
El Gobierno de Hungría ha respondido este miércoles a los mensajes del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para que los países europeos dejen de importar gas y petróleo procedente de Rusia y ha alegado que la "situación geográfica" condiciona sus decisiones en esta materia.
"Apoyamos los esfuerzos del presidente estadounidense hacia la paz en todo", pero "no podemos cambiar la realidad derivada de nuestra situación geográfica", ha esgrimido el ministro de Exteriores húngaro, Peter Szijjarto, en una publicación en la red social Facebook.
Trump, que ha intensificado sus mensajes sobre esta materia, recriminó el martes a los países europeos durante su discurso en la Asamblea General de la ONU que siguiesen dependiendo de suministros rusos y reclamó el cese "inmediato". "De lo contrario, vamos a malgastar todos el tiempo", lamentó, en presencia de los presidentes del Consejo y de la Comisión Europea, António Costa y Ursula von der Leyen, respectivamente.
Esta tema salió además a colación en una reunión bilateral entre Trump y Von der Leyen, tal como ha declarado esta última. "Estamos de acuerdo en la necesidad de reducir los ingresos de Rusia a partir de combustibles fósiles y de hacerlo rápido", ha esgrimido en X.
La jefa del Ejecutivo comunitario ha señalado que esto es precisamente lo que busca la UE con su decimonoveno paquete de sanciones, con la vista puesta a que antes de 2027 Europa haya terminado de "pasar página" a la energía rusa.
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