Julián Calero, en su despedida del Levante: "Estaba seguro de que iba a salvar al equipo"

Al dejar el banquillo tras su destitución, el técnico madrileño expresó gratitud hacia los aficionados y jugadores, defendió su gestión y admitió que mantenía la confianza plena en la permanencia pese a la difícil situación de los valencianos

Guardar

Ante la noticia de su destitución, Julián Calero compartió que, incluso después de la derrota reciente ante el Athletic Club por 0-2, mantenía una plena convicción en que el Levante lograría la permanencia. “Estoy convencidísimo de que iba a salvar al equipo, pero son decisiones que se toman. Quiero que el Levante se salve, que encuentre el camino de la victoria. Lo digo con el corazón en la mano”, declaró el entrenador durante la rueda de prensa de despedida, según consignó el medio.

Durante su comparecencia, tal como destacó la fuente, Calero expresó su agradecimiento a los aficionados y al club levantinista por el trato recibido durante su etapa en el Ciutat de València. Manifestó que, aunque el equipo se encuentra a tres puntos de la salvación en la tabla, continuaba creyendo en la posibilidad de revertir la situación. Al inicio de su discurso, el técnico subrayó que su intención era despedirse con una sonrisa y reiteró que la gratitud guiaba todas sus palabras: “Hemos hecho esta comparecencia pensando en despedirme con una sonrisa, como llegué, y sobre todo siendo agradecido. Quiero que todo me salga del corazón. Tengo que dar las gracias a las personas que confiaron en mí, después de esa reunión tuve claro que mi sitio estaba en València”, relató el entrenador, citado por la publicación.

Calero también valoró el apoyo recibido tanto por parte del club como de las personas que forman la entidad. “Gracias al club en general, que me ha intentado ayudar, y a las oficinas, donde he sentido el cariño y donde me han visto como una persona normal. Nos hemos dejado la vida, muchas horas trabajando por el equipo. Las gracias a todos mis jugadores, que los siento así aunque estuviera de prestado. Les exigí un día potente y lo aceptaron”, detalló el entrenador madrileño, según publicó el medio.

En relación a los momentos posteriores a la derrota que precipitó su salida, el técnico reveló que presentía la dificultad de la continuidad ya durante la noche del sábado, aunque optó por mantener la rutina al día siguiente y afrontar el trabajo como si fuera a seguir al frente del conjunto granota. Al referirse al momento de la comunicación oficial de su despido, señaló que se trató de una experiencia dolorosa, aunque eligió afrontarlo deportivamente. Calero relató: “Sabía que estaba complicado el sábado por la noche, pero decidí seguir hacia adelante. Me levanté temprano y hablé con los jugadores como si fuera a continuar. Recibí la llamada (del despido) y fue un momento doloroso, pero lo adapté con deportividad. Pregunté si era reversible, pero ya no había otro camino. Perder es un cuchillazo en el alma”, según sus declaraciones recogidas por la fuente.

El medio también reportó que el exentrenador compartió detalles sobre su despedida del vestuario y la manera en que vivieron sus últimas horas junto al equipo. Relató que, durante el descanso del partido, buscó motivar a la plantilla con firmeza: “En el descanso di un puñetazo a la pizarra y les dije que nos miráramos a los ojos, que éramos otra cosa”. Añadió que los últimos mensajes que recibió provenían de jugadores como Carlos, Iván, Matías y Brugué, quienes, de acuerdo con el técnico, mostraron implicación en la dinámica del grupo. Además, pidió disculpas a aquellos futbolistas que no dispusieron de oportunidades durante su gestión.

Sobre su legado, Calero hizo hincapié en que asumió el cargo en circunstancias complejas y remarcó el progreso alcanzado: “Cogí un equipo en Segunda con muchos problemas y dejo un equipo en Primera a tres puntos de la salvación, y con jugadores que se han revalorizado. Me voy como un valenciano adoptado. No sabéis cuánto cariño me llevo”, manifestó el técnico en la rueda de prensa, según reportó el medio. Detalló además que la revalorización de algunos jugadores supone un elemento relevante para la viabilidad financiera del club, sobre todo considerando la trascendencia de permanecer en la máxima categoría: “La viabilidad del club es más directa en Primera. Los jugadores se han revalorizado y uno se siente orgulloso de haber colaborado”.

Cuestionado sobre un posible consejo para el entrenador que le suceda, Calero evitó pronunciarse e indicó: “Ninguno. El que venga lo hará lo mejor posible. No seré yo quien se meta en ese jardín. Que venga con la tecla del resultado”. Respecto a sus planes inmediatos, reiteró su voluntad de permanecer en Valencia al menos hasta el mes de junio y reconoció encontrarse cómodo y satisfecho a pesar de la situación: “Voy a quedarme en València hasta junio. Estoy muy a gusto. Estoy entero porque me siento feliz y fortalecido. Es la parte bonita de esta historia”, concluyó el preparador madrileño, según consignó el medio.

El desenlace de la etapa de Julián Calero en el Levante se produce en un contexto de presión por la permanencia, con el equipo situado a tres puntos del objetivo tras la última jornada. Tanto en sus palabras de despedida como en la valoración de su trabajo, Calero insistió en la confianza mantenida en las opciones de salvación y en el agradecimiento hacia todas las personas que acompañaron su gestión.