El número de casos de coronavirus en la reserva indígena más grande de Estados Unidos dio un salto de 17%, mientras la zona conocida como Navajo Nation trabajaba para conseguir nuevos kits de pruebas rápidas.
La Navajo Nation, que gestiona el territorio semiautónomo, afirmó el sábado que la cifra de infectados en la reserva _de 70.000 kilómetros cuadrados (27.000 millas cuadradas) y que incluye partes de Arizona, Nuevo México y Utah_ subió el sábado a 698, respecto a los 101 del día anterior.
Un total de 24 personas han muerto hasta ahora por complicaciones derivadas del COVID-19, la enfermedad que produce el virus.
El presidente de la Navajo Nation, Jonathan Nez, y el vicepresidente, Myron Lizer, dijeron haber sido informados de que las pruebas rápidas “Abbott ID” estarían disponibles en centros sanitarios tribales e instalaciones del Servicio de Salud Indígena de Estados Unidos (IHS) en la región en los próximos días.
"Es probable que los resultados más rápidos produzcan cifras de positivos aún mayores, pero ayudarán a identificar a los que tienen el virus y empezar a mitigar los casos mucho más rápido. Debemos hacerlo mejor", dijo Nez.
Durante un encuentro con la comunidad el jueves, Nez y Lizer anunciaron que se pondrían en cuarentena como precaución tras estar en contacto estrecho con un trabajador de emergencias que dio positivo. Dijeron haber llevado mascarilla y guantes durante sus visitas a la población e informaron que seguirían los protocolos de aislamiento.
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