
El mecanismo de consulta directa entre los miembros se manifestó como un principio irrenunciable para la conducción interna del Partido de la Gente (PDG), que con ese enfoque definió su postura de neutralidad de cara a la segunda vuelta presidencial de Chile. De acuerdo con la información divulgada por Europa Press, la agrupación liderada por Franco Parisi y Rodrigo Vattuone tomó esta resolución tras una encuesta interna en la que un 78 por ciento de la militancia activa expresó su voluntad de votar nulo o en blanco, mientras que el 20 por ciento manifestó su preferencia por José Antonio Kast y el 2 por ciento por Jeanette Jara.
Europa Press reportó que el tercer puesto obtenido por el PDG en la primera vuelta de las presidenciales consolidó a la colectividad como actor decisivo en el escenario político actual. Sus dirigentes comunicaron la decisión de mantener autonomía frente a los bloques políticos tradicionales y proteger la independencia parlamentaria del partido, desmarcándose de los acuerdos coyunturales con los finalistas del balotaje. El proceso de consulta que definió la postura institucional fue considerado clave para legitimar la decisión ante la militancia, reforzando el valor de la participación directa como eje fundamental del PDG. En el electorado general simpatizante, los resultados reflejaron una mayor dispersión,: un 41 por ciento de indecisos, un 37 por ciento a favor de Kast y un 22 por ciento por Jara, según consignó el medio.
De acuerdo con el análisis de Europa Press, la directiva del PDG remarcó como principal argumento para la neutralidad la ausencia de espacios efectivos para integrar las demandas programáticas de la organización en los planes de gobierno tanto de Kast como de Jara. Según expresiones de sus dirigentes recogidas por el medio, este hecho profundizó la distancia con los candidatos finalistas y anuló las posibilidades de respaldos explícitos, dando lugar a una crítica activa frente a lo que consideran exclusión por parte de la oferta política tradicional.
El compromiso de la directiva con el mantenimiento de la autonomía en las futuras negociaciones parlamentarias fue subrayado como un objetivo estratégico, ya que según detalló Europa Press, el PDG busca preservar su margen de acción para impulsar una agenda legislativa propia. Rodrigo Vattuone, integrante del directorio del partido, expresó para Europa Press que la negativa de los candidatos finalistas a acoger las propuestas centrales del PDG obstaculizó eventuales acuerdos y confirmó la necesidad de enfatizar la independencia institucional de la organización. La colectividad fundamentó su estrategia señalando que la implicancia en alianzas temporales podría condicionar la capacidad de incidencia del partido en contextos parlamentarios futuros.
Europa Press subrayó que el partido atribuye parte de su determinación al contexto de polarización observado en el proceso electoral. Desde la perspectiva del PDG, la consulta directa a las bases fortalece la legitimidad de las decisiones orgánicas, especialmente en escenarios donde la oferta política tradicional suele dejar fuera a sectores no representados. La agrupación plantea que la neutralidad adoptada se justifica tanto para consolidar sus propias estructuras participativas como para ofrecer alternativas a los votantes insatisfechos con la representación predominante.
El partido relacionó la decisión con una evaluación de su propio desempeño en la primera vuelta, tras haber alcanzado la tercera posición. Según publicó Europa Press, la colectividad estima que los resultados de la consulta y la actitud crítica frente a la ausencia de cambios en los programas de los principales candidatos generan una oportunidad para establecerse como referente de una tercera vía política. La escasez de propuestas innovadoras en la izquierda y la derecha tradicionales, según el PDG, valida su estrategia de autonomía y su objetivo de representar demandas de sectores históricamente excluidos del Parlamento.
El tratamiento mediático y la visibilidad en las encuestas también fueron señalados por el PDG como factores que habrían influido en el posicionamiento del partido. Tal como detalló Europa Press, la dirigencia expresó preocupación por lo que consideran una exposición insuficiente en los medios y un abordaje desigual respecto a otras opciones políticas, elementos que, a su juicio, condicionaron la consolidación de la postura institucional.
El medio informó que la diferencia entre las preferencias de la militancia activa y las del electorado general del PDG refuerza el énfasis de la colectividad en la implicancia de los miembros más comprometidos en los procesos estratégicos. El partido ve en esta práctica una forma de afianzar la legitimidad interna y de desplegar un modelo de representación que difiere de la relación vertical típica de los grandes bloques.
Los voceros del PDG, en intervenciones reunidas por Europa Press, argumentaron que la opción por el voto nulo o en blanco persigue configurar espacios de inclusión para quienes no encuentran representación en la política tradicional. Insistieron en que el actual escenario político y las demandas de una mayor pluralidad abren la posibilidad de impulsar un enfoque alternativo de participación. En este sentido, la colectividad reafirma su compromiso de sostener consultas directas para la toma de decisiones cruciales y busca consolidar su protagonismo mediante el fortalecimiento de sus estructuras internas y su autonomía parlamentaria.
El análisis de Europa Press concluye que la neutralidad adoptada podría modificar la dinámica del balotaje, debido al peso electoral que el PDG ostenta tras la primera vuelta. El partido se atribuye la responsabilidad de canalizar una parte significativa de los votos de los indecisos, quienes podrían tener un rol determinante en el desenlace final de la elección presidencial. Según la información publicada, el PDG continuará priorizando su identidad propia y renunciará a respaldos formales mientras mantenga la percepción de exclusión de sus iniciativas en la agenda de los bloques mayoritarios.