En un Japón hostil a las armas, los tiradores olímpicos no lo tienen fácil

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La legislación japonesa sobre el control de armas de fuego es tan estricta que ni siquiera el entrenador del equipo nacional de tiro está autorizado a tocarlas, una particularidad que se ha convertido en dolor de cabeza para los organizadores de los Juegos Olímpicos de Tokio.

Para facilitar la participación de los deportistas de tiro en los JO de Tokio (23 de julio-8 de agosto), ha habido que hacer adaptaciones para poder cumplir la legislación nipona, que va desde la limitación de la cantidad de munición autorizada hasta la prohibición para los entrenadores de tocar las armas.

"Hemos participado en las negociaciones con la policía y las autoridades" para facilitar la tarea a los equipos nacionales, cuenta a la AFP Kiichiro Matsumaru, presidente de la Asociación Japonesa de Tiro.

"Si vienen aquí y ven hasta qué punto es poco práctico, pueden quejarse después", lamenta.

La legislación japonesa sobre armas de fuego es una de las más estrictas del mundo, lo que explica que la mortalidad por esta causa sea prácticamente inexistente en el país.

Solo unas 500 personas en el archipiélago están autorizadas a poseer una pistola de aire comprimido. Entre ellas no está Goran Maksimovic, el entrenador serbio del equipo japonés de tiro.

Obtener un permiso es misión casi imposible incluso para los japoneses que deben conseguir primero una recomendación de una asociación de tiro y después someterse a una investigación policial.

- Municiones limitadas -

Para los extranjeros, es prácticamente imposible conseguirlo. "Al principio me sorprendió", recuerda Goran Maksimovic, campeón olímpico 1988 en la modalidad carabina de aire comprimido 10 m, que desconocía las dificultades cuando aceptó el cargo.

Por tanto, tiene que supervisar los entrenamientos a distancia: "Es muy difícil para un entrenador, ya que a veces hay que comprobar un gatillo" o "ayudar a un tirador a ajustar" su arma.

Durante los Juegos de Tokio, los entrenadores podrán ayudar, siempre y cuando los tiradores sostengan las armas.

Las reglas también se han flexibilizado para permitir que el personal técnico pueda manipular las armas e inspeccionar la munición, según las reglas de la Federación Internacional de Tiro Deportivo.

No obstante, sigue habiendo obstáculos, como el número de cartuchos que está limitado a 800 por la ley japonesa, menos que en competiciones internacionales precedentes. Los organizadores han tenido que pergeñar un "plan complejo" para evitar que los deportistas se queden sin munición.

Los equipos tendrán varias soluciones. Una de ellas, es que podrán recibir los cartuchos en Japón a través de un distribuidor autorizado, pero estos no podrán estar en los lugares de las pruebas.

También podrán comprar municiones en el stand de tiro olímpico, con el riesgo de que los cartuchos disponibles sean diferentes de los que utilizan los deportistas.

"Son municiones de alta calidad", dice Ajay Singh, un responsable de la Federación India de Tiro, que está satisfecho con esta solución.

Otra regla estipula que la munición debe estar siempre bajo llave en las taquillas deportivas, aunque solo sea unos minutos.

- Investigación del vecindario -

Una guía de 16 páginas para los equipos advierte que las "leyes muy estrictas" en Japón dificultan la organización de competiciones internacionales de tiro en el país, lamenta Kiichiro Matsumaru.

Dicha legislación también frena el desarrollo de la disciplina en Japón, en comparación con potencias asiáticas como China, Corea del Sur o India, y no es fácil encontrar a jóvenes aficionados, agrega.

Los menores deben tener al menos 10 años para poder manipular una pistola de aire y son objeto de investigaciones muy estrictas.

"Un investigador visita el barrio donde viven para recabar informaciones y saber qué tipo de niños son", sostiene Kiichiro Matsumaru.

"Cuando los vecinos cuentan a los padres que un policía ha venido a hacerles preguntas, la madre del menor le dice que salga inmediatamente del club de tiro", agrega.

"Es excesivamente estricto y nos gustaría que se suavizase".

Sin embargo, está orgulloso de los tiradores japoneses que han ganado seis medallas olímpicas hasta ahora, y espera que los Juegos de Tokio cambien la mentalidad sobre el tiro. "Esto podría darle el impulso necesario para asentarse", espera.

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