La biógrafa Martha Zamora cuestiona uno de los mitos más repetidos sobre Frida Kahlo: “Nunca tuvo poliomielitis”

La especialista afirma que la cojera y los problemas de movilidad corresponderían a un padecimiento originado desde el desarrollo embrionario

Frida Kahlo portada
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Frida Kahlo no habría padecido poliomielitis, pese a que esa versión se repitió durante décadas por instituciones y publicaciones sobre la pintora.

La biógrafa Martha Zamora sostiene que los problemas físicos que marcaron su vida corresponderían a una espina bífida congénita, condición que también habría afectado a otros integrantes de su familia.

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Durante una charla difundida por Aprendemos Juntos México, Zamora dice que su investigación inició en la década de los años ochenta, cuando entrevistó a personas cercanas a Kahlo y revisó documentos resguardados en archivos.

La autora plantea que la familia de la pintora ayudó a consolidar una imagen idealizada de ella. En ese relato, Frida habría tenido poliomielitis a los 6 años, una enfermedad que habría dejado como secuela una pierna más delgada y débil. Zamora afirma que no encontró pruebas que respaldaran esa versión.

La biógrafa asegura que la historia de la poliomielitis se volvió parte de la biografía más difundida de la artista, aun cuando, desde su perspectiva, los síntomas físicos de Kahlo apuntaban hacia otra condición.

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“Una muy importante para mí fue descubrir que ella nunca había padecido poliomielitis”, dice en la conversación.

Retrato en blanco y negro de Frida Kahlo con cabello recogido, cejas pronunciadas, collar y pendientes, en una blusa bordada
Frida Kahlo mira hacia arriba en un retrato en blanco y negro, con vestimenta tradicional y joyas, como parte de la exposición Viva Frida del Malba. (Prensa Malba)

Martha Zamora sostiene que las secuelas de Frida Kahlo no corresponden a la polio

Zamora señala que el diagnóstico de poliomielitis no explicaría todos los problemas de movilidad y circulación que tuvo Kahlo. Según su hipótesis, la pintora nació con espina bífida, una malformación congénita que se presenta durante el desarrollo embrionario y que puede afectar la columna vertebral, los nervios y la médula espinal.

“Ella había tenido un problema congénito que se llama espina bífida”, sostiene la biógrafa. Zamora añade que el padecimiento habría aparecido antes y después del nacimiento de Frida dentro de la familia Kahlo Calderón.

De acuerdo con su relato, un hermano mayor de Frida murió pocas horas después de nacer y habría presentado una forma más grave de espina bífida. También afirma que Cristina Kahlo, hermana menor de la pintora, tuvo una manifestación menos severa y habría usado corsés tras una operación en la espalda.

Zamora liga esta condición con la cojera que acompañó a Kahlo durante buena parte de su vida y con los problemas de circulación que terminaron en la amputación de parte de su pierna derecha, en 1953. “Todas esas cuestiones no tienen nada que ver con poliomielitis”, dice.

Maniquí blanco de cuerpo completo con un atuendo mexicano: blusa blanca bordada, falda larga negra, y un rebozo rojo con patrones geométricos y franjas púrpuras y doradas
Un maniquí presenta el atuendo tradicional de Frida Kahlo con un huipil bordado, falda negra y rebozo rojo, parte de la exposición del Victoria and Albert Museum. ( Museo Casa Azul / gentileza Malba)

La biógrafa también menciona la ausencia de fotografías o documentos en los que Kahlo aparezca con los aparatos metálicos que se usaban durante la rehabilitación de algunos pacientes con polio. Para Zamora, esa falta de evidencia forma parte de los elementos que la llevaron a cuestionar la versión conocida.

La afirmación contrasta con numerosas biografías, fichas culturales y textos médicos divulgativos que han señalado que Kahlo enfermó de poliomielitis durante su infancia.

Por ello, el planteamiento de Zamora debe entenderse como una hipótesis basada en su investigación biográfica y en los testimonios que reunió.

La espina bífida es una malformación que ocurre durante el primer mes del embarazo

La espina bífida es uno de los defectos del tubo neural. Ocurre cuando la columna vertebral del feto no se cierra por completo en las primeras semanas de desarrollo, de acuerdo con la Secretaría de Salud.

El tubo neural es una estructura embrionaria que dará origen al cráneo, el encéfalo y la columna vertebral. Cuando no cierra de manera adecuada, puede provocar daños en los nervios y la médula espinal.

Las consecuencias varían según la gravedad del caso. Algunas personas pueden presentar dificultades para mover las piernas, alteraciones en la sensibilidad, problemas de control de vejiga e intestino, así como parálisis de las extremidades inferiores.

Frida Kahlo Tate Modern portada
(Tate Modern)

La Secretaría de Salud señala que la ingesta de ácido fólico antes y durante el embarazo puede reducir el riesgo de defectos del tubo neural. La recomendación general es consumir 400 microgramos diarios de esta vitamina desde antes de la concepción y durante los primeros meses de gestación.

En los casos de mujeres que tuvieron previamente un embarazo con defectos del tubo neural, la recomendación médica puede aumentar a 4 miligramos diarios de ácido fólico, bajo supervisión profesional.

La dependencia también advierte que existen factores genéticos y causas que todavía no se identifican por completo.

Zamora no presenta en la charla un expediente clínico de Kahlo ni un diagnóstico médico contemporáneo que confirme la espina bífida.

Su versión se apoya en la revisión de documentos familiares, testimonios y la comparación entre las afectaciones físicas atribuidas a la pintora y los rasgos que asocia con ese padecimiento congénito.

La biógrafa cuestiona otros relatos sobre la vida de la pintora

La hipótesis sobre la poliomielitis no es el único punto que Zamora revisa en su charla. La biógrafa dice que la figura pública de Frida Kahlo se construyó durante años a partir de relatos que buscaban mostrarla como una mujer sin defectos, con una trayectoria escolar sobresaliente y una personalidad casi intachable.

Frida Kahlo y Diego Rivera -México- 04 abril
(Jesús Avilés/Infobae)

Uno de los mitos que cuestiona es el de la estudiante ejemplar. Zamora afirma que revisó el Archivo Histórico de la UNAM y encontró que Kahlo reprobaba materias y se inscribía a pocas asignaturas. “Frida reprobaba, pero con alegría singular”, dice.

La investigadora aclara que este hallazgo no implica que Kahlo careciera de capacidad intelectual. La describe como una persona con una mente privilegiada, aunque distante del modelo de alumna disciplinada que suele aparecer en las versiones más idealizadas de su vida.

Zamora también pone en duda que Kahlo pueda ser presentada sin matices como una líder feminista. Sostiene que la pintora dependió económicamente primero de su padre, Guillermo Kahlo, y después de Diego Rivera.

“Frida Kahlo probablemente no se ajuste mucho a nuestro concepto de líder feminista”, afirma. La biógrafa reconoce que la artista abrió una ruta propia dentro de un medio dominado por hombres, pero considera que su dependencia material y afectiva forma parte de una biografía que no debe ocultarse.

Otro de los puntos que aborda es la imagen de una Kahlo definida solamente por el sufrimiento. Zamora dice que las pinturas de la artista concentran dolores físicos, traiciones y episodios de angustia, aunque quienes convivieron con ella la recordaban como una mujer alegre, generosa y atenta con sus visitantes.

Para explicar esa diferencia, compara la obra de Kahlo con los exvotos mexicanos. Según Zamora, la pintora depositaba en sus cuadros aquello que le dolía, del mismo modo en que una persona deja un exvoto en una iglesia después de superar una enfermedad, un accidente o una pérdida.

La biógrafa también afirma que Kahlo no sabía cocinar antes de su matrimonio con Rivera. De acuerdo con su versión, Lupe Marín, expareja del muralista, le enseñó a comprar utensilios y preparar platillos mexicanos cuando la joven pintora comenzó a hacerse cargo de su hogar.

Martha Zamora sostiene que Frida Kahlo se enamoró de Diego Rivera desde la preparatoria

La relación entre Frida Kahlo y Diego Rivera aparece como otro de los ejes de la conversación. Zamora cuenta que una amiga de Kahlo le aseguró que la joven se enamoró del muralista desde la primera vez que lo vio en la Escuela Nacional Preparatoria.

Según la biógrafa, Rivera dio una conferencia sobre Rusia en la preparatoria y Kahlo mandó un mensaje a su madre para avisarle que permanecería en el plantel. Zamora dice que esos recados se conservaron entre los documentos familiares de la artista.

“Me voy a quedar en la escuela porque viene Diego Rivera y nos va a dar una conferencia”, habría escrito Kahlo a su madre, según la narración de Zamora. Para la autora, esas comunicaciones muestran la admiración que la joven sintió desde entonces por el pintor.

La investigadora admite que durante su trabajo le resultaba difícil entender el vínculo entre Kahlo y Rivera, debido a la diferencia de edad, las infidelidades del muralista y la dependencia afectiva que ella observó en la relación.

Zamora plantea que el apego de Kahlo hacia Rivera no fue un hecho aislado. En su investigación sobre las mujeres cercanas al muralista, encontró que varias de sus parejas mantuvieron relaciones intensas y prolongadas con él, incluso después de separarse.

La biógrafa insiste en que la historia de Kahlo no necesita una versión perfecta para conservar su valor. “Era genial. No era una estatua, era un ser humano”, sostiene.

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