Roberto Sánchez Palomino, candidato presidencial de Juntos por el Perú, marcha segundo en los conteos parciales de la ONPE por las elecciones 2026, por lo que un posible escenario en segunda vuelta lo ubicaría a competir con Keiko Fujimori. De izquierda radical y confeso seguidor del golpista Pedro Castillo, Sánchez ha difundido en campaña un mensaje enfocado en la transformación del modelo político y económico del país. Su plan de gobierno propone una transición hacia un Estado social y democrático de derecho que recupere la soberanía nacional y reivindique la dignidad ciudadana
El postulante y presidente del partido Juntos por el Perú se define a sí mismo como el “candidato presidencial castillista”. Busca reivindicar la figura del expresidente Pedro Castillo, que gobernó el país entre 2021 y 2022, hoy condenado a prisión por conspiración para la rebelión, acusaciones que él rechaza.
¿Cuál es la propuesta presidencial de Roberto Sánchez?
La propuesta central del programa de Juntos por el Perú reside en el retorno a la democracia a través de una Nueva Constitución que permita al Estado recuperar la soberanía sobre los recursos naturales y la capacidad de regulación de los mercados. El proyecto busca consolidar un país plurinacional e intercultural, donde el poder popular desempeñe un papel fundamental en la toma de decisiones.
La plataforma prioriza los derechos humanos, la igualdad de género y la protección de los ecosistemas, con el objetivo de impulsar una revolución productiva sostenible que integre saberes ancestrales e innovación moderna.
En el ámbito de la seguridad, según su plan de gobierno el plan de Sánchez propone una estrategia con enfoque de derechos humanos. Plantea recuperar la confianza ciudadana en la policía y desarticular las mafias desde su base financiera. Entre las medidas figura la reforma estructural de la Policía Nacional del Perú (PNP) para frenar la corrupción institucional, la creación del Sistema Nacional Integrado de Información Criminal para rastreo de delitos como la extorsión y la garantía de la seguridad desde el territorio y la comunidad, con énfasis en la protección integral de grupos vulnerables.
Adicionalmente, se prevé el fomento del servicio militar voluntario con incentivos en formación técnica y humanista, así como la prevención del delito mediante el fortalecimiento del tejido social y el acceso a oportunidades para jóvenes.
Retos en economía con un modelo diferente
En materia económica, el candidato de Juntos por el Perú ha dejado entrever que no tiene en sus planes seguir contando con Julio Velarde en el BCR: “Ningún hombre y mujer es imprescindible. Hay profesionales preparados, aún más cuando se habla de piloto automático. Queremos ser más estables en la macroeconomía, pero siendo también coherentes y justos con la microeconomía de nuestra gente”, dijo Sánchez en una conferencia de prensa.
En su programa de gobierno de Juntos por el Perú promueve un modelo mixto, donde el sector público y privado coexistan, priorizando la producción nacional y la defensa de los trabajadores frente al capital transnacional. El plan contempla recuperar la soberanía sobre los recursos naturales estratégicos mediante una revisión del régimen económico constitucional.
Se destaca el fortalecimiento de la capacidad de iniciativa empresarial del Estado en proyectos de envergadura, la regulación efectiva de monopolios y oligopolios, y el impulso a la pequeña minería, apoyando su transformación técnica y formalización productiva. El documento programático también garantiza la soberanía alimentaria a través del apoyo a la agricultura familiar y la pesca artesanal, con políticas orientadas a proteger a los productores nacionales y a los consumidores.
Salud y los retos para erradicar la anemia
En el sector salud, la propuesta de Sánchez define este derecho como esencial, eliminando la mercantilización y asegurando el financiamiento basado en resultados clínicos. Andina informó que el plan prevé la implementación de Redes Integradas de Salud (RIS) en todo el territorio nacional y la creación de un fondo financiero intangible de suministros estratégicos médicos para asegurar el stock permanente de medicinas.
El fortalecimiento de un operador logístico único (CENARES) se orienta a garantizar la distribución eficiente hasta cada posta de salud. Entre los objetivos principales figura la reducción de la anemia infantil a niveles inferiores al 20%, mediante un sistema de vigilancia integrada, y el establecimiento de un tiempo máximo de espera de 72 horas para servicios de diagnóstico como rayos X y laboratorios.
Educación e infraestructura social
En el sector educación, el plan de gobierno plantea una transformación orientada a erradicar la inequidad territorial y convertir el sistema en una herramienta de liberación y desarrollo de capacidades. También se propone el regreso del carácter público, gratuito e intercultural de la educación nacional, con un incremento gradual de la inversión hasta alcanzar el 6% del PBI. El cierre de la brecha de infraestructura educativa y la garantía de servicios básicos para el 100% de las escuelas son metas prioritarias.
El fortalecimiento de la Educación Sexual Integral (ESI), con un enfoque en la comunidad educativa, y la creación del Instituto Nacional por la Empleabilidad buscan facilitar el acceso de los jóvenes a trabajos dignos.
Sobre la infraestructura social y productiva es otro eje del programa. El plan prioriza la construcción de viviendas con tecnología nacional adaptada a zonas de heladas y friaje, y la incorporación del derecho a la vivienda digna y segura en la nueva Constitución. El Banco de la Nación tendrá un papel clave en créditos hipotecarios y préstamos para construcción social. El acceso al agua potable se define como derecho fundamental para la vida y la agricultura familiar, y el objetivo es que el 80% de las instituciones educativas cuenten con conectividad digital resiliente.
Lucha conta la corrupción
En la lucha contra la corrupción, el equipo de Roberto Sánchez propone una regeneración moral de la sociedad a través de la vigilancia popular y una transformación del Estado centralista hacia un modelo plurinacional con autonomía regional. Entre las medidas figura la declaración de imprescriptibilidad de los delitos de corrupción y la inhabilitación perpetua para cargos públicos.
Asimismo, se planea que exista un control social el cual se instituirá mediante veedurías ciudadanas en los niveles nacionales, regionales y locales, mientras que la reforma del Ministerio de Cultura apunta a convertirlo en una entidad descentralizada y participativa. Además, se fortalecerán los sistemas normativos indígenas dentro del ordenamiento jurídico nacional.
La visión de Juntos por el Perú y de Roberto Sánchez buscaría instalar un nuevo régimen económico y social, con la promesa de que el Estado recupere el control sobre los recursos estratégicos y la capacidad de regular los mercados en beneficio de la mayoría. El programa además subraya la importancia de la dignidad ciudadana y el reconocimiento de la diversidad nacional como principios rectores para una nueva etapa política en Perú.