Redacción Deportes, 20 mar El estadounidense Sam Burns revalidó este domingo el título en el Valspar Championship, en el que se impuso por segundo año consecutivo, esta vez al batir en el desempate a su compatriota Davis Riley en el Innisbrook Resort de Palm Harbor (Florida, Estados Unidos). Ambos jugadores acabaron las cuatro rondas empatados a 267 golpes (17 bajo par), uno menos que el también estadounidense Justin Thomas, octavo del ránking mundial, y el también norteamericano y Matthew NeSmith. En el primer hoyo extra, jugado en el hoyo 18, los dos golfistas firmaron el par, pero en el segundo, disputado en el 16, Burns embocó un larguísimo putt para birdie que le dio el campeonato. Sam Burns, de 25 años y número 17 del mundo, atesora ya tres títulos en el PGA Tour. El año pasado logró los dos anteriores: el Valspar y el Sanderson Farms Championship. Este año había jugado anteriormente seis torneos con un noveno puesto en el Arnold Palmer como mejor resultado y tres cortes seguidos fallados. Davis Riley, también de 25 años y 399 del ráking, tenía dos títulos como profesional, ambos en 2020 y en la segunda división del PGA Tour, el Korn Ferry Tour. En el Valspar aspiraba a inaugurar su palmarés en el primer circuito. El español Jon Rahm seguirá por trigésima octava semana consecutiva más como número mundial sin haber jugado, ya que sus dos amenazas, el estadounidense Collin Morikawa y el noruego Viktor Hovland, acabaron en los puestos 68 y 33.
Últimas Noticias
La OMS denuncia la muerte de un sanitario y la destrucción de un almacén con material médico en el sur de Líbano

Avianca demandará a un influencer por un incidente en un vuelo Bogotá-Madrid
Muere un trabajador indio en un ataque iraní contra una planta desalinizadora en Kuwait

El Kospi surcoreano pierde más del 4 % a la apertura por preocupaciones de guerra en Irán
EEUU permitirá la llegada de un petrolero ruso a Cuba
La Guardia Costera de Estados Unidos autorizó el ingreso del buque Anatoli Kolodkin, cargado con cerca de 730.000 barriles de crudo, una medida considerada inusual tras meses de restricciones petroleras que agravaron la crisis energética en la isla
