Detenidos 15 aficionados ultras del Real Jaén y el Xerez Deportivo por una reyerta en La Alameda

Quince miembros de colectivos radicales fueron capturados tras una pelea multitudinaria cerca del parque jiennense con objetos contundentes y un herido por vidrio, mientras la investigación sigue abierta y no se descartan más capturas según la policía

Guardar

La secuencia de arrestos realizada después de analizar pruebas y videovigilancia permitió, según fuentes policiales citadas por los medios, que la investigación se mantenga abierta, sin descartar más detenciones en relación con los altercados ocurridos en Jaén y Jerez de la Frontera. Las autoridades señalaron que el operativo, llevado a cabo tras una reyerta colectiva vinculada a la previa de un partido de Segunda RFEF, ha avanzado en varias fases e involucró a comisarías de ambas ciudades en colaboración con la Policía Nacional. El medio detalló que la violencia colectiva se atribuye a grupos conocidos dentro del ambiente ultra del fútbol local.

El enfrentamiento se registró el 28 de septiembre en las inmediaciones del Parque La Alameda, en Jaén, poco antes del encuentro entre el Real Jaén y el Xerez Deportivo FC en el Estadio Municipal de La Victoria. De acuerdo con la información publicada, seguidores de los colectivos Orgullo Lagarto, relacionado con el Real Jaén, y Colectivo Sur, vinculado al Xerez Deportivo, participaron en una pelea multitudinaria que utilizó mobiliario urbano, sillas de bares y palos como instrumentos de agresión. Tal como informó la Policía Nacional y recogieron distintos medios, la contienda precedió al partido que formaba parte de la cuarta jornada del Grupo 4 de la Segunda RFEF.

Entre los hechos reportados tras la intervención policial, un aficionado identificado como miembro del colectivo radical del Xerez Deportivo sufrió una herida en el tobillo causada por una botella de cristal. El herido recibió asistencia en el lugar y trasladado después a un centro hospitalario para su tratamiento, según consignó la Policía Nacional. La acción inmediata de las fuerzas del orden fue clave para frenar la escalada de violencia y restablecer la normalidad en la zona, donde el tránsito y la seguridad de los vecinos se vieron afectados por el choque violento entre los seguidores enfrentados.

Las autoridades señalaron que la investigación posterior a los disturbios se centró en miembros de los grupos ultras de ambas ciudades, identificados como partícipes de la pelea. El medio indicó que, en una primera fase de la pesquisa, la Policía Nacional detuvo el 19 de noviembre a cuatro personas en Jaén, entre ellas un menor de edad en el momento de los hechos. Los detenidos comparecieron ante el Juzgado de Instrucción número 3 de Jaén y, en el caso del menor, ante la Fiscalía de Menores local, detalló la policía.

La segunda fase del operativo se desarrolló el 24 de noviembre, cuando once personas más resultaron arrestadas en Jerez de la Frontera, en el marco de la investigación coordinada. Todos los arrestados en esta localidad eran varones residentes en Jerez de la Frontera y El Puerto de Santa María. De acuerdo con los datos difundidos por la Policía Nacional y recogidos por los medios, estos individuos también quedaron bajo la jurisdicción del juzgado de Jaén, a cargo del caso.

Los cargos presentados contra los quince detenidos corresponden a delitos de riña tumultuaria y desórdenes públicos, tipificados frecuentemente en incidentes relacionados con violencia en el entorno futbolístico. Estas calificaciones jurídicas agrupan a todos los implicados bajo los mismos cargos en la fase inicial del proceso, según reportó la Policía Nacional en los medios.

Fuentes oficiales reiteraron que los integrantes de los grupos ultras Orgullo Lagarto y Colectivo Sur ya habían protagonizado episodios similares de violencia en encuentros deportivos considerados de máxima rivalidad o riesgo. La magnitud y la disposición de los participantes en la pelea subrayaron, de acuerdo con la Policía Nacional, el riesgo que suponen tales agrupaciones para la seguridad de eventos públicos y la tranquilidad de los vecinos.

Según informó el mismo medio, las fuerzas del orden atribuyeron la resolución inicial de los hechos a la coordinación entre comisarías de Jaén y Jerez de la Frontera, además de la colaboración con otros cuerpos policiales, lo que facilitó tanto la identificación como la localización de quienes habrían incitado los disturbios. Las diligencias judiciales continúan con la perspectiva de individualizar más responsabilidades conforme se amplía el análisis de nuevas pruebas obtenidas en el desarrollo de la causa.

La actuación policial y judicial en este caso es considerada una de las intervenciones más recientes relevantes en la lucha contra la violencia en torno al fútbol en esa región, según destacó la Policía Nacional. Los esfuerzos de prevención y vigilancia en las inmediaciones de los estadios y zonas de reunión de aficionados tienen como objetivo anticipar nuevos incidentes y minimizar el riesgo para asistentes y residentes, siguiendo la pauta de colaboración e intercambio de información entre distintos cuerpos y comisarías implicadas en la seguridad pública.