La Misión de Observación Electoral de la OEA en Perú volvió a pronunciarse en el contexto de las Elecciones Generales 2026, esta vez con un mensaje directo en conferencia de prensa que pone el foco en las consecuencias políticas de los retrasos registrados durante la jornada. El jefe de la misión, Víctor Rico, no solo reconoció las dificultades logísticas, sino que advirtió sobre su impacto en el clima electoral y la percepción ciudadana.
En un contexto marcado por cuestionamientos y tensión, el representante del organismo internacional lanzó un llamado a la prudencia de cara a la segunda vuelta. Sus declaraciones se producen mientras continúan las investigaciones sobre la demora en la entrega de material electoral y la tardía apertura de mesas, factores que obligaron a extender la votación en distintos puntos del país.
OEA advierte que retrasos “alimentaron narrativas de fraude” y pide actuar con responsabilidad
Durante la conferencia, Víctor Rico fue enfático al referirse a uno de los efectos más delicados del proceso electoral. “La misión advirtió con preocupación que la tardanza en la apertura de los locales alimentó las narrativas de fraude difundidas en algunos sectores políticos desde la etapa preelectoral”, sostuvo.
La declaración se produce en medio de un escenario donde, incluso antes de los comicios, ya circulaban versiones que ponían en duda la transparencia del proceso. Según explicó la misión, los retrasos en la instalación de mesas y la apertura tardía de locales terminaron reforzando esos discursos, generando reacciones políticas y movilizaciones ciudadanas.
El jefe de la misión también hizo un llamado directo a la ciudadanía y a los actores políticos a mantener la calma en la etapa postelectoral. “La misión hace un llamado a esperar las siguientes etapas del proceso con calma y actuando de manera responsable de cara a la segunda vuelta”, afirmó.
En esa línea, destacó que el equipo de observadores continuará desplegado en el país para dar seguimiento al proceso. “La misión mantiene un equipo de diez personas que está dando seguimiento a la fase postelectoral”, precisó, al remarcar que el trabajo de observación no concluye con la jornada de votación.
Asimismo, el representante de la OEA reconoció el esfuerzo de las autoridades peruanas para llevar adelante los comicios. “La misión reconoce el esfuerzo realizado por los órganos del sistema electoral para la celebración de estos comicios”, indicó, destacando también la colaboración de instituciones públicas, líderes políticos y organizaciones de la sociedad civil.
Demoras en elecciones generaron controversia
Las declaraciones de la OEA se dan en un contexto en el que las fallas logísticas en las elecciones vienen siendo analizadas tanto a nivel técnico como legal. Durante la jornada del 12 de abril, diversos locales de votación no pudieron instalar sus mesas a tiempo debido a la falta de material electoral, lo que afectó a miles de ciudadanos.
En Lima, al menos 13 centros de votación presentaron estos problemas, obligando a reprogramar el sufragio para el día siguiente. La situación generó largas colas, confusión entre los electores y críticas hacia las autoridades electorales, especialmente hacia la ONPE, encargada de la organización del proceso.
De acuerdo con especialistas en derecho electoral, la demora en la entrega de material podría tener implicancias legales. La normativa vigente contempla sanciones para quienes retrasen o detengan la distribución de estos insumos, con penas que pueden ir desde los seis meses hasta los tres años de prisión.
En este escenario, las investigaciones buscan determinar si la responsabilidad recae únicamente en la empresa encargada del traslado o si también alcanza a funcionarios públicos que tenían a su cargo la supervisión del proceso. Uno de los puntos clave será establecer si se trató de una falla operativa o de una posible omisión de funciones.
A nivel técnico, el informe preliminar de la misión también advirtió que los simulacros previos no replicaron completamente las condiciones reales de la jornada electoral. Esto habría contribuido a que los problemas logísticos no fueran detectados a tiempo, generando retrasos en cadena durante el día de la votación.
Mientras avanzan las indagaciones, el proceso electoral entra en una etapa decisiva con miras a la segunda vuelta. En ese contexto, las advertencias de la OEA y el llamado a la responsabilidad buscan contener la tensión política y reforzar la confianza en las siguientes fases del proceso.