El perro que ganó múltiples competencias internacionales, conoce la historia de la mascota de los Xolos de Tijuana

Este es el significado detrás de uno de los sobrenombres más reconocidos del futbol mexicano

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Este es el significado detrás de uno de los sobrenombres más reconocidos del futbol mexicano. (Infobae México: Jovani Pérez)
Este es el significado detrás de uno de los sobrenombres más reconocidos del futbol mexicano. (Infobae México: Jovani Pérez)

El xoloitzcuintle es uno de los animales más icónicos y distintivos de la cultura mexicana, siendo un símbolo de nuestras raíces al ser venerado en el pasado por civilizaciones como los aztecas y los mayas.

Más allá de su relevancia cultural, también se ha convertido en la imagen y sobrenombre del Club Tijuana en la Liga Mx, pero pocas personas conocen el significado detrás del animal que se encuentra detrás del escudo.

Significado del escudo de los Xolos

La raza a la que pertenece la perra estuvo al borde de la extinción hace unas décadas
Simboliza a la antigua mascota de la familia Hank. (@thepaintedxola)

El escudo del equipo fronterizo está representado por un xoloitzcuintle, pero en este caso no se trata de un perro cualquiera, pues se trata de un can sumamente especial en la vida del dueño del equipo, Jorge Hank.

Este emblemático animal de pelaje rojo respondía al nombre de “El Hermoso” y ocupó un lugar especial en la familia Hank, al competir y ganar en más de 27 competencias internacionales, donde fue reconocido como el mejor ejemplar de su raza.

Lamentablemente, murió de cáncer a los ocho años de edad pero su legado permanece vivo en el logo del equipo.

Importancia del xoloitzcuintle para la cultura mexicana

Estos animales tenían un papel importante en el camino de los muertos al Mictlán. (iStock)
Estos animales tenían un papel importante en el camino de los muertos al Mictlán. (iStock)

En la cultura mexicana, el xoloitzcuintle trasciende su rol como raza canina para convertirse en un emblema vivo de la identidad ancestral. Así como las vacas sagradas representan la vida en India o los gatos evocan a la diosa Bastet en el antiguo Egipto, estos perros sin pelo encarnan las tradiciones prehispánicas como protectores espirituales y guías de las almas hacia el más allá.

Para los mexicas, el xolo era un ser reverenciado, casi divino. Se le consideraba el fiel compañero que era la frontera entre el mundo de los vivos y el Mictlán, la mítica morada de los muertos.

Esta creencia generaba un buen trato hacia ellos, pues los cuidaban con esmero y, en muchos casos, los sacrificaban junto a su dueño al morir, asegurando así el descanso eterno en el inframundo.

El color del xolo definía su “experiencia” espiritual. Un ejemplar negro simbolizaba haber guiado múltiples almas, acumulando sabiduría en travesías repetidas por el río de la muerte.

Por otro lado, tonos claros sugerían inexperiencia, por lo que los mexicanos preferían los de pelaje café o gris jaspeado, signos de fortaleza y veteranía en su sagrada misión.

Esta mitología se entrelaza con la deidad Xólotl, gemelo de Quetzalcóatl y dios de la muerte, el fuego y el rayo, representado con cabeza de perro.

Según la leyenda, cuando los dioses necesitaron el Hueso de la Vida del Mictlán para crear a la humanidad, Xólotl se transformó en xoloitzcuintle, descendió al inframundo y regresó victorioso, por lo que conmovidos por su hazaña, los dioses obsequiaron esta criatura a los humanos como regalo eterno del reino de la muerte.