El embajador de Estados Unidos, Bernie Navarro, afirmó este miércoles que el acuerdo de adquisición de aviones F-16 se firmó el 20 de abril con “pleno conocimiento” de las autoridades peruanas, una versión que contrasta con las declaraciones del presidente interino José Balcázar, quien sostuvo que no intervino en las negociaciones.
Mediante un comunicado oficial, Navarro señaló que el 14 de abril Lockheed Martin, la empresa vendedora, recibió la notificación escrita de su selección y que tres días después estaba prevista la ejecución de una firma técnica y otra “ceremonial” en la Base Aérea Las Palmas y el Palacio de Gobierno, según lo solicitado.
Añadió que el equipo estadounidense, integrado por funcionarios gubernamentales y ejecutivos de alto nivel de la compañía, estaba listo para presentarse; sin embargo, Balcázar declaró en una entrevista radial que había decidido postergar la compra.
“Estados Unidos se enteró de que la firma fue pospuesta a través de la radio nacional. Hay una manera correcta de hacer negocios serios y creíbles con una de las empresas líderes del mundo. Una firma técnica entre las partes autorizadas tuvo lugar el 20 de abril, con pleno conocimiento de los más altos niveles del gobierno peruano”, siguió.
Las declaraciones coinciden con las del renunciante canciller Hugo De Zela, quien acusó a Balcázar de mentir al país cuando afirmó que los contratos de compra aún no se habían firmado, pese a que, según reveló, se suscribieron el último lunes.
El embajador indicó que, a pedido del Perú, ni los funcionarios estadounidenses ni los representantes de Lockheed Martin ofrecieron declaraciones públicas sobre el proceso durante el último año y medio, “defiriendo respetuosamente al gobierno peruano para compartir actualizaciones públicas sobre sus esfuerzos nacionales de adquisición”.
Respecto a las características del avión, Navarro afirmó que “el F-16 Block 70 es uno de los aviones de combate más técnicamente avanzados y complejos jamás construidos—integrando aviónica de vanguardia, sistemas de radar, de armas y de controles de vuelo en una sola plataforma altamente ágil”.
Explicó que, para el caso peruano, “los Estados Unidos ofrecieron incluir dos sistemas de armas que nunca antes se habían colocado en un F-16 para cumplir con los requerimientos específicos” del país.
Sobre los argumentos para demorar el acuerdo, sostuvo que posponer la decisión genera costos y riesgos. “Cuando un productor planifica la entrega de un producto de este calibre, no existe tal cosa como un retraso pequeño e intrascendente. Hay cientos de partes interesadas, consideraciones de cadena de suministro y trabajo detallado que se pone en marcha para hacer esto posible para el Perú. Los contratos de proveedores mantienen el costo por un período finito, luego los costos suben”, detalló.
Refirió además que “actualmente, cada retraso resulta en costos significativos para los socios industriales” y añadió que “el mismo paquete no estará disponible en un par de meses, o incluso en un par de semanas, debido al aumento de los costos de los proveedores y al interés de otros países dado el contexto dinámico del mundo global".
De momento, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) ha confirmado el primer pago acordado de la compra por valor de 2.000 millones de dólares.