El Colegio de Gestores Administrativos alerta del aumento de estafas económicas cada vez más sofisticadas

El presidente de los gestores administrativos advierte sobre fraudes que imitan organismos oficiales y bancos mediante inteligencia artificial, alertando sobre falsos documentos y llamadas con voces clonadas, y reclama mayor control a entidades financieras y tecnológicas para proteger a los más vulnerables

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Fernando Santiago, presidente del Consejo General de los Colegios de Gestores Administrativos, ha señalado que uno de los engaños recientes utiliza la clonación de voces de directivos y la suplantación de números de teléfono oficiales a través de inteligencia artificial, lo que ha facilitado operaciones fraudulentas entre la población. Santiago ha advertido, según consignó el Consejo en un comunicado recogido por El Colegio de Gestores Administrativos, sobre el incremento de estafas económicas que replican la apariencia de la Administración pública, entidades financieras y compañías legítimas mediante técnicas cada vez más avanzadas.

El fenómeno, detalló el presidente, combina la inteligencia artificial con falsificación y suplantación de identidad para presentar ante los ciudadanos documentos y comunicaciones digitales que aparentan máxima legitimidad. De acuerdo con la información divulgada, en los últimos días se ha detectado la circulación de documentos falsos que imitan avisos oficiales de la Seguridad Social, solicitando datos personales y bancarios con la excusa de supuestos cambios normativos o incidencias técnicas.

Santiago explicó que las llamadas fraudulentas no solo llegan a través de números desconocidos, sino que han logrado replicar el número real de bancos, proveedores o instituciones públicas, lo que genera confianza en el receptor y facilita el engaño. “El ciudadano ve en la pantalla el número real de su banco, de su proveedor o de un organismo público. Confía. Y ahí es donde se produce el engaño”, declaró el presidente en el comunicado recogido por El Colegio de Gestores Administrativos.

El Consejo subrayó que el avance de estas técnicas afecta principalmente a los sectores más vulnerables de la sociedad, en particular a las personas mayores que no disponen de mecanismos o conocimientos para comprobar la autenticidad de las comunicaciones que reciben. Fernando Santiago remarcó la necesidad de que las entidades financieras y las compañías tecnológicas asuman una mayor responsabilidad en la protección de sus clientes y usuarios. “Cuando un ciudadano compra en una web que parece seria y resulta ser fraudulenta, alguien ha fallado antes”, sostuvo el representante de los gestores administrativos.

Asimismo, el presidente insistió en que la respuesta frente a este contexto no debe limitarse a campañas de concienciación ciudadana. Propuso como vías de acción la creación de garantías efectivas, la existencia de canales oficiales de verificación, el fortalecimiento de la atención presencial real y la definición de responsabilidades claras entre las organizaciones implicadas. Santiago resumió la gravedad de estas prácticas al manifestar que “la estafa perfecta ya no necesita mentir, solo necesita parecer oficial”.

El Colegio de Gestores Administrativos comunicó que los intentos de fraude en circulación actualmente están alcanzando un nivel de sofisticación sin precedentes, tanto en el contenido de los mensajes como en la capacidad para mimetizar a agentes y entidades legítimas. En ese sentido, la institución enfatizó la urgencia de reforzar los canales de comprobación para el público, así como la formación y atención personalizada que pueda servir de freno a la extensión de estos delitos.

El comunicado del Consejo General advirtió que la evolución de las herramientas tecnológicas utilizadas en estos fraudes ha colocado a la ciudadanía frente a desafíos significativos en la verificación de información y en la preservación de la seguridad de sus datos personales y financieros. Los gestores administrativos reiteraron la importancia de que los usuarios extremen la cautela ante cualquier solicitud de información privada, especialmente cuando parezca proceder de organismos oficiales o bancos, y de utilizar siempre los canales de comunicación oficiales para verificar la autenticidad de las comunicaciones.

La entidad concluyó con una llamada de atención dirigida tanto a usuarios como a empresas del sector tecnológico y financiero, recalcando la obligación compartida de asumir medidas de control y prevención más efectivas frente a estas modalidades de fraude, cuya sofisticación y alcance siguen en aumento, según informó el Colegio de Gestores Administrativos.