AM-España y la izquierda latinoamericana rechazan la apropiación de los recursos de Venezuela e injerencias en su futuro

Líderes de América Latina junto con el Ejecutivo español expresaron preocupación ante la entrada militar de Estados Unidos en Caracas, condenaron la intervención extranjera y llamaron a respetar la soberanía y encontrar una salida pacífica para Venezuela

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El comunicado conjunto de los gobiernos de España, Brasil, Chile, Colombia, México y Uruguay incluyó un llamado dirigido al Secretario General de las Naciones Unidas y a los estados miembros de entidades multilaterales para que adopten iniciativas que ayuden a reducir tensiones y sostener la paz en la región, tras la operación militar de Estados Unidos en Caracas que resultó en la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y la primera dama Cilia Flores. Según consignó Europa Press, el pronunciamiento subraya la importancia de recurrir a la diplomacia y la mediación internacional para abordar la crisis política que atraviesa Venezuela, al tiempo que condena la intervención militar extranjera.

Los seis países remarcaron la necesidad de resolver el conflicto venezolano conforme al derecho internacional, a través del diálogo y la negociación, y sin injerencias externas. El medio Europa Press detalló que el comunicado expresa preocupación por cualquier intento de control, administración o apropiación externa de recursos naturales o estratégicos de Venezuela, citando incompatibilidades con las normas establecidas por la comunidad internacional y advirtiendo sobre amenazas a la estabilidad política, económica y social de América Latina y el Caribe. Esta declaración conjunta llega después de los ataques aéreos realizados por fuerzas estadounidenses en diferentes localidades de la capital, Caracas, y de los estados de Miranda, Aragua y La Guaira, una acción calificada por el gobierno venezolano como “gravísima agresión militar contra territorio y población venezolanos”.

De acuerdo con la información difundida por Europa Press, los firmantes consideraron que los recientes eventos constituyen una violación de principios fundamentales del derecho internacional, entre ellos la prohibición del uso y la amenaza de la fuerza, el respeto a la soberanía y la integridad territorial de los estados. También alertaron sobre el precedente que esta intervención podría generar en la paz y seguridad regionales, y los riesgos a los que queda expuesta la población civil.

Los gobiernos de los seis países destacaron el valor que América Latina y el Caribe han dado tradicionalmente a la coexistencia pacífica y no intervención, sosteniendo que la región representa una “zona de paz” edificada sobre el respeto mutuo y la solución pacífica de las controversias. En este sentido, hicieron un llamado a la cohesión regional ante cualquier iniciativa que pueda afectar la estabilidad del continente, superando diferencias políticas.

Europa Press reportó que el gobierno del presidente español Pedro Sánchez también emitió un posicionamiento específico ante la situación en Venezuela. Sánchez, a través de una carta dirigida a la militancia del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), reiteró su rechazo “con rotundidad” al ataque de Estados Unidos y remarcó que el Ejecutivo defiende globalmente el derecho internacional y la resolución pacífica de los conflictos. En esa carta y en mensajes publicados en la red social X, el jefe del gobierno español insistió en que España no reconocerá la intervención estadounidense en Venezuela por considerarla una violación a las normas internacionales y un factor de inestabilidad en la región. Aunque afirmó que su gobierno no reconoció la legitimidad del régimen de Maduro tras las denuncias de fraude en las elecciones de 2024, enfatizó que tampoco reconoce un cambio de poder impuesto por la fuerza.

Según publicó Europa Press, Sánchez instó a todos los actores a priorizar la protección de la población civil, a respetar la Carta de las Naciones Unidas y a promover una transición en Venezuela que se base en la justicia y el diálogo. Además, solicitó desescalar la confrontación y asumir responsabilidades regionales e internacionales para evitar el agravamiento del conflicto.

Al cierre de su pronunciamiento, el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación informó, según detalló el medio, que continúa monitorizando la evolución de los acontecimientos en Venezuela en coordinación con países de la Unión Europea y la región latinoamericana. Mencionó que tanto la embajada como los consulados españoles en Venezuela permanecen activos para ofrecer apoyo y seguimiento ante la compleja situación.

La respuesta de estos gobiernos y la condena a la operación militar de Estados Unidos en Caracas reflejan la preocupación de diversos actores internacionales acerca de las repercusiones que una intervención armada podría acarrear para la estabilidad regional y el respeto al orden legal internacional.