“No son cifras, son vidas”: el EZLN exige memoria y verdad por los desaparecidos de México

Tras el choque entre México y la ONU por desapariciones forzadas, el capitán Marcos advirtió que las víctimas “no son un número a manosear” con fines políticos

Guardar
Un mensaje emitido durante un foro en Chiapas cuestionó la apropiación de las demandas de familias por intereses partidistas, resaltando el valor de la resistencia colectiva en la búsqueda de personas ausentes. (Infobae-Itzallana)
Un mensaje emitido durante un foro en Chiapas cuestionó la apropiación de las demandas de familias por intereses partidistas, resaltando el valor de la resistencia colectiva en la búsqueda de personas ausentes. (Infobae-Itzallana)

En una semana que dejó al descubierto la fractura institucional de México frente a su crisis de desapariciones, una voz llegó desde Chiapas para cortar el debate político con una sola frase: las víctimas “no son un número a manosear en los medios de comunicación, sino personas con nombre, historia y vínculos”.

La pronunció el capitán Marcos, líder del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), resonó como un reproche directo a todos los actores que en días previos habían convertido el dolor de las familias en un campo de batalla político.

La semana que antecedió: la ONU, el gobierno y una grieta institucional

El Comité contra la Desaparición Forzada (CED) de la ONU anunció que llevará el caso de México ante la Asamblea General de Naciones Unidas, tras identificar indicios fundados de desapariciones forzadas generalizadas.

El organismo documentó que México acumula 819 acciones urgentes entre 2012 y febrero de 2026 —el 38 por ciento del total global— y que solo en los últimos cinco meses se registraron 40 nuevas solicitudes.

La respuesta del gobierno mexicano fue un rechazo frontal. En un comunicado conjunto, calificó el informe de “tendencioso” y argumentó que el procedimiento internacional está diseñado para casos donde el Estado se niega a actuar, lo cual —sostuvo— no corresponde a la realidad actual del país.

Señaló además posibles conflictos de interés en integrantes del comité y defendió las reformas legislativas aprobadas en julio de 2025.

La fractura no quedó ahí. Mientras la CNDH de Rosario Piedra respaldó en los hechos la postura gubernamental al descalificar el reporte por basarse en “posturas sesgadas de ONG”, la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México tomó el camino opuesto y celebró el dictamen como una oportunidad de diálogo constructivo. Dos comisiones, dos lecturas, una misma crisis.

Marcos critica la cooptación política del dolor y exige respeto para las luchas de los colectivos de búsqueda. REUTERS/Gabriela Sanabria
Marcos critica la cooptación política del dolor y exige respeto para las luchas de los colectivos de búsqueda. REUTERS/Gabriela Sanabria

El EZLN como contrapunto moral

Fue en ese clima de disputa institucional donde el capitán Marcos tomó la palabra en el Cideci-Unitierra de San Cristóbal de las Casas, durante el último día del encuentro Semillero Abril 2026. Y no habló de informes ni de convenciones internacionales. Habló de personas.

Denunció que la lucha de colectivos y organizaciones de búsqueda “ha sido utilizada con fines político-partidistas”, y alertó sobre intentos sistemáticos de cooptación, manipulación y silenciamiento.

Para el líder zapatista, la resistencia genuina solo es posible cuando los movimientos tienen claridad sobre su historia y sus objetivos. “Sólo así no se rinden, no se venden y no claudican”, afirmó.

Ayotzinapa, presente

Marcos hizo referencia explícita a los familiares de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, quienes continúan buscando a sus hijos más de una década después. La sala respondió con una sola voz: “26 de septiembre no se olvida, es de lucha combativa”.

En su intervención planteó también que los llamados a la “unidad incondicional” suelen encubrir imposición. Su fórmula fue directa: “El Común no es que todos se organicen igual, sino compartir el objetivo. Muchas luchas, muchos combates y una sola batalla”.

El caso emblemático fue nombrado por el capitán Marcos ante colectivos y familiares, reconociendo la persistencia de quienes siguen demandando verdad y justicia más de diez años después de la desaparición REUTERS/Toya Sarno Jordan
El caso emblemático fue nombrado por el capitán Marcos ante colectivos y familiares, reconociendo la persistencia de quienes siguen demandando verdad y justicia más de diez años después de la desaparición REUTERS/Toya Sarno Jordan

La rebeldía que no puede enseñarse con palabras

Retomando reflexiones del subcomandante Moisés, Marcos insistió en que la resistencia debe vivirse en el ejemplo cotidiano, como garantía de que las futuras generaciones hereden también la capacidad de rebelarse. “Ahí están y no desmayarán hasta que aparezcan quienes hoy están ausentes”, cerró.

Mientras gobiernos, comisiones y comités debaten legitimidades y procedimientos, las familias buscadoras siguen cavando. El EZLN eligió estar del lado de ellas.