La deflagración registrada en las instalaciones de la Transportadora de Gas del Perú (TGP) en Cusco ha limitado temporalmente el suministro de gas natural de Camisea, lo que ha colocado al país en una situación de emergencia energética. Esta situación obligó a aplicar medidas de racionamiento del gas natural vehicular (GNV), priorizando su uso para determinados sectores. La restricción ha impactado principalmente en el transporte y en algunas actividades económicas que dependen de este recurso.
El escenario también ha generado preocupación entre los usuarios residenciales ante la posibilidad de que se produzcan incrementos en las tarifas eléctricas. La inquietud surge debido a que parte de la generación eléctrica en el país utiliza gas natural y, ante la reducción del suministro, algunas centrales han tenido que recurrir temporalmente a combustibles alternativos para mantener la producción de energía.
No obstante, el Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin) aclaró que los hogares, considerados usuarios regulados, no verán cambios en el monto de su recibo de luz. La entidad explicó que estos usuarios cuentan con contratos de mediano y largo plazo que establecen precios previamente definidos, lo que los protege frente a variaciones en los costos de generación. En cambio, las empresas e industrias, catalogadas como usuarios no regulados, sí podrían verse afectadas por el aumento de los costos energéticos.
Racionamiento de gas y prioridades de suministro
El racionamiento de gas natural ha limitado el abastecimiento de GNV a hogares, comercios y transporte público, excluyendo temporalmente a generadores eléctricos e industrias. Aproximadamente el 40% de las centrales eléctricas del país dependen del gas para su funcionamiento, por lo que muchas han tenido que recurrir al diésel como combustible temporal, cuyo costo de producción es más alto y podría reflejarse en la operación industrial y comercial.
A pesar de este escenario, Osinergmin informó que se han activado centrales de respaldo para garantizar el suministro eléctrico a nivel nacional. Esto asegura que la población no experimente cortes en el servicio mientras dure la emergencia energética y permite que los usuarios residenciales mantengan sus tarifas sin aumento.
Impacto en tarifas y usuarios no regulados
El especialistas en hidrocarburos Erik García, en conversación con RPP, explicó que los hogares no verán incrementos en su recibo de luz debido a la regulación de sus contratos, mientras que las empresas, al ser usuarios no regulados, podrían enfrentar alzas en sus costos energéticos. Esto se debe a que el uso de diésel o combustibles alternativos es más costoso y refleja directamente en las tarifas aplicables a estos consumidores.
El presidente interino de Osinergmin, Aurelio Ochoa, en entrevista con el mismo medio, reiteró que el racionamiento y los costos elevados de generación no impactarán a los hogares. La prioridad, según indicó, es garantizar la continuidad del servicio eléctrico para todos los peruanos durante este periodo crítico.
Plazo y medidas de contingencia
El Ministerio de Energía y Minas (Minem) informó que la emergencia energética y las restricciones en el suministro de gas se mantendrán hasta el 14 de marzo. Durante este periodo, se espera que las centrales de respaldo y la priorización del GNV permitan mitigar los impactos negativos en la población y mantener la estabilidad del servicio eléctrico a nivel nacional.
Osinergmin continúa monitoreando la situación y asegurando que los usuarios regulados estén protegidos frente a cualquier incremento tarifario, mientras que las industrias deberán ajustar su operación según el costo temporal de generación con combustibles alternativos.