Maersk vuelve a la ruta del mar Rojo tras la "estabilización" de las condiciones en la región

Tras una interrupción de casi dos años, la multinacional danesa de transporte de carga anuncia el restablecimiento de su ruta entre Oriente Medio, India y Estados Unidos, priorizando monitoreo constante de riesgos y contingencias ante posibles tensiones en la zona

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La reactivación del servicio MECL de Maersk, que conecta Oriente Medio, India y la costa este de Estados Unidos, fue precedida por una travesía exitosa de uno de sus buques por el mar Rojo y el golfo de Adén, el primer viaje de este tipo realizado por la compañía danesa después de casi dos años. Según consignó el medio, esta decisión marca un cambio en la operativa de Maersk luego de que en 2024 suspendiera el tránsito por esta ruta tras un ataque contra uno de sus barcos y la amenaza persistente que representaban los militantes hutíes para el tráfico mercante. El anuncio de la reanudación de actividades de la multinacional llegó tras una evaluación en la que Maersk identificó una continua estabilización en las condiciones de seguridad del mar Rojo y sus alrededores.

De acuerdo con la información publicada, el restablecimiento de la ruta tiene un carácter gradual. El medio detalló que Maersk confirmó que la reanudación estructural del servicio MECL Trans-Suez responde a una mejora reciente en la estabilidad y la fiabilidad marítima en la región. La compañía explicó que el primer viaje en sentido oeste de esta nueva etapa será realizado por el buque Cornelia Maersk, que zarpará desde Jebel Ali el 15 de enero de 2026, mientras que el regreso de la ruta hacia el este estará a cargo del Maersk Detroit con salida desde North Charleston el 10 de enero de 2026. El restablecimiento de este corredor logístico estratégico se produce luego de que el tráfico marítimo de mercancías sufriera graves disrupciones por riesgos de seguridad detectados a inicios de 2024.

La decisión de Maersk de retomar operaciones responde a una valoración constante de la situación geopolítica, según informó el medio. Desde principios de 2024, la empresa suspendió todos los tránsitos a través del mar Rojo y el golfo de Adén, priorizando contingencias y la seguridad de sus embarcaciones debido a ataques y amenazas en la zona, especialmente por parte de grupos armados como los hutíes. El medio explicó que, durante este periodo, la naviera reorganizó rutas y adaptó frecuencias de sus principales servicios para evitar exponer su flota.

Tal como destacó la compañía, la reanudación actualiza las operaciones de uno de los principales enlaces marítimos entre Asia y América del Norte, facilitando el transporte de mercancía y contribuyendo a normalizar la cadena de suministros. No obstante, Maersk aclaró que cualquier alteración en la estabilidad de la región del mar Rojo conducirá a una revisión inmediata de la operación. La multinacional mantiene sistemas de monitoreo constante sobre el entorno de seguridad y ha planificado cambios logísticos de emergencia que incluyen tanto la reversión de determinados viajes MECL como un posible retorno estructural a la ruta alternativa por el Cabo de Buena Esperanza en caso de crisis.

La confirmación de la reanudación del servicio llegó en un contexto de fluctuación bursátil, con las acciones de Maersk experimentando caídas cercanas al 8,4% a lo largo de la jornada, según reportó la fuente consultada. Pese a este escenario de volatilidad, la firma subrayó en sus comunicados que la recuperación paulatina de la ruta Trans-Suez representa, para Maersk, la opción preferente por su eficiencia y relevancia para el comercio internacional.

El retorno de las operaciones marítimas estructurales a través del canal de Suez sucede tras verificarse mejoras en la seguridad desde el episodio violento que motivó la interrupción de los servicios. El impacto de esta decisión no sólo afecta a la propia naviera sino que influye en las rutas logísticas globales, en las que el canal de Suez constituye un punto estratégico para la conexión entre Asia y América. Maersk reiteró que prioriza la seguridad e integridad de sus operaciones y equipos, y que se mantendrá atenta a potenciales desarrollos en la dinámica regional, adaptando sus planes según lo requieran los acontecimientos.