
El expediente médico del expresidente filipino Rodrigo Duterte ha sido objeto de revisiones independientes y periódicas, y los informes sobre su estado de salud ya se encuentran disponibles para que su equipo de defensa los utilice como requiera en el proceso, según lo subrayó el Tribunal Penal Internacional (TPI). Esta determinación forma parte de la resolución por la cual el TPI decidió rechazar la solicitud de la defensa de Duterte para que se realizara un nuevo informe pericial sobre su condición médica, medida vinculada a la causa que lo enfrenta con la justicia internacional en La Haya.
Según detalló el medio Europa Press, la Cámara Primera de lo Preliminar del TPI consideró infundados los argumentos presentados por la defensa, que pretendía contar con evaluaciones adicionales para sustentar sus observaciones en la revisión periódica de la situación de detención de Duterte. El tribunal remarcó que existe un panel designado específicamente para la supervisión independiente de su estado de salud, y que ese cuerpo ya ha presentado los informes correspondientes, tal como exige el mandato que le fue conferido. Estos documentos, aclaró el TPI, "están a disposición de la Defensa y a los que, si así lo desea, puede remitirse en sus observaciones relativas a la revisión de la detención del señor Duterte".
El próximo control médico periódico sobre la salud de Duterte está agendado para este viernes 9 de enero, en cumplimiento con las rutinas previste por el tribunal. De acuerdo con Europa Press, la Cámara Primera estableció que no existen razones legales ni procesales para ordenar una evaluación independiente adicional que supere las tareas ya otorgadas al panel médico responsable. El TPI sentenció en su resolución que “no ve razón alguna para ordenar un informe adicional que exceda su mandato”.
En paralelo, la corte también dio respuesta a la solicitud de la defensa para la celebración de una audiencia específicamente sobre la revisión periódica de la detención del exmandatario. El tribunal decidió posponer cualquier pronunciamiento al respecto, argumentando que "determinará el calendario de la audiencia en su debido momento", por lo que en esta resolución no aborda la petición concreta del equipo de Duterte sobre este aspecto.
Rodrigo Duterte, de 80 años, permanece en detención en La Haya desde marzo, enfrentando un proceso judicial en el que pesan sobre él tres cargos formales de crímenes contra la humanidad, según consigna Europa Press. Entre los delitos imputados figura la acusación de ser “coautor indirecto” de 19 asesinatos registrados entre 2013 y 2016, periodo en el que se desempeñó como regidor de la localidad filipina de Dávao. Los otros dos cargos se refieren a su tiempo como presidente de Filipinas.
La justicia internacional ya ha desestimado varias apelaciones presentadas por Duterte, quien buscó obtener la libertad provisional fundamentando presuntos errores en la decisión original de una cámara inferior del tribunal que decidió mantenerlo bajo custodia durante el juicio. Europa Press reportó que estas apelaciones han sido sistemáticamente rechazadas por el TPI, afirmando que las decisiones previas se han ajustado tanto a la normativa interna del tribunal como a los estándares internacionales aplicables a este tipo de procesos.
El caso contra Duterte se inscribe dentro del marco de la persecución judicial internacional a figuras políticas acusadas de delitos graves durante su gestión pública. El proceso judicial continúa bajo la jurisdicción del TPI, que sostiene la validez de sus procedimientos médicos y judiciales en relación con la situación personal y procesal del exmandatario filipino, de acuerdo a la información referida por Europa Press.