El Gobierno de Malasia presenta un proyecto de ley para limitar a diez los años de mandato del primer ministro

La iniciativa impulsada por el Ejecutivo malasio busca reformar el sistema político, establecer restricciones temporales en cargos clave y fortalecer la división de poderes, en respuesta a exigencias sociales crecientes y promesas incumplidas de transparencia institucional

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Anwar Ibrahim detalló que el recién presentado proyecto de ley impactaría tanto en el despacho del primer ministro como en la Fiscalía General y la Defensoría del Pueblo, con el objetivo de reforzar la independencia y la separación de poderes. Según informó la agencia Europa Press, esta iniciativa surge en un momento de creciente presión social hacia el Ejecutivo malasio y como respuesta a las críticas sobre la falta de avances en promesas previas de transparencia institucional.

De acuerdo con lo publicado por Europa Press, el Gobierno de Malasia propuso en el Parlamento una reforma legislativa que establecería un límite de diez años al mandato del primer ministro, correspondiente a dos periodos consecutivos de cinco años cada uno. Anwar Ibrahim, jefe de Gobierno malasio, anunció públicamente la medida y subrayó que estos límites permitirán cerrar un capítulo sobre la permanencia indefinida en el poder, afirmando: "Todo el mundo tiene un límite de mandato, así que el jefe de Gobierno no podrá estar al frente del país más de diez años. Esto se aplica a todos y es mejor dejar esto resuelto para las próximas generaciones".

Durante su alocución ante la nación, Anwar explicó que el siguiente paso para la propuesta es su consideración y votación en el Parlamento. Esta no es la primera vez que se intenta introducir un límite a la continuidad del primer ministro: Europa Press consignó que en 2019 se presentó una iniciativa similar destinada a restringir la posibilidad de reelegirse por tiempo indefinido, aunque entonces el texto no logró reunir el respaldo parlamentario necesario para ser aprobado.

El paquete de reformas presentado por el Ejecutivo también incluye medidas encaminadas a fortalecer la separación de poderes dentro del Estado. Según refirió Europa Press, la restructuración busca delimitar competencias entre los principales órganos gubernamentales y dotar de mayor autonomía a figuras clave, como la Fiscalía General y la Defensoría del Pueblo. Con esto, el gobierno atendería reclamos ciudadanos respecto a la necesidad de mayor equilibrio y transparencia institucional.

Malasia, hasta la fecha, no ha establecido topes de tiempo para el ejercicio del cargo de primer ministro. Como recordó Europa Press, en el sistema actual, cualquier persona puede mantenerse al frente del Gobierno indefinidamente, siempre y cuando conserve el apoyo de la mayoría de los parlamentarios. Ante este panorama, la actual administración considera que limitar los mandatos impedirá posibles abusos de poder y establecerá una base más sólida para el relevo democrático.

El anuncio de la iniciativa ocurre en un contexto de intensificación de cuestionamientos dirigidos al gobierno de Anwar Ibrahim sobre la demora en la implementación de las reformas institucionales prometidas al asumir el mandato. Como destacó el primer ministro, la propuesta busca promover la unidad nacional ante la creciente polarización política y responder a una demanda constante de la sociedad civil por mayor integridad en la gobernanza estatal.

Según subraya Europa Press, la reforma propuesta forma parte de un paquete más extenso que pretende instaurar reglas claras para el acceso y la permanencia en los principales cargos públicos del país. La medida ha sido presentada como un compromiso con la generación futura y una base para consolidar una democracia moderna en la nación del sudeste asiático.

El futuro del proyecto depende ahora del tratamiento legislativo y del respaldo que logre reunir en el Parlamento, donde fracasan antecedentes previos de propuestas similares debido a la falta de consenso entre las fuerzas políticas. Europa Press señala que distintos sectores de la oposición han planteado dudas sobre la profundidad y eficacia de las actuales reformas, advirtiendo el riesgo de que estas iniciativas no alcancen los cambios estructurales reclamados por la ciudadanía.

Como parte de su estrategia política, Anwar Ibrahim instó públicamente a los distintos bloques a mantener la cohesión nacional, remarcando la importancia de cerrar filas frente a la oposición y de respaldar iniciativas que, a su juicio, orientan a Malasia hacia estándares institucionales más robustos y duraderos.