PC y 911, el rostro de la gestión de riesgos

El Día Internacional de Protección Civil —conmemorado cada 1 de marzo desde 1990 por iniciativa de la Organización Internacional de Protección Civil— recuerda que la prevención es una estructura institucional, no un acto de improvisación

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El Dr. Salvador Guerrero Chiprés
El Dr. Salvador Guerrero Chiprés es el Coordinador General del Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano.

La protección civil expresa una definición política sobre la prioridad de un gobierno por la vida e integridad de la población, con una discusión central: ser un dispositivo reactivo o un eje permanente de acción pública.

Durante décadas, la protección civil ha sido vista como una disciplina de respuesta reactiva y casi heroica frente al desastre consumado. Pero el Día Internacional de Protección Civil —conmemorado cada 1 de marzo desde 1990 por iniciativa de la Organización Internacional de Protección Civil— recuerda que la prevención es una estructura institucional, no un acto de improvisación.

Esa lógica obliga a mover el foco hacia el primer eslabón de la cadena: 9-1-1. La protección civil (PC) moderna tiene rostro, el de las y los rescatistas, bomberos, paramédicos u operador de la línea de emergencias, quienes convierten el temor o la angustia en coordenadas precisas y reducen los segundos para la atención.

Los más de 36 mil reportes relacionados con PC, atendidos durante enero pasado desde el C5, revelan una radiografía de las vulnerabilidades urbanas y desmontan el mito del riesgo como evento extraordinario. Por el contrario, es cotidiano. Los accidentes vehiculares representan el 35 por ciento de las llamadas, y revelan que la movilidad sigue siendo una factura pendiente en términos de salud pública y prevención.

También es significativo el aumento de emergencias médicas asociadas a temperaturas extremas, que concentran el 16 por ciento. La gestión del riesgo climático es una exigencia operativa.

La instrucción de la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, ha sido precisa en cuanto a consolidar un modelo que integra información en tiempo real, atlas de riesgos actualizados y coordinación interinstitucional. La ejecución técnica de esa visión recae en la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, encabezada por Myriam Urzúa.

El mapa de reportes confirma la complejidad. Iztapalapa, Cuauhtémoc y Gustavo A. Madero encabezan la lista, seguidas por Coyoacán y Miguel Hidalgo. La concentración responde a la densidad poblacional, al dinamismo económico y a la infraestructura que albergan. Donde la ciudad late con mayor intensidad, el riesgo también se multiplica.

Por eso la lectura territorial de los datos orienta operativos, decisiones presupuestales, planes de desarrollo urbano y estrategias de mitigación climática.

Por eso, cuando una ciudad escucha a tiempo puede actuar a tiempo. La voz de la protección civil seguirá activándose cada vez que un ciudadano marque tres dígitos: 9- 1-1.

@guerrerochipres