Cuáles son los primeros síntomas de la esclerosis lateral amiotrófica y preguntas clave que debes hacer en una consulta

La lucha de tres figuras públicas ha planteado muchas preguntas en torno a mitos y realidades en torno a la enfermedad

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La ELA es una enfermedad
La ELA es una enfermedad compleja. (Yeyehepl)

La muerte del actor Eric Dane (Grey’s Anatomy, Euphoria) disparó las búsquedas en internet sobre la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), enfermedad que le fue diagnosticada en abril de 2025 y que en México atrajó la atención pública por los caos de Pedro Torres y Yolanda Andrade.

Para curiosos e hipocondriacos, una somera investigación ha bastado para duplicar sus dudas ante la variedad de síntomas que con frecuencia suelen ser minimizados o ignorados en las consulta médicas.

La ELA es una enfermedad compleja y recibir noticias o sospechas al respecto puede ser inquietante. Por ello, distinguir realidades de mitos resulta una tarea importante para identificar o descartar padecimientos.

Eric Dane murió por complicaciones
Eric Dane murió por complicaciones de la ELA a los 53 años. (Composición fotográfica)

¿Qué es la ELA?

A menudo llamada como la enfermedad de Lou Gehrig —en honor a un beisbolista al que se le diagnosticó—, la esclerosis lateral amiotrófica es una enfermedad progresiva del sistema nervioso que afecta las neuronas en el cerebro y la médula espinal y causa pérdida del control muscular.

Es un enfermedad incurable que reduce drásticamente la esperanza de vida de quien la padece. Con base a casos diagnosticados, la medida se estima entre dos a cinco años desde el diagnostico, siendo la insuficiencia respiratoria la causa principal de muerte.

Sin embargo, cabe destacar que hay un porcentaje menor de pacientes cuya esperanza de vida se extiende más allá de los cinco años, como el caso del físico Stephen Hawking, cuya lenta progresión —considerada extremadamente rara— le permitió vivir más de 50 años tras su diagnóstico.

Los primeros síntomas de esclerosis lateral amiotrófica

En este punto, la pregunta que debe rondar por tu cabeza es en qué momento debo reconocer que posibles síntomas son una advertencia. Para ello, lo primero que debes tener muy claro es qué sí y qué no puede ser una manifestación de la enfermedad.

Los médicos suelen clasificar el inicio de la ELA según la zona donde comienzan las manifestaciones:

1. Inicio en las extremidades (el más común)

Afecta primero los brazos o las piernas. Puedes notar:

  • Debilidad en las manos: Dificultad para abrocharse botones, escribir, girar una llave o sujetar objetos (se caen de las manos).
  • Tropezones o caídas: Debilidad en los músculos del tobillo o pie (conocido como “pie caído”), lo que provoca tropiezos constantes al caminar.

2. Inicio bulbar

Afecta los músculos de la cara, boca y garganta. Los signos incluyen:

  • Dificultad para hablar: El habla se vuelve arrastrada (disartria) o cambia el tono de voz (voz nasal).
  • Problemas al tragar: Sensación de que la comida o los líquidos se “atoran” (disfagia).

3. Signos neuromusculares generales

Independientemente de dónde empiece, suelen aparecer:

  • Fasciculaciones: Pequeños espasmos o “saltitos” musculares, especialmente en brazos, piernas, hombros o lengua.
  • Calambres musculares: Contracciones dolorosas y frecuentes.
  • Rigidez (Espasticidad): Tensión inusual en los músculos que dificulta el movimiento fluido.
Los médicos suelen clasificar el
Los médicos suelen clasificar el inicio de la ELA según la zona donde comienzan las manifestaciones. (Supercuidadores-UNIR)

¿Qué NO suele ser ELA?

Para dar un poco de perspectiva y calma, la ELA generalmente no afecta:

  • Los sentidos (vista, oído, olfato, gusto y tacto).
  • El control de los esfínteres (vejiga e intestinos) en las etapas iniciales.
  • La capacidad de sentir dolor o entumecimiento (si sientes “hormigueo” o falta de sensibilidad, suele ser un problema de nervios sensoriales, no ELA).

Antes de consultar a un especialista en la salud, debes anticipar la respuesta a preguntas clave que hará.

  • ¿Cuándo empezó exactamente? (Hace semanas, meses...)
  • ¿Es constante o va y viene? (La debilidad en la ELA suele ser persistente, no mejora con el descanso).
  • ¿Ha progresado? (¿Empezó en un dedo y ahora es toda la mano?).
  • ¿Has tenido caídas o accidentes específicos?

En caso de sospechas, preguntas que debes hacer al neurólogo

  1. Dada mi debilidad, ¿qué otras condiciones (como deficiencias de vitaminas o problemas de tiroides) podrían causar esto?
  2. ¿Es necesario realizar un Electromiograma (EMG) y estudios de conducción nerviosa?
  3. ¿Mis síntomas sugieren un problema de la neurona motora superior, inferior o ambas?
  4. ¿Debería realizarme una resonancia magnética para descartar problemas en la columna o el cerebro?

Si tú o alguien cercano está experimentando debilidad muscular progresiva que no mejora con el descanso, la recomendación definitiva es acudir a un neurólogo. El diagnóstico de la ELA se realiza por exclusión de otras causas.

Ir con ideas claras ayuda mucho a que el proceso de diagnóstico sea más rápido y menos estresante.