El Ejército mata al norte de Mogadiscio a 15 supuestos miembros de Al Shabaab, incluidos varios altos cargos

Las fuerzas gubernamentales llevaron a cabo una ofensiva en una localidad del centro-sur, neutralizando a integrantes relevantes de una red asociada a Al Qaeda, en respuesta a una escalada de ataques que amenaza la estabilidad en la zona

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Entre las personas fallecidas en la reciente operación militar figura Yaafar Aden, comandante regional de Al Shabaab, junto a un integrante de su equipo médico y el responsable de una célula activa del mismo grupo en el norte de Mogadiscio. El gobierno somalí reportó el resultado de la ofensiva en la localidad de Yabad Godane, en la región de Medio Shabelle, subrayando el impacto directo sobre la estructura de mando y apoyo logístico de la organización, según informó la agencia estatal SONNA.

De acuerdo con SONNA, esta incursión contra Al Shabaab acabó con al menos 15 presuntos miembros del grupo, varios de ellos identificados por las fuerzas armadas como figuras de rango dentro de la red vinculada a Al Qaeda. El operativo se produjo en un contexto de incremento de la actividad violenta del grupo armado, que en los últimos meses ha intensificado sus ataques y logró retomar diversas zonas al norte de Mogadiscio.

Las fuerzas gubernamentales destacaron que la operación degradó de forma notoria la capacidad de liderazgo y coordinación de Al Shabaab en la zona objetivo. El despliegue contó con la colaboración de fuerzas locales, incluyendo el apoyo de clanes y milicias aliadas, informó SONNA. Esta cooperación forma parte de una estrategia integral avalada por el presidente Hasán Sheij Mohamud, quien asumió su mandato en mayo de 2022 y posicionó la lucha contra el terrorismo como prioridad central de su política de seguridad.

SONNA consignó que, pese a la presión militar y las operaciones continuas, Al Shabaab ha persistido en sus acciones, explotando las debilidades estructurales y aprovechando la complejidad territorial de la región. La muerte de los líderes identificados en Yabad Godane se considera un golpe a la logística del grupo, que depende de su red de mandos para coordinar ataques y supervisar la movilización de recursos.

En los últimos meses, los ataques adjudicados a Al Shabaab han generado preocupación acerca de la estabilidad en el centro-sur de Somalia. La resiliencia del grupo se explica, según fuentes recogidas por SONNA, en parte por su capacidad de adaptarse a la presión militar, así como por el reclutamiento en comunidades donde la presencia estatal ha sido históricamente limitada. Con la intervención reciente en Medio Shabelle, el Ejército aspira a debilitar el control operativo del grupo sobre zonas estratégicas y reducir la frecuencia de incursiones armadas en cercanías a Mogadiscio.

El medio estatal también subrayó el compromiso del gobierno somalí con el despliegue de fuerzas conjuntas y la colaboración con actores locales. Esta combinación de operaciones militares directas y alianzas comunitarias busca limitar el movimiento de las células insurgentes y reducir su influencia en la población civil.

Las autoridades, según detalló SONNA, mantienen la vigilancia en varias regiones donde Al Shabaab ha intensificado su actividad, y anuncian nuevas ofensivas en la medida en que se identifiquen líderes y puntos logísticos fundamentales. Desde la llegada al poder de Mohamed Hassan Sheikh Mohamud, la promesa presidencial de combatir a Al Shabaab ha marcado el rumbo de las intervenciones militares, sostenidas por el apoyo logístico local y la estrategia de aislar a los grupos armados de su base social.

A lo largo del actual periodo de intensificación de operaciones, el gobierno ha destacado los logros en materia de neutralización de figuras clave, aunque también reconoce la persistencia de desafíos derivados de la capacidad de recuperación de Al Shabaab y su inserción en la dinámica territorial de Somalia. Según SONNA, la operación en Yabad Godane representa un paso más en la campaña sostenida contra la red vinculada a Al Qaeda, en un contexto en el que la estabilidad y seguridad de la zona norte de Mogadiscio sigue en riesgo por la ofensiva insurgente.