5 problemas de salud que afectan más a las mujeres que a los hombres y cómo reducir sus riesgos

Un informe de The Telegraph, basado en la opinión de distintos expertos, advirtió que factores biológicos y de estilo de vida exponen a la población femenina a mayores vulnerabilidades de aumento de peso, fragilidad ósea y trastornos digestivos

Google icon
Las mujeres viven en promedio más que los hombres, pero enfrentan mayores riesgos de salud como obesidad, osteoporosis y trastornos digestivos (Imagen Ilustrativa Infobae)

A pesar de una expectativa de vida más prolongada, las mujeres enfrentan riesgos de salud que superan a los de los hombres, afectando su calidad de vida en áreas claves.

Problemas como obesidad, osteoporosis, alteraciones digestivas y ciertos tipos de cáncer se presentan con mayor frecuencia en la población femenina, según un informe realizado por The Telegraph. Comprender estos desafíos es fundamental para adoptar medidas preventivas y mejorar el bienestar general.

Los estudios muestran que, aunque las mujeres viven en promedio cinco años más que los hombres en el Reino Unido, 83 frente a 79 años, y presentan menor incidencia de enfermedades cardíacas y ciertos cánceres, algunas afecciones crecen de manera más acelerada o afectan con mayor intensidad a la población femenina.

PUBLICIDAD

Especialistas señalaron que factores fisiológicos, hormonales y de estilo de vida influyen en esta disparidad, lo que exige ajustar hábitos y estrategias de prevención.

Porciones estándar y aumento de peso

El tamaño de las porciones de alimentos preparados constituye un desafío adicional para las mujeres. Investigaciones publicadas en la revista médica The Lancet advirtieron que muchas comidas listas para consumir están calibradas para satisfacer las necesidades calóricas de un hombre adulto.

Los expertos proponen reducir en un 25% las raciones de supermercados y restaurantes para prevenir enfermedades en la población femenina (Crédito: Freepik)

El profesor de medicina cardiometabólica Naveed Sattar, responsable de la lucha contra la obesidad en el gobierno británico, señaló: “En muchos lugares, las porciones son demasiado grandes… añadir azúcar, carbohidratos refinados, grasas y sal a los alimentos es barato”.

PUBLICIDAD

Este fenómeno eleva el consumo calórico habitual por encima de lo requerido, incrementando el riesgo de diabetes tipo 2, enfermedades cardíacas y ciertos cánceres. Para contrarrestar este efecto, los expertos proponen ofrecer opciones de raciones más pequeñas en supermercados y restaurantes, aproximadamente un 25% menores que las estándar.

Osteoporosis y ejercicio de fuerza

La osteoporosis afecta principalmente a las mujeres, quienes representan ocho de cada diez casos, según la profesora Katherine Brooke-Wavell, especialista en fisiología esquelética de la Universidad de Loughborough. Explicó a The Telegraph que el estrógeno es esencial para mantener la salud ósea y que su disminución durante la menopausia contribuye a la fragilidad de los huesos.

La osteoporosis afecta al 80% de las mujeres posmenopáusicas, y el ejercicio de fuerza es clave para mantener la salud ósea (Crédito: Freepik)

El tratamiento puede incluir medicamentos como bifosfonatos, pero la actividad física es determinante. Durante el entrenamiento con pesas, los músculos ejercen tensión sobre los huesos y estimulan su fortalecimiento.

La profesora Brooke-Wavell puntualizó: “Nuestros huesos se adaptan a lo que hacemos, al igual que nuestros músculos, y pueden cambiar de forma y tamaño”. Además, ejercicios de equilibrio y fortalecimiento de las piernas reducen el riesgo de caídas, y actividades como el taichí mejoran la postura y la estabilidad en personas mayores.

Alcohol y riesgos incrementados

Las diferencias fisiológicas hacen que el alcohol tenga un impacto mayor en la salud femenina. La Dra Nicole Lee, profesora adjunta del Instituto Nacional de Investigación sobre Drogas de la Universidad Curtin, explicó que “las mujeres tienen proporcionalmente menos agua, más grasa y menos de la enzima que descompone el alcohol que los hombres”.

El consumo de alcohol impacta más en la salud femenina debido a menor cantidad de enzimas y mayor proporción de grasa corporal, incrementando riesgos hepáticos y neurológicos (Crédito: Freepik)

Esto provoca que el alcohol permanezca más tiempo en el organismo, lo cual aumenta la exposición del hígado y el cerebro.

Los efectos negativos incluyen alteraciones del sueño, mayor riesgo de cáncer y problemas de salud mental. La doctora Lee recomendó considerar pausas de consumo de tres a seis meses para evaluar el efecto del alcohol en el organismo.

Cáncer y factores hormonales

Aunque las cifras anuales muestran más casos de cáncer en hombres, la incidencia crece más rápidamente en mujeres, con un incremento reciente del 17% frente al 5% en hombres.

La profesora Sarah Allinson, especialista en biología del cáncer de la Universidad de Lancaster, indicó a The Telegraph que la obesidad eleva el riesgo de al menos 13 tipos de cáncer. En mujeres, ciertos tumores hormonodependientes como el de útero o mama se ven potenciados por el estrógeno presente en el tejido graso.

El aumento de la obesidad potencia los cánceres hormonodependientes en mujeres, especialmente de útero y mama, subrayando la importancia de la prevención y los controles periódicos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las estrategias de prevención incluyen mantener un peso saludable, realizar actividad física regular, evitar el tabaco y limitar el consumo de alcohol. Las revisiones periódicas y los controles preventivos de mama y cuello uterino resultan esenciales, así como la atención a síntomas como tos persistente o cambios intestinales.

Salud intestinal más vulnerable

Las mujeres presentan mayor frecuencia de síntomas intestinales como dolor, distensión, diarrea y estreñimiento. La nutricionista Federica Amati, explicó que esto se relaciona con un vaciamiento gástrico y tránsito colónico más lentos, así como con mayor sensibilidad visceral.

Las hormonas estrógeno y progesterona influyen en estos procesos, alterando la gravedad de los síntomas durante el ciclo menstrual, el embarazo o la menopausia.

El estrés, junto con la ansiedad y la depresión, agrava los trastornos gastrointestinales funcionales. Ajustes en la dieta y el estilo de vida, como comidas regulares, buena hidratación, moderar cafeína y alcohol, priorizar fibra soluble, mantener actividad física, un sueño constante y manejar el estrés, contribuyen a mejorar la salud intestinal.

Más Noticias

El consumo habitual de avena se vincula con un mejor control de la glucosa sanguínea

Estudios relacionan este grano integral con menores niveles de azúcar en ayunas y después de las comidas; sus avenantramidas, de acción antiinflamatoria, podrían contribuir a explicar este efecto

Entrenamiento de fuerza en mujeres después de los 40: claves y ejercicios recomendados para bajar de peso

Más allá de los aeróbicos, el trabajo muscular ayuda a quemar grasa, acelerar el metabolismo y transformar el cuerpo. Consejos para lograr un cambio real, según los expertos

Las dietas mediterránea y MIND se vinculan con mejores biomarcadores cerebrales

El trabajo, publicado en Scientific Reports, observó durante un lustro que una mayor adherencia a estos planes alimentarios se relacionó con menos beta-amiloide, proteína tau e inflamación en sangre, junto con mejor desempeño cognitivo

La fascia aparece como un posible origen de dolores de espalda y cervicales

Especialistas en fisioterapia describen este tejido conectivo continuo como una red que influye en el movimiento y la recuperación; cuando se deshidrata o se rigidiza por sedentarismo puede generar adherencias y molestias a distancia

El vínculo biológico entre el cerebro y la piel redefine el estudio del eccema y el acné

Nuevos estudios citados por National Geographic apuntan a una comunicación de doble vía entre señales inmunitarias, hormonales y nerviosas, un circuito que podría explicar brotes inflamatorios y su asociación frecuente con ansiedad o depresión