debe saber que el régimen está más débil que nunca y, por lo tanto, está difundiendo esta mentira debido al poder del pueblo iraní en las calles. Tienen miedo. Temen a su propio pueblo”, aseveró el embajador, según destacó el medio que cubrió la sesión en Nueva York.

Este posicionamiento de Estados Unidos en la ONU coincide con un contexto en el que la administración Trump evalúa respuestas de amplio espectro, entre las que no se descarta la opción militar, si la violencia estatal contra manifestantes persiste o se intensifica. A lo largo de su exposición, Waltz reiteró que la comunidad internacional debe asumir un compromiso en la protección de los derechos de las personas en Irán y no considerar la situación como una cuestión meramente doméstica, dada la proyección e implicaciones de la crisis dentro y fuera de la región.