Estados Unidos aprobó un acuerdo por USD 1.500 millones para equipar y modernizar la Base Naval del Callao, la principal instalación de la Marina de Guerra del Perú, como parte de una solicitud presentada por el propio Gobierno peruano. La decisión fue confirmada este jueves por el Departamento de Estado del país norteamericano, que señaló que el proyecto contempla la compra de equipos y servicios especializados y busca fortalecer las capacidades de seguridad y defensa del país en un contexto de alta relevancia estratégica para la región.
La iniciativa se da en un contexto regional marcado por movimientos geopolíticos de alto impacto, inversiones millonarias en infraestructura portuaria y una creciente atención internacional sobre el litoral central del país. El Callao, además de albergar la base naval más importante del Perú, concentra el principal puerto comercial, se encuentra cerca del aeropuerto internacional Jorge Chávez y está a menos de 80 kilómetros del megapuerto de Chancay, financiado y operado por capitales chinos. Este escenario convierte al acuerdo en un punto de interés no solo militar, sino también estratégico y económico.
¿Qué contempla el acuerdo entre EE. UU. y Perú para la base naval del Callao?
Según información oficial, el convenio aprobado corresponde a una posible venta militar extranjera que incluye la compra de equipos y servicios especializados para el diseño, construcción y modernización de infraestructura en la Base Naval del Callao. El monto máximo autorizado asciende a USD 1.500 millones, aunque el valor final del contrato podría ser menor y estará sujeto a revisión del Congreso de Estados Unidos, así como a futuras negociaciones entre el Estado peruano y los proveedores involucrados.
El Departamento de Estado precisó que el proyecto permitiría el desplazamiento de hasta 20 funcionarios del gobierno estadounidense o contratistas privados al Perú por un período de hasta 10 años, con el objetivo de brindar supervisión técnica y apoyo en la ejecución de las obras. Esta presencia se enmarca en los acuerdos de cooperación en seguridad que ambos países mantienen desde hace décadas.
En un comunicado, la Agencia de Cooperación en Seguridad de Defensa de EE. UU. señaló de manera textual: “Esta venta mejorará la seguridad de un socio importante que es una fuerza para la estabilidad política, la paz y el progreso económico en Sudamérica”. La misma entidad destacó que el Perú es considerado un aliado clave en la región y un actor relevante en temas de seguridad marítima y lucha contra amenazas transnacionales.
El Callao como eje de la disputa estratégica entre EE. UU. y China
El antecedente inmediato de esta cooperación se remonta a 2024, cuando la Comisión Permanente del Congreso de la República autorizó, con 18 votos a favor, el ingreso al territorio peruano de una unidad naval y personal militar de la Guardia Costera de Estados Unidos, incluyendo armamento de guerra, como parte de ejercicios y acciones conjuntas previamente coordinadas.
El anuncio también coincide con un escenario de competencia estratégica entre Estados Unidos y China en América Latina. En noviembre de 2024, el presidente chino Xi Jinping inauguró el puerto comercial de Chancay, una inversión estimada en USD 3.500 millones, considerada la más ambiciosa de Beijing en la región. A diferencia del proyecto naval, financiado por el Estado peruano, el megapuerto cuenta con financiamiento directo chino, lo que ha generado observaciones y preocupaciones en Washington sobre su posible uso futuro.
Actualmente, China es el principal socio comercial del Perú, mientras que Estados Unidos mantiene una relación histórica en materia de defensa. En ese equilibrio, el acuerdo para equipar la Base Naval del Callao aparece como una señal concreta del interés estadounidense por reforzar su presencia estratégica en Sudamérica.