Una menor de 12 años permaneció varios días con una piedra de seis centímetros de diámetro atascada en el esófago, hasta que un equipo médico tuvo que realizar una compleja intervención quirúrgica para retirar el objeto, que le impedía incluso tragar su propia saliva.
La menor, procedente de la provincia de Chachapoyas, fue trasladada al Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN) de Breña después de haber sido atendida previamente en otros centros médicos, donde no fue posible extraer la piedra.
De acuerdo con información del centro pediátrico, la paciente, diagnosticada con “esclerosis tuberosa, epilepsia y retraso mental severo”, ingirió el objeto durante una crisis. Cuando llegó al servicio de Emergencia, los médicos determinaron que el cuerpo extraño había provocado un severo edema y una erosión en la porción torácica del esófago.
PUBLICIDAD
La inflamación y el daño provocado por la permanencia de la piedra hicieron que la extracción mediante endoscopia y otros métodos menos invasivos no fueran viables. Ante esta situación, los especialistas optaron por una intervención quirúrgica para acceder directamente al esófago.
El procedimiento estuvo a cargo de los cirujanos Mario Tabuchi, del Servicio de Cirugía General, y Jorge Hernández, de Cirugía Torácica y Cardiovascular.
“Fue necesario abrir el tórax y llegar al esófago, que estaba adherido, edematoso y friable, para intervenir directamente y extraer la piedra”, explicó Tabuchi, quien describió el procedimiento como una intervención conjunta para resolver un caso de alta complejidad.
PUBLICIDAD
La piedra había quedado completamente alojada en el esófago y comprometía funciones básicas de la menor, que no podía ingerir alimentos ni siquiera tragar su propia saliva. La situación también representaba un riesgo por la posibilidad de que un cuerpo extraño ingerido pudiera comprometer otras estructuras y generar complicaciones graves.
Tras la intervención, la menor recibió atención médica y permaneció bajo vigilancia de los especialistas. Su madre, Elisa Mendoza Olivares, relató que decidió trasladarla al INSN Breña después de solicitar su alta en otro centro médico.
“El doctor Tabuchi y su equipo salvaron a mi hija en una operación de alto riesgo. Pido a los padres de niños con condiciones especiales a no descuidarse ni un solo instante, pues ellos no miden el peligro”, afirmó.
PUBLICIDAD
El equipo médico, ante el éxito de la intervención, advirtió a padres y cuidadores, especialmente a las familias de niños con necesidades especiales, sobre la importancia de reforzar la supervisión para prevenir la ingestión accidental de objetos.
Los especialistas señalaron que estos incidentes pueden derivar en obstrucciones en la vía respiratoria, con riesgo de asfixia, o avanzar hacia la vía digestiva, provocando lesiones graves en el esófago.
PUBLICIDAD