El maní cordobés gana mercados con estándares globales y logística precisa

Ivana Cavigliasso, directora de una empresa de la industria manisera, analiza cómo la calidad, la sustentabilidad y la logística sostienen el posicionamiento internacional del maní argentino

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Ivana Cavigliasso es directora de una empresa de la industria manisera (Foto: Movant Connection)

En un contexto de crecientes exigencias internacionales, marcado por la calidad, la sustentabilidad y la eficiencia logística, Ivana destaca: “Es un orgullo que hoy, cuando se hable del maní en el mundo, se hable del maní de Córdoba”. A partir de su experiencia, comparte una mirada sobre los desafíos del sector y su inserción en los mercados más competitivos.

¿Qué fue lo que más te atrajo de la industria del maní?

Yo nací en el campo y conozco el maní desde que nací. Y me atrajo todo lo que hoy se puede hacer con el maní, todo lo que el maní permite desarrollar, y hasta los lugares a donde llega en el mundo, donde se consume el maní argentino.

El sector manisero es estratégico en Córdoba. ¿Qué significa para vos ser parte de esta cadena tan representativa para la región?

Efectivamente, el maní es un sector estratégico para la provincia, y para mí es un orgullo que hoy, cuando se hable del maní en el mundo, se hable del maní de Córdoba. Además, hoy jugamos en las grandes ligas, compitiendo con países como Estados Unidos y China. Y el maní cordobés, el maní argentino, es elegido no solo por sus valores nutricionales y sus características organolépticas, sino por hacer las cosas muy bien, ajustándonos a las exigencias más grandes del mundo, como es el mercado europeo, que también demanda cada vez más.

"El maní es un sector estratégico para la provincia, y para mí es un orgullo que hoy, cuando se hable del maní en el mundo, se hable del maní de Córdoba", destaca Ivana (Imagen: Shutterstock)
"El maní es un sector estratégico para la provincia, y para mí es un orgullo que hoy, cuando se hable del maní en el mundo, se hable del maní de Córdoba", destaca Ivana (Imagen: Shutterstock)

¿Cuáles son hoy las claves o desafíos para introducirse y sostenerse en nuevos mercados?

Hoy nuestro maní es elegido por el mundo. Es un producto netamente de exportación y los desafíos siempre están presentes. En un momento fue la calidad, por eso nos eligieron, y hoy ya estamos hablando de la sustentabilidad, del cuidado del medio ambiente, de la medición de la huella de carbono. Y el sector manisero argentino se adapta a todos estos pedidos que exige el mercado.

Como mujer en un sector predominantemente masculino, ¿qué cambios notás en la participación femenina en el agro y la agroindustria?

Creo que tiene que haber más mujeres en el agro. Por ahí siempre la mujer tuvo un rol más de acompañar al hombre de campo y hoy, por suerte, veo más mujeres. Y está bueno que nos animemos. Siempre digo que los espacios están, solo que las mujeres tenemos que aprender a tomarlos sin tantas exigencias con nosotras mismas. A veces sentimos que tenemos que estar preparadas al 100 para asumir un rol, y hay que animarse, porque esperar a estar listas nunca va a ser al 100 y eso también nos limita.

Cuando pensás en la logística detrás de cada envío, ¿qué aspectos te sorprenden o valorás más de ese proceso?

Cuando pienso en la logística que hay detrás del producto que hacemos, desde el momento en que se carga, uno se pregunta cómo puede ser que ese contenedor que está en General Cabrera termine en una góndola en Austria. Y hay todo un trabajo: controles de calidad en el transporte, los tiempos, porque trabajamos con tiempos de entrega. Tenemos que contemplar todo lo que pasa en el medio: salir del interior del interior, llegar a Buenos Aires o Rosario, después subir a un buque y todo el tiempo en el agua hasta el destino final. Hay muchísimos desafíos ahí y muchas etapas que cumplir.

¿Te gustaría compartir una reflexión final?

Creo que el maní argentino, el maní cordobés, es un modelo de economía circular, donde desde la producción agropecuaria llegamos a las góndolas del mundo, produciendo energía incluso con los residuos que genera la industria. Es un modelo que tenemos en Argentina y que ojalá muchos puedan copiar y tomar como referencia.