El Sismológico Nacional reportó durante la madrugada del 3 de marzo de 2026 una serie de sismos de baja y mediana magnitud en distintas regiones de México.
Se registraron múltiples movimientos cerca de Pichucalco, Chiapas, con magnitudes entre 1.8 y 2.2. Todos estos temblores fueron superficiales (alrededor de 3 km de profundidad), lo que significa que ocurrieron cerca de la superficie, aunque su intensidad fue baja.
El estado de Guerrero presentó varios sismos. Los más fuertes ocurrieron cerca de San Marcos y Coyuca de Benítez, con magnitudes de entre 2.5 y 3.6. También se reportó uno de magnitud 3.8 al sureste de Arcelia y otro de 3.5 al este de Coyuca de Benítez. La profundidad de estos eventos varió de superficial a poco más de 30 km.

El evento más fuerte del reporte fue de magnitud 4.2, localizado en el mar, al suroeste de Cihuatlán, Jalisco, a 10 km de profundidad.
No se reportan afectaciones mayores, pero se recuerda a la población que México es un país con actividad sísmica frecuente y es importante estar preparados, ubicar rutas de evacuación y tener a la mano un plan familiar de protección civil.
Un sismo de magnitud 4.2 se registró a la 01:34, con epicentro localizado a 193 kilómetros al suroeste de Cihuatlán, Jalisco, en las coordenadas 18.553° latitud y -106.245° longitud, a una profundidad de 10 kilómetros.

México está ubicado en una zona sísmica, debido a que debajo del territorio nacional se encuentran cinco placas tectónicas: Caribe, Norteamérica, Pacífico, Rivera y Cocos. Por tal motivo, la interacción constante entre estas cinco placas ubican al país en una zona de alta sismicidad.




