Qué significa sentir una sensación de caída al vacío cuando se está conciliando el sueño

Muchas personas experimentan sacudidas corporales inesperadas mientras duermen. Estas respuestas del cuerpo tienen fundamentos científicos y conexiones sorprendentes con el pasado evolutivo

Hasta un 70% de las personas experimentan espasmos mioclónicos en algún momento de sus vidas, según la American Academy of Sleep Medicine - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una sensación de caída al vacío, un sobresalto repentino o incluso el sonido de una explosión dentro de la cabeza son experiencias que muchas personas han vivido al borde del sueño. Aunque pueden parecer alarmantes, estos fenómenos tienen explicaciones científicas y, en la mayoría de los casos, no representan un peligro para la salud. Según la American Academy of Sleep Medicine, hasta un 70 por ciento de las personas experimentan en algún momento de su vida los llamados espasmos mioclónicos o sacudidas hipnagógicas, contracciones musculares involuntarias que ocurren durante la transición entre la vigilia y el sueño.

De acuerdo con el medio español El Debate, estas sacudidas se producen cuando el cuerpo comienza a relajarse y los latidos del corazón y la respiración se ralentizan. Lo que sucede es que el cerebro puede interpretar esta relajación como una caída accidental, lo que desencadena una respuesta inmediata en forma de espasmos musculares. Este fenómeno, aunque incómodo, es completamente normal y no suele ser motivo de preocupación.

La American Academy of Sleep Medicine ha planteado dos teorías principales para explicar por qué ocurren estas sacudidas nocturnas. La primera sugiere que forman parte del proceso natural de relajación del cuerpo al entrar en el sueño. En este caso, el cerebro malinterpreta la relajación muscular como un peligro, lo que activa una respuesta de protección.

Read more!

La segunda teoría tiene raíces evolutivas. Según esta hipótesis, el reflejo de sobresalto podría haber sido un mecanismo de supervivencia en nuestros ancestros, diseñado para evitar que cayeran de los árboles mientras dormían. Aunque hoy en día ya no se duerme en lugares elevados, este reflejo podría haberse mantenido como un vestigio de nuestro pasado evolutivo.

La relajación corporal durante el inicio del sueño puede desencadenar contracciones rápidas interpretadas como caídas accidentales (Freepik)

Factores que pueden intensificar las sacudidas nocturnas

Aunque las sacudidas hipnagógicas no son peligrosas, ciertos factores pueden aumentar su frecuencia o intensidad. El estrés, la ansiedad, la fatiga, el consumo excesivo de cafeína, el ejercicio físico intenso antes de dormir y el tabaquismo son algunos de los desencadenantes más comunes.

La American Academy of Sleep Medicine recomienda adoptar un estilo de vida equilibrado y hábitos saludables para minimizar el impacto de estos episodios en el descanso. Aunque la mayoría de las personas los experimentan de manera esporádica, quienes los sufran con frecuencia o intensidad deberían consultar a un especialista, ya que podrían estar relacionados con trastornos subyacentes que requieren atención médica.

Estrategias para manejar los trastornos del sueño

Aunque las sacudidas hipnagógicas son fenómenos benignos, pueden generar miedo o angustia en quienes los experimentan.

Para quienes enfrentan estos trastornos, mejorar los hábitos de sueño puede ser una estrategia efectiva. Cambiar la postura al dormir, evitar acostarse boca arriba, ajustar los horarios de sueño y practicar técnicas de relajación son algunas de las medidas que los expertos han identificado como útiles. Aunque estas estrategias aún no han sido sometidas a ensayos clínicos, el simple conocimiento de que estos fenómenos son comunes e inofensivos puede ser de gran ayuda para reducir la ansiedad.

Factores como la cafeína, el estrés y el tabaquismo pueden aumentar la intensidad de los espasmos nocturnos (Imagen ilustrativa Infobae)

Además de los fenómenos mencionados, el uso de dispositivos electrónicos antes de dormir también puede afectar la calidad del sueño. Muchas personas recurren a la televisión como una herramienta para conciliar el sueño, aunque esta práctica no es beneficiosa para la salud.

La Liebeskind Academy, una web alemana especializada en el sueño señala que algunas personas dependen de la televisión para dormir debido a razones psicológicas. Por ejemplo, el ruido de fondo puede proporcionar una sensación de confort en lugar del silencio, que a menudo resulta inquietante. Además, la televisión puede combatir la soledad al ofrecer una compañía ficticia y satisfacer la necesidad de estimulación continua en personas con mentes hiperactivas.

Read more!

Más Noticias

Un frente frío avanza por el país: las características del fenómeno que generó tormentas en el AMBA

La irrupción de aire más seco y con menor temperatura generó precipitaciones, variaciones térmicas y episodios de inestabilidad atmosférica en la región

Cuál es el hábito que se puede practicar cada día para reducir la ansiedad y el estrés

Desde hace dos décadas, investigadores en neurociencias y psicología lo estudian y se han publicado miles de estudios sobre sus beneficios. Cómo se puede adoptar para reducir los síntomas de la angustia emocional

Por qué los síntomas del Parkinson no son iguales en hombres y mujeres

Un análisis exhaustivo realizado en Australia con casi 11.000 personas diagnosticadas con la enfermedad mostró que la forma en que se manifiesta y los factores de riesgo varían de forma significativa en ambos sexos. A qué prestar atención

El cannabis no alivia la ansiedad: nuevos estudios refutan su uso para trastornos de salud mental

Revisiones publicadas en The Lancet Psychiatry remarcaron que la planta no ofrece beneficios comprobados y la desaconsejan en casos de estrés o depresión. Además, alertaron sobre los peligros del consumo frecuente, especialmente en jóvenes

El calentamiento global elevará el sedentarismo en las próximas décadas, según un estudio

Lo alertó una investigación de Argentina, Colombia y Chile. Usaron modelos con datos de 156 países y detectaron que la suba de las temperaturas podría impactar con más muertes prematuras