El tiktoker Valentino Palacios enfrenta una denuncia por presunta agresión física tras un incidente ocurrido el 14 de febrero en Ventanilla, donde Zamira Grados resultó con una fractura en el tobillo que requirió hospitalización y cirugía, según relató la joven al programa Q’ Bochinche. El caso expuso narrativas contradictorias y desató presión social para que Palacios asuma responsabilidad, mientras la joven permanece internada y alejada de su hijo.
La madrugada del 14 de febrero, a las afueras de la discoteca Iguana en el distrito de Ventanilla, se registró un altercado cuyas imágenes luego difundió el programa Q’ Bochinche.
En el video se observa cómo Valentino Palacios y Zamira Grados caen al suelo durante una confrontación física, contradiciendo la versión inicial del influencer, quien declaró ante la policía y sus seguidores de TikTok que solo intervino para proteger a su hermano Yomar y que no conocía a quienes lo agredieron.
“Valentino me arañó el cuello y me pateó las costillas”
En el pódcast conducido por Samuel Suárez y Ric La Torre, Zamira Grados narró que Palacios la atacó aproximadamente a las 3:40 de la madrugada, irrumpiendo en una discusión entre mujeres y golpeándola sin razón aparente: “El chico Valentino se metió en una conversación de chicas donde él no debía estar, ni mucho menos atacarme sin yo conocerlo y sin él conocerme a mí”. Grados describió las lesiones sufridas: “Me ocasionó arañones en el cuello, patadones en las costillas y un patadón en el tobillo, por el cual estoy internada hace una semana y estoy a punto de entrar a una operación”.
Familiares como Diana Peniche, tía de Zamira, confirmaron al canal +QTV Network y a Q’ Bochinche la gravedad de la fractura y la inminente cirugía. Fotografías y audios difundidos en ambos espacios respaldaron el diagnóstico médico, mientras los allegados exigieron que Palacios asuma su responsabilidad por los daños.
En una transmisión en vivo realizada la madrugada del incidente, Valentino Palacios relató ante la policía y su comunidad digital que lo golpearon al intentar defender a su hermano, mostrando una lesión en la uña y reiterando que no reconocía a los agresores. Solicitó además la revisión de las cámaras de seguridad de la discoteca para esclarecer los hechos.
Tras la denuncia, Palacios fue invitado al programa de streaming No tenemos filtro, donde evidenció su incomodidad al ser cuestionado y terminó abandonando abruptamente el set. En su intervención, defendió su inocencia: “Quieren hacerme quedar mal, pero yo tengo las imágenes de las cámaras de seguridad”, aunque hasta ahora no ha presentado ningún video que respalde su versión.
Valentino sabía de la denuncia en su contra
La familia de Grados aportó otro elemento relevante a la investigación. Según Carmen Amancio, cuñada de la joven, Palacios reconoció por teléfono haberla empujado porque le habrían jalado el cabello: “Valentino sabe que existe una denuncia. El lunes se comunicó con mi cuñada y confirmó que él la empujó porque alguien le jaló el cabello. La familia quiere que asuma su responsabilidad”. Esta declaración fue ratificada en +QTV Network y sumó presión sobre el entorno del influencer.
La denuncia formal fue interpuesta el 15 de febrero en la comisaría de Ventanilla, aunque según Carmen Amancio, recién el lunes se realizó una ampliación de la declaración cuando un efectivo policial acudió al hospital para tomar el testimonio de Grados. Los familiares esperan que el proceso avance y que se esclarezcan tanto la motivación como la magnitud del ataque sufrido.
La exposición mediática del caso a través de Q’ Bochinche —que difundió testimonios, imágenes y documentos médicos— generó fuerte repercusión en redes sociales. Los allegados a Zamira Grados demandaron públicamente que Palacios asuma las consecuencias legales y económicas de la agresión, mientras denunciaron al canal +QTV Network haber recibido amenazas desde que la acusación se hizo pública.
Zamira sigue internada en hospital
Por su parte, Palacios sostiene que actuó en defensa propia y reclama la revisión de las grabaciones de la discoteca. En su declaración policial reiteró: “Quiero identificar a la persona que me golpeó. No lo conozco, nunca lo había visto”, y solicitó que se haga justicia también para su hermano, quien habría sido víctima de robo durante el altercado.
En este contexto, la situación médica de Zamira Grados se mantiene delicada. Permanece hospitalizada, a la espera de una operación, y no ha podido ver a su hijo desde hace una semana. Así lo narró al programa Q’ Bochinche: “Por causa de esos patadones, yo estoy internada hace una semana aproximadamente y estoy a punto de entrar a una operación. Y bueno, hasta el momento el chico no se hace responsable, no se reporta, sigue haciendo su vida normal, como que si no hubiera hecho nada”.
El episodio ha impactado la actividad de Valentino Palacios en redes sociales y plataformas digitales. Su abrupta salida de No tenemos filtro evidenció el nivel de presión personal y mediática generado por la denuncia.