Francia defiende su "derecho" a "decir que no" a EEUU ante "propuestas inaceptables" como la de Groenlandia

El jefe de la diplomacia francesa advirtió sobre el riesgo que enfrenta Europa frente a iniciativas externas consideradas intolerables y enfatizó la importancia de mantenerse firmes ante presiones de aliados estratégicos, particularmente en el contexto de Groenlandia y la administración Trump

Guardar

Durante una intervención que reunió a embajadores franceses en París, el ministro de Exteriores Jean-Noel Barrot expuso que la Unión Europea podría experimentar profundas transformaciones en la próxima década y advirtió sobre la amenaza que representan factores externos contra la cohesión y estabilidad del bloque. En ese contexto, Barrot reivindicó el derecho tanto de Francia como del conjunto de países europeos a rechazar propuestas provenientes de Estados Unidos que califica como inadmisibles, refiriéndose explícitamente a la idea de una posible anexión de Groenlandia. Según informó el diario 'Le Figaro', el jefe de la diplomacia francesa señaló que tanto presiones externas como el desgaste democrático interno constituyen factores de riesgo que Europa debe enfrentar con determinación.

El medio 'Le Figaro' detalló que Barrot subrayó la importancia de preservar los principios y la autonomía de decisión de la Unión Europea a pesar de las presiones de aliados considerados estratégicos. Para el ministro francés, la reciente administración liderada por Donald Trump ha impulsado, en el transcurso de apenas unos meses, una revisión de la relación entre Estados Unidos y Europa. "Estados Unidos es un aliado con el que no siempre estamos de acuerdo. En tan solo unos meses, la nueva Administración ha decidido, y está en su derecho, repensar las relaciones que tiene con nosotros. También es nuestro derecho decir que no", expresó Barrot, según recogió el diario.

La preocupación principal transmitida por el funcionario francés se centra en el fortalecimiento de propuestas provenientes de Washington, como la reclamación del control sobre Groenlandia, una iniciativa impulsada desde la Casa Blanca bajo el argumento de la seguridad nacional. Barrot expuso que la administración Trump ha justificado este interés en la presencia de barcos chinos y rusos en la zona, situación que eleva el perfil estratégico del territorio para Estados Unidos y también para otros actores internacionales.

De acuerdo con 'Le Figaro', Barrot consideró que aceptar imposiciones externas representaría una "traición a los principios" que guían la política exterior francesa y europea. En sus palabras, "esto debe hacerse independientemente de que sea un aliado histórico. Si la propuesta es inaceptable, debemos decir que no", sostuvo, remarcando la posición de Francia de priorizar la defensa de sus valores antes que someterse a presiones diplomáticas.

El ministro alertó también sobre lo que denominó un proceso de "debilitamiento de la organización política europea". Según consignó el medio francés, Barrot argumentó que esta estructura busca evitar posibilidades como la eliminación de la civilización y llamó la atención sobre el hecho de que, pese a su estabilidad relativa en el actual contexto internacional, la Unión Europea enfrenta peligros que no se pueden subestimar. Señaló que, a pesar de los desafíos, la organización europea "no desaparecerá". Además, rechazó los discursos que insinúan una inminente desintegración, declarando: "No. No estamos al borde del colapso, y las voces que dicen lo contrario deberían preocuparse más de su propio colapso".

Las declaraciones de Barrot, recogidas por 'Le Figaro', también incluyeron un llamamiento a la acción y a la firmeza frente a la situación global. Recalcó que ante lo que denomina una "brutalización del mundo", resulta indispensable evitar cualquier tipo de resignación que convierta a los europeos en meros espectadores pasivos ante la impotencia política. Asimismo, resaltó la necesidad de que los líderes europeos rechacen cualquier alejamiento de sus principios fundamentales, incluso si esto implica confrontar a aliados históricos como Estados Unidos.

El interés de la administración encabezada por Donald Trump en Groenlandia se ha mantenido sostenidamente desde que regresó a la Casa Blanca hace un año. Barrot, según publicó 'Le Figaro', identificó estas pretensiones como características de una política exterior estadounidense que prioriza la seguridad nacional y busca ampliar su esfera de influencia en regiones consideradas estratégicas. El ministro hizo hincapié en que, aunque Estados Unidos mantiene su derecho a redefinir sus relaciones con Europa, la autonomía de la Unión y su capacidad de respuesta no deben verse comprometidas.

En su mensaje final, Barrot comunicó que negarse a aceptar propuestas calificadas como "inaceptables" no constituye una cuestión de antipatía hacia Estados Unidos, sino una defensa del derecho soberano europeo a decidir conforme a sus intereses y principios. Sostuvo que ceder ante la llamada "ley del más fuerte" contravendría la moral francesa y europea, posicionando a la Unión Europea y a Francia en un rol activo dentro de la diplomacia internacional, según reportó 'Le Figaro'.