Trípoli, 27 oct (EFE).- La propagación de langostas del desierto desde hace más de una semana en Libia han afectado a alrededor de dos millones de palmeras, afirmó este domingo el responsable del comité de lucha contra estos insectos, Salah Embarek, y alertó del riesgo de migración hacia otras zonas limpias.
"Los dos gobiernos (del oeste y el este) no respondieron a nuestras llamadas para luchar contra las langostas del desierto", lamentó Embarek, que denunció escasez de pesticidas y otro material necesarios para combatir la plaga.
La semana pasada, los agricultores libios pidieron la intervención urgente de las autoridades ante la amenaza de esta plaga en sus cultivos que había proliferado por las recientes lluvias.
Asociaciones agrícolas denunciaron graves daños en al menos 400 hectáreas e infecciones en cultivos agrícolas, bosques y vegetación.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) considera la langosta del desierto como "la plaga migratoria más destructiva del mundo" ya que es un "insecto voraz" que "ingiere su propio peso cada día" en "los cultivos alimentarios y el forraje".
FAO afirma que un enjambre de un kilómetro cuadrado puede consumir la misma cantidad de alimentos que 35.000 personas al día, lo que supone una grave amenaza para la seguridad alimentaria y los medios de vida rurales.
En 2020, la organización internacional identificó un brote masivo en gran parte del África oriental, Asia sudoccidental y la región del Mar Rojo.
Las langostas del desierto pueden multiplicarse rápidamente, especialmente en zonas con climas áridos y semiáridos, como en Libia. EFE
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