En el corriente año se ampliaron las asignaciones familiares, pero aún se consideran insifucientes para alcanzar la máxima cobertura (Télam)
En el corriente año se ampliaron las asignaciones familiares, pero aún se consideran insifucientes para alcanzar la máxima cobertura (Télam)

Un documento elaborado por el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec) propone modificar el modelo de transferencias monetarias del Estado hacia las familias con niños y adolescentes, con el objetivo de frenar el progresivo aumento de infantilización de la pobreza, y cerrar la brecha entre los niños y adolescentes que reciben estos beneficios del Estado y los que no. "Hoy, el 59% de los menores de 18 años pertenecen al 40% más pobre de la población. La progresiva infantilización de la pobreza puede ser corregida modificando el modelo transferencias monetarias que el Estado hace a esta población", sostiene el informe.

El documento revela que en la Argentina, el 59% de los menores de 18 años pertenecen a las familias del 40% más pobre del país, contra 32% en la población mayor de 17 años. "Este fenómeno, conocido como infantilización de la pobreza, se profundizó en los últimos años", explica Gala Díaz Langou, directora del Programa de Protección Social de la ONG.

Y si bien con el cambio de gobierno se impulsó la ampliación del alcance de los beneficiarios de las asignaciones familiares por hijo, el estudio privado destaca que aún resulta insuficiente para alcanzar una cobertura ótpima. Al respecto, sintetiza que: "en la actualidad, el Estado cuenta con tres herramientas de transferencia monetaria hacia los niños y adolescentes: las Asignaciones Familiares, la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la deducción del Impuesto a las Ganancias", pero observa que esas herramientas "aún no alcanzan a todas las familias con niños: el 25,5% de los infantes y adolescentes no cuenta con ningún tipo de apoyo monetario".

“El 25,5% de los infantes y adolescentes no cuenta con ningún tipo de apoyo monetario”

El panorama empeora para los sectores más pobres y mejora notablemente para los más ricos. El 27,1% de los niños y adolescentes pertenecientes al 20% más pobre carece de toda forma de transferencia o apoyo monetario. En cambio, solamente el 11,1% del 20% más rico está excluido de esos beneficios. Esto se debe en gran parte a la cobertura tácita que implica la deducción al impuesto a las ganancias que se puede realizar por cada hijo que cubre más a los sectores más ricos.

El Cippec observa que muchos sectores carenciados de recursos monetarios no reciben prestaciones dinerarias del estado
El Cippec observa que muchos sectores carenciados de recursos monetarios no reciben prestaciones dinerarias del estado

"Este sistema es fragmentado e inequitativo. Fragmentado porque los múltiples tipos de cobertura dependen de la condición laboral de los adultos, cuando el foco debería colocarse en los derechos de los niños y adolescentes. Y es inequitativo porque el valor de las prestaciones no es igual y tampoco progresivo; y porque los criterios para determinar la elegibilidad para percibir prestaciones también son heterogéneos, como así también la edad de cobertura de los hijos", afirma Gala Díaz Langou.

Y agrega, la analista de Cippec: "quienes deducen del Impuesto a las Ganancias pueden llegar a recibir una transferencia tácita por hijo (de hasta $21.061 anuales) que casi dobla los montos de quienes reciben la Asignación Universal por Hijo ($966 por mes, esto eso $11.592 anuales" . A quienes reciben la AUH y las Asignaciones Familiares contributivas se les exige la presentación de certificados de asistencia escolar, vacunaciones y controles médicos, que no son requeridos para quienes realizan las deducciones de ganancias".

Cabe destacar que conforme con la extensión del alcance de la Ley de Movilidad Jubilatoria a las Asignaciones Familiares, desde el 1 de septiembre rigen nuevos valores, y se amplió el rango de beneficiarios a los perceptores de hasta $60.000 de ingreso por mes.

Además, recuerda el informe que "a los titulares de la AUH se les retiene el 20% del ingreso hasta corroborar que estas exigencias fueron cumplidas, cuando este mecanismo no existe para quienes cobran las Asignaciones Familiares contributivas ni para quienes deducen de ganancias. Por último, quienes deducen de Ganancias pueden hacerlo hasta que sus hijos cumplan 24 años, mientras que las otras asignaciones son solo hasta los 18 años".

PROPUESTA DE MEJORA DEL MODELO VIGENTE

En este sentido, Cippec presentó una propuesta de política pública para mejorar el modelo de transferencias, buscando garantizar que todas las familias cuenten con un ingreso que les permita salir de la pobreza, sin importar el lugar de origen o condición laboral de los adultos. Esta iniciativa busca revertir la pobreza que afecta a las familias con niños y adolescentes (y más cuanto más pequeños son), y revertir el sesgo regresivo que tiene el esquema actual.

Al respecto, las expertas del Área de Desarrollo Social del Cipeec proponen "aumentar las transferencias para aquellos que hoy reciben Asignaciones Familiares por hijo menores al techo; la inclusión de quienes todavía no han sido alcanzados por las intervenciones a pesar de cumplir los requisitos; el aumento de la prestación a los niños de 0 a 5 años beneficiarios de AUH; la reducción de las transferencias indirectas a quienes deducen ganancias; y la inclusión de autónomos con un monto equivalente a este último".

Estiman que un régimen más inclusivo exigiría ampliar la partida presupuestaria del año en 0,5% del PBI

A su vez, sugieren revisar y homologar los requisitos que deben cumplir las familias en los distintos tipos de transferencias de ingresos. Alcanzar esta meta implica una inversión equivalente a 0,5% del PBI.

Y si bien con el cambio de Gobierno se modificó el esquema de asignaciones para monotributistas, el análisis de las expertas del Cippec consideran que "es muy parecido al que estaba vigente de Asignaciones Familiares. Los montos percibidos por monotributistas coinciden con los valores preexistentes de Asignaciones Familiares y se buscó hacer coincidir lo más posible los grupos por categoría de monotributo con los grupos que subdividían a los empleados en relación de dependencia. Por otro lado, en términos monetarios, la prestación de la AUH se equipara al monto máximo percibido por la Asignación Familiar por hijo y ambas se actualizan automáticamente cada 6 meses (al igual que la AUE con la Asignación Familiar prenatal)".