Una pareja de Castelar sufrió en los últimos días una brutal entradera en su casa y posterior secuestro de la localidad de Castelar, partido de Morón.
El tenso asalto, que trascendió en las últimas horas, ocurrió hace dos semanas, el jueves 1° de julio, cerca de las 9 de la mañana. A esa hora, dos albañiles que realizaban trabajos en la vereda frente a una casa en la calle Pedro Goyena al 3200 fueron sorprendidos por una banda de cuatro delincuentes que se trasladaban -armados y con sus rostros sólo cubiertos por barbijos- en un auto.
Tres de ellos bajaron del vehículo, los amenazaron y los obligaron a ingresar en la vivienda, que tenía el portón abierto. Toda esa secuencia fue registrada por una cámara de seguridad.
Una vez adentro, los asaltantes despertaron a Sergio L., el dueño de casa, de 68 años, su esposa y su hijo, los encerraron en una habitación y los ataron de manos y pies con precintos.
“Danos dólares o te matamos”, le dijeron los ladrones, según contó luego el hombre, dedicado a la ingeniería civil, que, preocupado porque hirieran a su familia, les indicó que no tenía plata en su casa pero sí en su oficina.
Los asaltantes aceptaron, según confirmaron fuentes policiales a Infobae. Uno de ellos quedó en la casa custodiando a la familia maniatada y los tres restantes subieron al hombre en el auto, un Toyota Etios gris oscuro, y lo llevaron hasta su empresa -ubicada en la localidad de Ituzaingó, a 15 cuadras del lugar- que se especializa en servicios de ingeniería para la industria petrolera.

“No sé qué armas eran, pero dentro del auto en el que me secuestraron, llevaban un arma larga automática. Cuándo les pregunté para qué era, me contestaron ‘para la yuta’”, describió la víctima en diálogo con TN.
Cuando llegaron en la puerta de la empresa, obligaron a subir a un empleado hasta una oficina donde se hicieron de dinero en efectivo, en total 20 mil dólares. Finalizada esa secuencia, que también quedó filmada en una cámara de seguridad de la empresa, los delincuentes llevaron al hombre de vuelta hasta la casa, lo encerraron en otra habitación y escaparon.
“La puerta la dejaron sin llave, por eso cuando escuché el motor del auto supuse que se habían ido y abrí. Inmediatamente fui a desatar a mi familia y a los albañiles que habían quedado en mi dormitorio”, detalló el hombre, que es la primera vez que es asaltado en su casa pero ya sufrió tres robos en su oficina. Algunos minutos después, efectivos de la Comisaría 7° de Morón de la Policía Bonaerense fueron alertados por el hecho y se trasladaron al lugar.
“La impunidad con la que se manejan es increíble. Ellos [los albañiles] están haciendo su trabajo, pero los que no están trabajando son los policías y la justicia. Los ladrones andan sueltos y nosotros vivimos encerrados y con miedo. Es tiempo de que alguien ordene las cosas, porque sino, no sé adónde vamos a llegar si esto sigue así”, concluyó.
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