Ginebra, 18 nov (EFE).- El alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, condenó este lunes la nueva ola de ataques rusos con misiles y drones a la red energética ucraniana, que afectó al menos a 15 regiones del país y a la capital, Kiev, causando bajas civiles.
Los ataques amenazan con empeorar los problemas de suministro energético en invierno, "algo que pondría en grave riesgo la salud y bienestar de los civiles, particularmente personas mayores, discapacitadas, de bajos ingresos y desplazados internos", señaló Türk en un comunicado.
El alto comisionado austríaco recordó que olas anteriores de ataques de este tipo ya dejaron a millones de ucranianos sin electricidad durante el pasado verano, una situación que podría agravarse con la llegada de los meses más fríos.
Türk destacó por otro lado que este martes se cumplen mil días desde el inicio de la actual guerra, un periodo de "dolor y sufrimiento sin sentido" en el que "las violaciones de derechos humanos se han vuelto cotidianas", tanto en la línea de frente como en zonas ocupadas.
La oficina que dirige el alto comisionado recordó que en el millar de días de conflicto han muerto al menos 12.162 civiles, entre ellos más de 600 niños, y otros 28.919 resultaron heridos.
Ciudades como Bajmut, Avdivka o Vovchansk quedaron casi totalmente destruidas, más de 660 instalaciones sanitarias han sufrido daños y el país se ha convertido en uno de los más contaminados del mundo por minas antipersona, destacó la institución. EFE
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